NovelaGO
Invictos: Juego prohibido.

Invictos: Juego prohibido.

Nelsi Diaz · Completado · 149.3k Palabras

273
Tendencia
7.5k
Vistas
333
Agregado
Agregar a estante
Comenzar a leer
Compartir:facebooktwitterpinterestwhatsappreddit

Introducción

Santa acaba de descubrir que el amor también puede traicionar cuando se entera que su prometido y su mejor amiga tenían un amorío, sin importarle lastimarla.

Sin deseo de quedarse en el suelo, se determina a seguir con sus planes de triunfo sin ellos, así, enfrentándose al rival más grande que podría tener.

Erick nunca ha creído en relaciones, pero el magnetismo que siente por su rival lo desarma.

Son rivales en la competencia de publicidad más importante del año, obligados a enfrentarse con todo lo que tienen. Sin embargo, entre miradas que arden y estrategias que buscan destruir al otro, nace un deseo imposible de ignorar.

En un juego donde ganar lo es todo, ellos están a punto de descubrir que lo más prohibido no siempre se puede resistir.

Capítulo 1

Santa

—¿Y por qué tanto esmero en ocultar su rostro? —pregunto a mi prometido, arqueando una ceja. —Se supone que es uno de los grandes empresarios del país, ¿no?

—Lo hace porque ha recibido amenazas, igual que su padre en su momento —responde Santiago con esa calma calculada que me irrita y me intriga por igual. —Erick Ambrosetti es la gran amenaza en esta competencia, cariño. Cuando lo conozcas, lo vas a sentir, te lo aseguro.

—Sigo pensando que exageras —murmuro mientras salimos de la cafetería. —Nadie es tan indestructible como lo pintan. He visto más de sus proyectos que de su propio rostro. Eso, para mí, debería decidir mucho más.

Santiago me abre la puerta del auto con su formalidad de siempre, como si nuestras vidas fueran un escaparate pulido para el mundo.

—Tu estilo es único, Santa, pero el suyo nos ha arrebatado contratos importantes —dice antes de cerrar la puerta tras de mí. —Y no, no quiero decir que seas inferior. Al contrario. Si te elegí para enfrentarte a él es porque eres la única capaz de acercarte a su nivel.

Sus palabras me atraviesan como un reto disfrazado de halago. Por primera vez, el nombre de Erick Ambrosetti deja de ser un rumor en la industria y empieza a sentirse como una presencia en mi propia piel.

Y aún no lo conozco.

—Cuando regrese terminamos los últimos detalles de la boda —dice haciéndome verlo de nuevo, con un tema que sí me agrada.

Me acomodo en el asiento, observando que esconde el teléfono, antes de apagarlo.

—Es en dos meses y aún faltan cosas.

—Nos falta la floristería— me sonríe y guarda el móvil para rodear el auto. —¿Ya decidiste?

—Me gustan los girasoles, pero como no quieres ceder, acepto los narcisos —me coloco el cinturón—. La entrada a la recepción no la pienso cambiar.

Él solo inclina la cabeza, besándome rápido antes de encender el auto.

—Todo se está haciendo a tu gusto —contesta sereno—. Te lo dije desde el principio. Lo que mi novia quiere, mi novia lo tiene.

Suspiro, perdida en ese extraño equilibrio que siempre logra al hacerme sentir que puedo complacer sus gustos y, al mismo tiempo, probar cosas que parecen mías aunque sé que llevan su huella. Ese límite difuso entre libertad y pertenencia, me desarma.

—Le llevaré la invitación a mis socios personalmente —comenta tomando el volante para sacarnos del estacionamiento—. Les daremos un evento de la magnitud que merece mostrarte como prometida y futura esposa.

Toma mi mano sin dejar de conducir desplazándonos por la calle oscura.

—¿Quien era el tipo con el que hablabas? —me recuesto en su brazo riendo al ver que su costumbre no se pierde.

—Un desconocido. Nada importante —me mira expectante—. No le pregunté su nombre ni él cuestionó sobre el mío, cariño. Pero estaba haciendo un proyecto de marketing y sabes como me emociona ese tema.

—Por eso puse los ojos en tí, por eso te amé y por eso sigo amándote —me dice besando mi coronilla—. Solo que no te acerques a cuanto idiota se te presente con esa clase de cosas. Ya casi eres mi esposa, recuérdalo.

