
Enamorada de un Gitano
Tamy Machado · Completado · 380.7k Palabras
Introducción
Lo que JJ menos se imagina es que estos tres la llevaran a un mundo donde ni ella misma pensó que podría meterse alguna vez, donde las peleas clandestinas, una herencia gitana, creencias de una tribu americana y las suyas propias chocaran desatando así una alocada historia donde el amor, el orgullo, la pasión y los problemas no faltaran.
Capítulo 1
JJ
No puedo creer que finalmente estoy aquí. He luchado muchísimo para llegar donde estoy y sé que apenas está empezando el camino. Es una nueva vida, una nueva oportunidad de comenzar. Aunque extrañaré a mi gente, estoy muy feliz de venir aquí.
Voy a estudiar Biología en la Universidad de California. Tuve que mudarme desde Nuevo México, por lo que quizás aquí me sienta un poco perdida al principio. Mi madre está a mi lado, muy feliz y entusiasmada; no ha parado de llorar desde que llegamos. Por otra parte, mi hermano Mike está como pez en el agua. Él se acaba de graduar aquí, por lo que se siente bastante cómodo y está muy orgulloso de mí también.
Tenemos aproximadamente 15 minutos caminando hacia el edificio donde me dirán cuál será mi habitación en la residencia estudiantil. Por mi primer año, me quedaré aquí. Luego, dependiendo de cómo vayan las cosas con mi hermano, quizás nos mudemos juntos.
Al entrar al edificio, está lleno de jóvenes que, al igual que yo, comienzan este año. Nos acercamos al mostrador y una señora de unos 60 y pico de años nos saluda, pregunta quién soy y nos da la información que necesitamos. Salimos del edificio guiados por Mike. De camino a la residencia, mi hermano se detiene unas 30 veces a saludar chicas y uno que otro chico. A todos me los presenta y les comenta que estaré aquí a partir de este año.
Cerca del edificio donde se supone que voy a quedarme, hay unas canchas. En ellas hay un sinfín de chicos practicando deportes. Sonrío ampliamente al ver lo animado que es aquí. En ese momento, Mike interrumpe mis pensamientos:
—Hermana, como ves, aquí muchas personas me conocen. Cuando necesites ayuda o algo, tú solo comenta que eres mi hermana y listo.
Le sonrío ampliamente y asiento. Mike es muy diferente a mí. Es un líder por naturaleza, siempre ha sido el chico bueno, amable con todo el mundo. Tiene la particularidad de ganarse a las personas muy rápidamente, cosa que lo impulsó a estudiar Ciencias Sociales. Además, es súper guapo, y no es porque sea mi hermano, pero es muy lindo. Yo, por otro lado, soy un desastre. Soy la oveja negra de la familia, aunque en el mejor sentido de la palabra. Aunque sé cómo suena eso, pero es que en realidad no soy tan mala. Solo soy un poco rebelde y de espíritu libre.
Eso de ser la oveja negra lo han dicho todas mis tías y tíos, solo porque me tatué a los 15 años, llevo túneles pequeños en mis orejas y, bueno, siempre he sido de las que no se queda callada o presta mucha atención a lo que dicen los demás. En general, soy una rebelde sin causa. Odio las injusticias y las personas egocéntricas que solo se preocupan por ellos y nadie más que ellos.
Finalmente, estamos en la entrada del edificio donde me quedaré. Mis cosas están aquí desde hace un par de días porque Mike las trajo con su mejor amigo Dante, al cual no conozco, pero supongo que pronto lo haré. Está a un par de años de graduarse. Coincidieron en muchísimas clases y se hicieron mejores amigos. Por lo que he oído de él, es un chico con dinero. Cuando estamos por entrar al edificio, alguien llama a mi hermano:
—Eh, Williams...