—Cariño…

—No es broma, Santa —su tono es más frío—. La esposa de un Johnson no se da el lujo de hablar con cualquiera. Y casi eres mi esposa.

—Solo fue una conversación, amor.

—Pues esa conversación se puede salir de contexto —insiste—. Imagina si la imagen de algo como eso sale a la luz en un periódico amarillista. Te van a despedazar viva.

—No tendría porqué salir algo mío, en todo caso eres tú quien se debe cuidar —le recuerdo. —Eres quien atrae los reflectores todo el tiempo, yo soy solo "la prometida".

—Y cómo eso te debes comportar— deposita otro beso, pero la sonrisa se me borró y solo trato de encontrar las palabras para hacerle entender que no tiene que ponerse así por una simple conversación. —Llegamos.

Se baja rodeando el vehículo para abrir la puerta. Me toma de la cintura dejando dos besos en mi frente.

—¿Te quedarás por esta noche?— niega.

—Una dama nunca le hace propuestas de este tipo a un hombre— repite y ruedo la mirada ante el tono juguetón que usa para evadir el verdadero motivo de mi invitación.

—Se las hago a mi prometido— alcanzo su boca. —Prometido que mi abuelo aún espera para que hable con él para cumplir con su tradición de caballeros.

Mira la hora.

—No es tiempo, además eso ya lo hablamos con tu madre.

Suspiro derrotada.

—Te llamaré al partir y al llegar ¿está bien?— asiento recibiendo el casto beso que me da en la boca antes de abrir la puerta.

—Podrías conversar con mi abuelo y dejar eso resuelto antes de tu viaje —le propongo—. Dice que aún no le pides permiso para nuestra boda. Sabes que solo es una formalidad— aplaco su argumento antes de que replique. —Son cinco minutos.

—Cuando se distrae al hablar de sus historias en batalla se tarda mucho más que cinco minutos— arruga la cara—. Es cansado escucharlo, porque nunca llega al punto de lo que quiere decir —su voz baja de tono.

Mi cara ha de decirle lo que no vocalizo esta vez, pero entiende para disculparse enseguida. Finalmente nuestro desacuerdo termina con un beso. Lo despido pidiendo que se cuide en el viaje que hará cuando se aleja.

—El novio no puede perderse su boda— sonriente sube de nuevo al vehículo que no tarda en desaparecer de mi vista.

Desde que conocí a Santiago, hace dos años, ha sido un hombre caballeroso, romántico y comprensivo. A veces, sin embargo, asoma su faceta de jefe que lo quiere todo rápido, sin esperar. Mi madre dice que ningún hombre es perfecto, pero que hay que reconocer cuando se encuentra uno mejor que el resto.

Insiste en que encontré al mío.

Ashley, mi mejor amiga, piensa lo mismo. Aunque las bodas no sean lo suyo, me ha ayudado en cada detalle. Está fuera de la ciudad desde ayer y no volverá hasta la próxima semana, pero aun así no deja de escribirme cada día para saber de Santiago y de mí.

En la mañana, entrando a mi oficina, Santiago me llama antes de abordar su vuelo. Lila, mi asistente, interrumpe nuestra llamada con la lista de pendientes que me mantienen ocupada todo el día. Y, aunque el ritmo es agotador, el trabajo me da justo lo que siempre quise desde la universidad, la sensación de estar construyendo mi propio camino.

Tengo lo que soñé. Un prometido atento, un empleo que me abre puertas a la emoción de empresas que me han propuesto unirme a ellos y una vida estable.

—Las muestras de tus invitaciones— me dice Lila desde la puerta. Mi emoción me levanta de la silla para casi arrebatarlas de sus manos. —Pero seguro no las escoges ahora porque el jefe no está contigo.

—Puedo claramente hacerlo ahora— contesto con una sonrisa. —Pero Santiago también quiere dar su opinión.

—¿Su opinión o decidir él y que tú aceptes?

—¿Qué insinuas?— arqueo la ceja.

—Mejor no digo nada. Luego se presta para problemas.

Entorno los ojos.

—El amor se te desborda por la mirada, chica. Es empalagoso— su manera de ser conmigo es lo que me agradó desde que la vi haciendo fila para solicitar el puesto. Nunca me vio como un jefe sino como una persona normal a la que le gustan sus brownies. —Solo cuida tus espaldas que la lanza siempre viene de quien menos lo esperas

Frunzo la ceja

—No me interrogues, solo lo digo para que no caigas en malas compañías— me deja peor —No me pongas esos ojos, que te ves más Santa que tu nombre.

Giro los ojos, sonriendo cuando se retira.

Al caer la noche entrego el proyecto ya terminado a sus dueños, antes de salir rumbo a casa donde llego más temprano que de costumbre. Me encuentro al abuelo Tom frente a la televisión con sus películas antiguas de guerras, que con el volumen altísimo llena la estancia.

—¿Ya cenaste?— le beso la frente y solo sonríe.

—¿Ya cayó la noche?— responde con otra pregunta mirando a su alrededor. —El día no tiene 24 horas, de eso estoy seguro.

—Ay, abuelo— me río de su comentario. —Tú y tus teorías— camino a la cocina para preparar algo. —Lo que sucede es que llevas varias horas frente a esa cosa y no lo reconoces..

—Dime ¿cuanto tiempo te tardas frente a esa cosa para tu trabajo? Muchas— grita desde la sala.

—¡Cuando te conviene oyes perfectamente!— contesto divertida.

—¡Macarrones con queso!— se hace el desentendido, pero aún así creo que eso cenaremos.

—La vecina quiere que tengan una cita— le aviso.

—No me gusta el café en las noches, mejor un chocolate.

—No será chocolate.

—¡Pues no será una buena cena!

—Si escuchas. Mentiroso.

—No es lluvia. Solo el audio de la película— sigue con sus respuestas poco coherentes ante mis preguntas o comentarios.

Bailo y canto muy contenta ante el ritmo de Lady Gaga que con sus ritmos es una de las mejores, pero con sus letras hace sentirse importante a cualquiera, incluso a mí que vengo desde la más remota parte de la ciudad de New York, sin conocer a nadie más que al abuelo Tom, a mamá y Ashley.

Me quito los zapatos para poder subirme a una silla para alcanzar uno de los compartimentos arriba de la encimera para bajar los platos que coloco en la mesa.

Lo que callamos los bajitos.

Mi abuelo a regañadientes abandona su película para sentarse pero al ver que pongo una taza de chocolate enfrente suyo sus gestos cambian. Puede verse como un señor amargado del cual es mejor huir pero yo lo veo como un hombre con alma de niño que da todo por su taza de chocolate y una buena película antigua.

Lo veo cansado por lo que lo llevo hasta su dormitorio en el cual lo dejo ya dormido profundamente antes de regresar para ordenar lo que dejé sucio.

Le guardo la cena a mamá que seguramente llegue más tarde de su turno en el hospital. No quiere soltar su trabajo y sé que no la voy hacer cambiar de opinión, con tres veces que le he insistido es suficiente para saber que no piensa quedarse en casa si su vocación es ayudar.

—Adivina quién está disfrutando su noche en un hotel precioso en Miami— dice Ashley cuando conecto la llamada. —¡Por supuesto que yo!

—¡Por supuesto que tú!— repito riendo tirándome a la cama con el celular en la mano —¿Cómo va ese derroche de aventuras? Quiero detalles no solo el... “bien”.

La veo levantarse caminando para luego activar su cámara al hermoso paisaje que tiene frente a ella. Una noche tranquila en una habitación de hotel con una hermosa vista es una buena opción para tener vacaciones

—Esto es lo que siempre quise— dice con alegría—. No me arrepiento de estar aquí, ni un poco

—Entonces disfruta —la insto—. Los sueños se cumplen.

—Se deben lograr a cualquier costo— vuelve a enfocar la cámara en ella pero no es lo que llama mi atención, si no la figura masculina que hay a cierta distancia, pero se distingue perfectamente que se trata de un hombre

—¿Estás con alguien?— cuestiono esbozando una risa que parece tensarla, porque se mueve de donde está. —Ash, no me digas que…

—No estoy ocultando nada— percibo nerviosismo que trata de esconder. —Solo es un... empresario que conocí.

—Está bien, no tienes que decir más si no quieres— le quito peso pues si no quiere hablar de ello es porque no se siente cómoda con el tema. —Debo dormir, tú sigue con lo tuyo y cuando regreses nos ponemos al corriente ¿ok?