Mi hermano se detiene y mira sobre su hombro, sonríe con alegría y desciende las escaleras para ir hasta la persona que lo llamó. Cuando mi madre y yo nos volteamos, pues yo quedo en estado de shock. El chico con el que mi hermano está conversando es malditamente atractivo. Tiene el cabello castaño oscuro, casi negro, un poco crespo, largo y despeinado. Lleva una barba algo poblada, tiene los ojos negros y una encantadora sonrisa. Su voz es grave y muy sexy. En resumen, el tipo está hipersuperdupermega bueno. Ambos se acercan a nosotras conversando y Mike lo presenta:
—Madre, JJ, él es Dante...
El aludido tiende su mano a mi madre y la saluda cortésmente. Cuando pone sus ojos en mí, los de este se abren como platos y suelta algo sorprendido:
—Wow, qué ojos tan bonitos... Un placer, nena. ¿Cómo estás? ¡Bienvenida!
Me tiende su mano, la cual estrecho con seguridad y le respondo:
—Gracias por el cumplido. Todo el mundo lo dice, no sé qué les ven... Los veo tan normales.
Mi madre me reprende en voz baja por ser tan odiosa con el chico y este comienza a reír tanto por mi respuesta como por mi madre, a la cual ni caso le hago. Luego le dice a mi hermano:
—Tenías razón, bro. Dudo mucho que tenga que ayudarla con algo...
Mi hermano esboza una sonrisa orgullosa, se encoge de hombros y responde:
—Solo es una pequeña rebelde... Tú solo ve que no se meta en problemas...
Ambos ríen y yo pongo mis ojos en blanco y les espeto a ambos:
—Lo que menos necesito es una niñera, así que... —hago una pausa fingiendo que trato de recordar el nombre del amigo de mi hermano y continuo—... Dante, ¿no? Gracias por ofrecerte, pero olvídalo. Sé cuidarme sola. Y tú —le espeto a Mike—, deja de estarle pidiendo a todo el mundo que me eche un ojo. Es más, termina de irte a tu casa, estás molestando de más...
Dante me ve algo sorprendido y me responde:
—De acuerdo, si te he visto no me acuerdo, ¿te parece así?
Esta vez soy yo la que sonrío complacida y le respondo:
—Sí, perfecto.
Me doy media vuelta caminando al interior del edificio, mientras escucho a Mike y Dante reír a mis espaldas. Mi madre me alcanza y comienza a regañarme, diciendo que no debería ser tan grosera con personas tan amables como el tal Dante. Honestamente, si no hubiera sido por Mike y sus peticiones de que cuiden, habría aceptado gustosa su amistad. Pero, venga, ¿quién rayos quiere tener una niñera en la universidad? Al cabo de unos minutos, Mike nos alcanza y me comenta:
—Tranquila, tonta. Todo el mundo sabe que estoy bromeando... Nadie va a estar cuidando de ti...
Yo pongo los ojos en blanco y le espeto:
—Sí, ajá... Está bien, ahora déjame en paz...
Seré muy honesta: mi hermano y yo tenemos una relación amor/odio. Unos días nos amamos, otros sencillamente queremos asesinarnos. Y justo después de su ridículo comportamiento, solo quiero asesinarlo, así que se lo dejo muy en claro. Él levanta sus manos a modo de señal de paz y pasa su brazo por los hombros de mi madre, que viene fulminándonos a ambos con la mirada. Está acostumbrada a esto, pero siempre nos regaña. Finalmente, llegamos a mi habitación. Al tocar, nadie responde, por lo que introduzco la llave y abro. Es una habitación mucho más grande que la mía en casa. Consta de dos camas, dos armarios, dos escritorios y, por lo que veo, tiene baño propio. Gracias a Dios, no tendré que compartir el baño.
Cuando entramos, Mike me señala la puerta y me comenta divertido:
—Oye, qué bien, tienes baño privado... Maldita suerte de principiante...
Mi madre le estampa un manotazo en el pecho y le espeta:
—Cuida tu boca, Mike. Sigo aquí...
Mike pone sus ojos en blanco, sobándose el pecho, y yo me burlo por lo bajo. Luego, este continúa:
—Metimos tus cosas en ese armario. Tú decides ya cuál lado vas a querer. Me dijeron que tendrías una compañera. Seguro no ha llegado aún, pero por el momento, madre, es mejor que nos vayamos. JJ tiene que arreglar sus cosas y yo debo llevarte a casa. Mañana sale tu vuelo de regreso a casa y es una hora y media de aquí a mi casa, así que mejor démonos prisa...
Mike se acerca a mí y me abraza, comienza a hacerme cosquillas, por lo que le pateo la tibia y cae sobre la cama aullando de dolor. Mi madre me ve mal, pero sonríe y viene hacia mí para envolverme en un enorme abrazo de oso. Me aprieta muy fuertemente y me susurra:
—Hija, estoy muy orgullosa de ti. Finalmente estás aquí, lo lograste. No olvides estudiar mucho. La universidad no es como la prepa, ¿vale? No vayas a irte de fiestas, evita el alcohol y andar muy tarde en la calle. No te juntes con malas personas y... —hace una pausa y se separa de mí, seca una lágrima y termina—... Por favor, cuídate mucho, ¿sí? Nada de meterte en problemas, ¿vale?
Vuelvo a abrazarla y Mike la sostiene del brazo y tira un poco de ella, apremiándola para que se vayan. Ella se separa y deja un beso sobre mi frente, vuelve a abrazarme, se gira y sale disparada por la puerta. Mike me ve sonriendo y me dice:
—Hasta luego, universitaria. Te cuidas, ¿eh?
Vuelvo a poner mis ojos en blanco, camino hasta la puerta y le señalo para que salga. Él niega con la cabeza mientras ríe y sale de mi habitación, dejándome sola finalmente. Cierro la puerta y suspiro. Camino hasta uno de los armarios y lo abro. En ese están mis cosas. Camino hasta el otro y, al abrirlo, veo que hay un montón de bolsos apilados dentro. Supongo que mi compañera llegó mucho antes que yo. Suspiro porque su armario es un poco más amplio que el mío. Tomo la cama que está frente a mi armario y me dejo caer. No es la cama más cómoda del mundo, pero me acostumbraré.
Al cabo de un rato, ya tengo todas mis cosas arregladas. Cuando estoy terminando de llevar las cosas al baño, la puerta de la habitación se abre y entra una chica pelirroja, riendo muy fuerte, y tras de ella dos chicas más. Las tres, al darse cuenta de que están acompañadas, me sonríen. La pelirroja se acerca a mí y tiende su mano:
—Hola, soy Madison Miller, pero puedes decirme Maddy. Soy tu compañera de cuarto... Ellas son Kaly y April...
Me dice señalando a las dos chicas junto a ella. Yo le estrecho la mano de vuelta y le respondo:
—JJ, un placer...
Al soltar su mano, levanto la mía a modo de saludo a las otras dos, quienes me sonríen y se dirigen a Maddy y le dicen:
—Nos vemos en un rato... No vayas a llegar tarde... —ambas me ven y sonríen con complicidad, y Kaly le dice divertida—... Invítala, quizás se anime a ir...
Ambas chicas salen de la habitación, dejándonos solas. Maddy se dirige a su armario y comienza a arreglar sus cosas. Mientras lo hace, comienza a hablarme:
—Voy en tercer año de Biología. En realidad, pedí cambio de cuarto porque mi antigua compañera era un grandísimo dolor en el culo. Gracias a Dios, tú eres más normal...
Últimos capítulos
#119 Epilogo
Última actualización: 6/29/2026#118 Capítulo 78
Última actualización: 6/29/2026#117 Capítulo 77
Última actualización: 6/29/2026#116 Capítulo 76
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Última actualización: 6/29/2026#114 Capítulo 74
Última actualización: 6/29/2026#113 Capítulo 73
Última actualización: 6/29/2026#112 Capítulo 72
Última actualización: 6/29/2026#111 Capítulo 71
Última actualización: 6/29/2026#110 Capítulo 70
Última actualización: 6/29/2026
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