—Por supuesto— sonríe de nuevo mirando a quien sea que tenga enfrente. —¡Adiós, amiga!

No voy a cuestionarle su vida privada si ella no lo quiere decir así que mejor dejo el tema.

Ella sabe todo de mí, la cercanía que hemos tenido desde la niñez basta para entender que nos contamos todo lo que otros no saben de ambas. Es como ese pacto de lealtad que se firma desde que se acepta tener una amistad con alguien que, aunque no comparte gustos y sueños, si lo hace con escuchar cada idea que me surge o celebra cada meta que cumplo.

Al llegar al trabajo en la mañana Lila está con una cara que me da un poco de curiosidad pues no sonríe genuinamente cuando saluda. Me da los brownies de todas las mañanas, pero no tiene esa sonrisa o ese humor que siempre me ha gustado ver en mi inicio del día.

—¿Ocurre algo?— pregunto al poner mi bolso y abrigo en el perchero, su espalda se pone rígida y sus labios se alinean en una mueca titubeante. —Lila, puede decir lo que quieras— sonrío sentándome en mi silla. —Si es un permiso sabes que no hay pro...

—Pensé toda la noche en decirte esto— empieza acercándose—. No me corresponde, lo tengo claro, pero no sabes como me enoja que actúen tan bien que no notas lo que sucede.

Sacudo la cabeza sin comprender.

—¿De qué hablas? ¿Quienes actúan?

—Solo quiero que sepas que cuentas conmigo para lo que quieras— añade—. No todas tenemos envidia de las amigas, ni la disfrazamos para no mostrar la verdadera cara.

—A ver, Lila. Ya basta con tus insinuaciones que no estoy entendiendo mucho de lo que dices.

—Esto sucede— abre la carpeta que carga sacando dos fotografías las cuales pone frente a mi. —No te diré nada, solo te mostraré lo que pasa para que veas que no miento.

Mi corazón retumba como tambor dentro de mi caja torácica, el cual resiste cuando tomo lo que me extiende. Tal retumbar se hace más grande cuando veo lo que estas contienen. Mis ojos queman y mi cabeza absorbe la información que rompe mi alma al ver lo que las imágenes gritan, pero mi corazón se niega a aceptar.

Últimos capítulos

Te podría gustar 😍

Mi padrino es mi Sugar Daddy

Mi padrino es mi Sugar Daddy

35.6k Vistas · En curso · Wendy Ramirez
Hace tres años, Alaric se alejó.
Después de un romance vertiginoso y ardiente, el mejor amigo de mi padre me rompió el corazón.
Me dijo que las cosas eran demasiado complicadas. Desordenadas. Incorrectas.
Que nunca podríamos estar juntos.
Sabía que me amaba, pero el miedo a arruinar a nuestra familia era demasiado grande.
Con demasiado en juego, sacrificó nuestros corazones y lo terminó.

Ahora ha vuelto y todavía me desea.
Todavía me ama.

Pero ahora… estoy comprometida con otro hombre.
Embarazada de los Gemelos Genios del Alfa

Embarazada de los Gemelos Genios del Alfa

35.8k Vistas · Completado · Jane Above Story
Cuando Evelyn descubrió que su esposo había estado engañando a su hermana pequeña en su luna de miel, se rompió el corazón y terminó teniendo la mejor ONS con una desconocida sexy. 6 años después, Evelyn se convierte en madre soltera de gemelos geniales. Se ganan la vida para encontrar a su padre en el famoso Quiz Nation. Él a su beta: ¡Los chicos son míos! ¡Encuéntrala!
La Gestante del Rey Alfa

La Gestante del Rey Alfa

43.3k Vistas · En curso · Bella Moondragon
Acabo de llegar al castillo del Rey Alfa, pero no tengo idea de por qué estoy aquí. Creo que es para pagar la deuda de mi familia, pero cuando me llevan a un dormitorio elegante, tengo la sensación de que no voy a ser su sirvienta...

Isla

Soy una don nadie de una manada lejana. Mi familia debe mucho por los gastos médicos de mi hermano. Haré lo que pueda para ayudarlos, pero cuando descubro que he sido vendida al Rey Alfa Maddox como su criadora, no estoy segura de poder hacerlo.

El rey es frío y distante, y se rumorea que mató a su primera esposa. Pero también es sexy y atractivo. Mi mente puede estar diciéndome que no, pero mi cuerpo lo desea de todas las maneras posibles.

¿Cómo voy a sobrevivir como la criadora del Rey Alfa cuando nunca he estado con un hombre antes? ¿Volverá a matar?

Maddox

Desde que mi Reina Luna murió, juré no volver a amar. No estaba buscando una criadora, pero solo tengo un año para producir un heredero o perderé mi trono. Esta hermosa chica, Isla, apareció en mi puerta justo a tiempo. ¿Es el destino? ¿Es ella mi segunda oportunidad de tener una compañera? No, no quiero una de esas.

Todo lo que necesito es un hijo.

Pero cuanto más tiempo paso con Isla, más quiero no solo a cualquier criadora, sino a ella.

¡Más de un millón de lecturas en Radish—haz clic en este romance ardiente de cambiaformas lobo ahora mismo!
Un amor mexicano

Un amor mexicano

23.7k Vistas · Completado · maracaballero32
Daniel García, era llamado «El mexicano», de sangre fría, intimidante, un experto en hacer negocios sucios, rodeado de mujeres, adicto al juego, así como nunca se saciaba.
Pero, su camino cambia cuando se ve obligado por su padre a contraer matrimonio con la única hija de su padrino, Carolina Beltrán y, así, obtener más poder como más territorio en los negocios familiares. Pero ocurren atentados contra su familia, Daniel, busca a los culpables, pero entre más escarba, secretos encuentra, haciéndole pensar que el enemigo podría estar en su misma familia.
Los Reyes Licántropos y Su Pareja Híbrida

Los Reyes Licántropos y Su Pareja Híbrida

12.6k Vistas · Completado · theresachipps
Los Reyes Licántropos y su Pareja Híbrida
Libro dos de Los Reyes Licántropos y la Loba Blanca. También puede leerse como una historia independiente.

Han pasado diecisiete años desde el surgimiento de la Loba Blanca, y el reinado de los Reyes Licántropos aseguró la paz en todo el reino. La siguiente generación de guerreros ha crecido bajo la protección de sus poderosos gobernantes.

Cassian y Atlas, los herederos gemelos del trono licántropo, ya no son niños. A punto de cumplir dieciocho, los futuros reyes ya se han probado en los campos de entrenamiento con una fuerza, una destreza y un poder muy por encima de su edad. Como gemelos idénticos nacidos con habilidades extraordinarias, su vínculo es irrompible, su lealtad entre ellos absoluta. El reino sabe que algún día gobernarán juntos.

Pero cumplir dieciocho trae algo más que responsabilidad.

Para los licántropos, marca el momento en que el destino puede revelar a la única persona destinada a estar a su lado: su pareja.

Para celebrar el décimo octavo cumpleaños de los gemelos, el palacio se prepara para un gran baile real. Alfas y familias de todo el reino están invitados; muchos llegan con la esperanza de que sus hijas sean elegidas como la futura reina del trono licántropo.

Sin embargo, el destino rara vez sigue el camino que otros esperan.

En algún lugar del reino vive una chica cuya existencia nunca debió ser conocida. Oculta en las sombras de los muros del reino, lleva en la sangre secretos que podrían cambiarlo todo. Secretos lo bastante poderosos como para redefinir el futuro del reino licántropo.

A medida que se acerca la noche del baile, hilos invisibles del destino empiezan a entrelazar vidas de formas que nadie habría podido prever.

El siguiente capítulo de la historia de los Reyes Licántropos está a punto de comenzar.

Y la pareja destinada a dos reyes podría ser mucho más poderosa y peligrosa de lo que cualquiera podría imaginar.
El compañero de segunda oportunidad de Luna

El compañero de segunda oportunidad de Luna

33.2k Vistas · Completado · Joy Apens
«Sí, cariño, así de simple. ¡Oh, carajo, sí! ¡Sí!»

Abrí la boca cuando la conmoción y el dolor me llenaron el cuerpo. Mi marido se estaba acostando con mi hermanastra en nuestra noche de bodas. Lágrimas calientes brotaron de mis ojos mientras los sonidos húmedos y los gemidos se hacían cada vez más fuertes.


Larissa, la estimada Luna de la manada Tokenmoon, lo tenía todo. Un marido cariñoso y una manada fuerte. Pero todo era mentira. Stefan, su marido alfa, era el diablo. La maltrataba y abusaba constantemente mientras la engañaba con su hermanastra. Para empeorar las cosas, la rechazó y la despidió. Con el corazón roto, Larissa estaba perdida hasta que se topó con su pareja de segunda oportunidad.. Kaden.

Kaden, guapo como el pecado y el alfa de la manada de Griffen-Howl, es un hombre roto. Cuando su esposa huye con otro hombre, mientras lo abandona a él y a su hijo, promete no creer nunca en el amor. Pero cuando una mujer sin hogar, Larissa, entra en su territorio, parece que podría estar rompiendo esos votos. Ella es su compañera de segunda oportunidad, pero ¿podrá volver a creer en el amor?
Contrato Evans

Contrato Evans

13.7k Vistas · Completado · Yaja Peinado
Sabrina está a un paso de ser doctora. Rodrigo obligado a un matrimonio para heredar un conglomerado. Los juegos del destino se encarga de cruzar sus caminos.
A ella le dará la oportunidad de terminar sus estudios y evitar la muerte de su padre y a él la posibilidad de encontrar con quién resolver el asunto de contraer nupcias.
De las decisiones que ellos tomen va a depender si el contrato se cumple o termine antes de tiempo.
Rompiendo las reglas

Rompiendo las reglas

31.6k Vistas · En curso · Joana Guzmán
Laila De Luca terminó con corazón roto la primera vez que se enamoró, aquel fue un golpe duro del que aún no se ha recuperado. Cuando vuelve a ver al hombre que la lastimó, la ira bulle dentro de ella. Debería haberle dicho entonces todo aquello que había guardado por tantos años y no inventarse un novio falso. Por supuesto, esa no fue su única mala decisión. ¿En qué estaba pensando cuando aceptó la ayuda de Michelle?

Michelle Ranieri es un hombre que sabe lo que quiere. Construyó la cadena de restaurantes más famosa de país desde cero. No ha llegado tan lejos por detenerse ante los obstáculos y es un hecho que nada lo va a detener de convencer a Laila que están hechos el uno para el otro. Si tiene que fingir ser su novio para ello, pues que así sea. Ella puede poner todas las reglas que quiera, pero todo el mundo sabe que algunas reglas están hechas para romperse.
El CEO Sobre Mi Escritorio

El CEO Sobre Mi Escritorio

1.4m Vistas · Completado · McKenzie Shinabery
—Crees que ella te necesita —dice él.

—Sé que sí.

—¿Y si no quiere este tipo de protección?

—La querrá —digo, bajando un poco la voz—. Porque necesita a un hombre que pueda darle el mundo.

—¿Y si el mundo arde?

Mi mano se tensa sutilmente en la cintura de Violet.

—Entonces le construiré uno nuevo —respondo—. Aunque tenga que quemar el viejo yo mismo.

No trabajo para Rowan Ashcroft.
Trabajo bajo él.

Desde mi escritorio, decido quién obtiene acceso al CEO más implacable de la ciudad y quién no pasa del lobby. Gestiono su tiempo, su silencio, sus enemigos. Mantengo su mundo en marcha mientras el mío se derrumba en silencio bajo facturas impagas, una madre internada en rehabilitación y un hermano que desapareció sin despedirse.

Rowan Ashcroft es poder envuelto en un traje a medida.
Frío. Intocable. Implacable.
No coquetea. No sonríe. No ve a las personas, solo su utilidad.

Y durante mucho tiempo, yo solo fui útil.

Hasta que empezó a observarme.

Al principio, el cambio en su atención es sutil. Una pausa demasiado larga. Una mirada que se queda. Órdenes que me acercan en vez de alejarme. El hombre que está de pie frente a mi escritorio empieza a controlar más que mi agenda, y me doy cuenta demasiado tarde de que llamar la atención de Rowan Ashcroft es mucho más peligroso que ser ignorada.

Porque los hombres como él no ansían afecto.
Ansían posesión.

Esto se suponía que era un trabajo.
No una prueba de mis límites.
No una lenta y deliberada caída en su autoridad.

Pero si Rowan Ashcroft decide que pertenezco bajo su escritorio, que así sea.
Sobrevivir tiene un precio, y las facturas no se preocupan por cómo las pago.
Durmiendo con el Enemigo

Durmiendo con el Enemigo

19k Vistas · Completado · AnaPaula Rocha
La palabra perdón no existe en el vocabulario del frío, cruel y despiadado empresario Derek Anderson. Un hombre que solo tiene un objetivo en su vida, vengarse de Scott Hoffman, la persona que él cree es el único culpable de la muerte de sus padres y para aumentar todavía más su odio, la hija de ese hombre se ha convertido en la principal culpable de la muerte de su hermano pequeño, la única familia que le quedaba a Derek.
Dominado por la sed de venganza Derek decide enamorar a la asesina de su hermano para después casarse con ella y destruirla junto con su familia orquestando la peor de las mentiras. Lo que Derek no se imagina es que el verdadero enemigo es otro y que Ava Hoffman, su odiada esposa, es una persona inocente en toda esta historia.
¿Qué pasará cuando Ava descubra que el hombre que duerme a su lado es su mayor enemigo? …¿Será Derek capaz de cumplir con su venganza o terminará enamorado de la asesina de su propio hermano?... Derek entenderá que el amor no lo perdona todo, mucho menos cuando lo utilizan para hacer daño y destruir.
Poseída por el Despiadado Alfa

Poseída por el Despiadado Alfa

17.8k Vistas · En curso · Laila Wyatt
🔥RECOMENDACIÓN EDITORIAL: ¡Todo el equipo enloqueció con esto!

Ella nunca debió sobrevivir.

Ivy Mooncrest es la vergüenza de su manada: una Gamma solo de nombre, condenada por pecados que nunca cometió. Cuando el Alpha Brian la envía al dominio de los depredadores más peligrosos que existen, no le da una misión.

Le da una sentencia de muerte.

Los Hermanos Thorn. En The Obsidian, su club exclusivo donde las sombras bailan con el deseo y el poder, tres lobos gobiernan con autoridad absoluta:

Jaxson: frío, calculador, intocable.
Malric: astuto, peligroso, siempre tres pasos por delante.
Kael: el ejecutor implacable cuya mirada penetrante arranca cada mentira, cada máscara, cada defensa.

Un solo error, y ella es borrada. Un solo desliz, y es devorada. Pero Ivy no es la pieza frágil que ellos esperan.

A medida que Ivy se ve arrastrada más y más dentro de su oscuro imperio, las líneas se desdibujan entre misión y deseo, entre cautiva y participante dispuesta. Los hermanos no solo quieren su obediencia. Quieren que se rinda. Sus secretos. Su cuerpo. Su alma.

Y en un mundo donde el poder lo es todo y confiar resulta fatal, Ivy se enfrenta a una elección imposible:

Arder en su fuego… o dejar que la forjen en algo irrompible.

ADVERTENCIA: Esta es una novela romántica paranormal oscura con contenido explícito, dinámicas de poder y elementos de BDSM. Presenta una manada moralmente gris, alphas posesivos y una protagonista que juega con fuego.
La niñera de la mafia

La niñera de la mafia

29.6k Vistas · Completado · Elk Entertainment
«¿Te gustaría acostarte con mi hijo?»
Se me cae la boca cuando me muevo hacia atrás. «Deben estar jugando conmigo», pienso.
«Disculpe, señora, ¿esto forma parte de las preguntas de la entrevista?» Extiendo furor de ira. Ella todavía me sonríe, pero eso ya no me interesa. Leonardo se sorprende de mi descaro y es entonces cuando nuestras miradas se encuentran. Trago un trago mientras aplaudo su apariencia dentro de mi cabeza.
Es la primera vez que lo miro bien hoy. No es un modelo masculino, pero debería serlo. El cabello exuberante y dorado que arregla con tanto cuidado tiene una calidad ondulante. Sus ojos azules como los de un río marino se iluminaban con pasión.
Tienen forma de almendra. Brillan con inteligencia, dominio y autoridad.
Por supuesto, todas las chicas guapas se enamorarían de un chico como él, pero no de mí; soy diferente.

Intenta sobrevivir después de que se acaben sus ahorros. Ese es el mismo momento en que recibe una oferta de un hombre extraño en el mismo bar que frecuenta. La dirigen a una mansión donde la entrevistarán para el trabajo de niñera. Va a la entrevista donde conoce a un hombre muy grosero y a una mujer acogedora. Sin que ella lo sepa, ha puesto un pie en la familia criminal más peligrosa de Italia.

Advertencia: incluye contenido delictivo