NovelaGO
La prisionera del Alfa

La prisionera del Alfa

Rafaella Dutra · En curso · 108.2k Palabras

795
Tendencia
795
Vistas
0
Agregado
Agregar a estante
Comenzar a leer
Compartir:facebooktwitterpinterestwhatsappreddit

Introducción

—No entiendo por qué te escondes de mí. —¿Qué quieres? —Sinceramente, no sé cómo puedes querer huir de esto —susurró antes de atraer su cabeza hacia él y juntar su boca con la suya. *** Violeta es enviada a una misión para encontrar a Jack Morde, el líder de la manada de los Rebeldes. Pero le esperan giros imprevistos que ni si quiera se imagina. Cuando se convierte en su prisionera , empieza a darse cuenta de que tal vez lo que había escuchado sobre los enemigos de la Manada Diamante no era exactamente lo que parecía. ¿Va a renunciar a su vida y a su familia para buscar su futuro y su destino? ¿O intentará escapar de la mansión de Jack y hacer lo que tenía previsto desde el primer momento? «La prisionera del Alfa» es una historia creada por Rafaella Dutra, autora de eGlobal Creative Publishing.

Capítulo 1

—Violeta, ¿estás aquí? —preguntó una voz desde fuera del dormitorio.

—¡Sí! Un momento —respondió ella, levantándose de la cama.

Violeta estaba a punto de emprender la misión de su vida. No tenía muchas opciones, ya que su padre adoptivo la había llamado para que se encargara de eso.

Mientras repasaba el plan en su mente una y otra vez, no pudo evitar que la ansiedad la invadiera. Se sentía tan mareada por sus miedos y preocupaciones, que podría vomitar en cualquier momento.

Si seguía abrumándose con esos pensamientos, seguro que iba a llorar. No podía permitir que eso sucediera.

Tenía que ser fuerte. Era fuerte. Sólo le faltaba un poco de confianza en sí misma.

Violeta cerró los ojos durante unos segundos, inhalando y exhalando lentamente, tratando de mantener la calma.

Otro golpe en la puerta la sacó de su meditación.

—¡Ya voy! —gritó, molesta.

Abrió la puerta y se encontró con una mujer de su manada que la esperaba impaciente al otro lado.

—¡Por fin! Pensé que habías renunciado o algo así. Vamos. Arden quiere hablar contigo antes de que te vayas —dijo la mujer abriendo paso a Violeta.

Ella cerró la puerta de su habitación y siguió a la mujer hasta la sala de estar.

Arden era el Alfa de la Manada Diamante, y desde que tenía uso de razón, Violeta vivía en su palacio, lo cual siempre le pareció innecesario y estúpido. ¿Por qué tenían que vivir en un lugar tan ostentoso?

Pero nunca se quejó porque, ¿cómo podría hacerlo? Él la había adoptado y cuidado durante sus veintiún años de vida.

Le debía demasiado. Cada pequeña cosa que había aprendido venía de él. Todo lo que le dio a su hija biológica, se aseguró de dárselo también a Violeta.

Arden. Ahí estaba él, esperándola sentado en el sofá, fumando su cigarrillo y mirando hacia la ventana, contemplando la gran luna amarilla que empezaba a asomarse en el cielo.

Era un hombre de mediana edad, con el pelo gris, los ojos azules y una barba de chivo que a Violeta le parecía ridícula. Pero nunca se lo había dicho, por supuesto.

—Violeta, hija mía. ¡Estás aquí! —exclamó el hombre con entusiasmo, levantándose y abriéndole los brazos.

Violeta sonrió y lo abrazó fuertemente.

Tenía sentimientos encontrados ante toda aquella situación, pero se esforzaba al máximo por no demostrarlo.

Después de todo, Arden la había entrenado personalmente, junto a Gwen, su hija biológica, y un chico llamado Lance. Y Violeta había aprendido a no mostrar debilidad ante nadie. Ni siquiera a su familia.

Se quedó huérfana a una edad muy temprana, ya que sus padres habían muerto en un ataque rebelde.

Ella no sabía mucho sobre ese incidente, pero nunca se había sentido muy cómoda para preguntarle a Arden al respecto.

Luego fue llevada a la Manada Diamante, que era un imperio metamorfo muy poderoso que mantenía la ley y el orden en todo el continente de Crescent.

Crescent estaba poblado por metamorfos de lobo y era gobernado en su mayoría por la Manada Diamante.

—Entonces, ¿está todo listo para tu partida? —preguntó Arden, sentándose de nuevo en el sofá.

Violeta hizo lo mismo, mientras algún sirviente le ofrecía un vaso de agua. Ella aceptó amablemente, aunque sentía que lo que entrara en su estómago saldría rápidamente, ya que se sentía muy enferma y nerviosa.

—Sí, creo que sí —asintió, tomando un sorbo del agua, porque el sirviente seguía mirándola y ella no quería que se sintiera molesto ni nada por el estilo.

Le gustaba valorar el trabajo de los demás. Y algo que siempre la sacaba de quicio era cuando alguien no trataba a los sirvientes de palacio de forma correcta y educada.

—Probablemente no necesites que te repita todo sobre esta misión, pero ¿todavía tienes algo que necesites que te aclare? —preguntó Arden aspirando el humo de su cigarrillo.

Violeta negó con la cabeza, intentando mantener la calma y no pensar en lo peor que podría pasar.

—Una vez que pases las puertas del palacio, estarás sola, cariño —continuó Arden—. Tengo fe en que puedes hacer el trabajo, así que no te preocupes. No te pondría en esto si no te creyera capaz.

Violeta le sonrió, aunque sus palabras no fueron muy tranquilizadoras para ella.

No se le ocurría una persona peor para hacer lo que él quería, y por mucho que había intentado persuadirlo antes para que cambiara de opinión, Arden era muy terco. En ese momento, un bullicio llegó desde la puerta del salón, y él dejó de hablar para ver qué pasaba.

Un joven de ojos cafés y cabello negro perfectamente peinado estaba cruzando la sala y se acercaba a ellos con una sonrisa en el rostro.

Tenía una postura muy estricta y llevaba puesto un uniforme militar.

—¡Violeta, todavía estás aquí! —saludó mirándola.

—Hola, Lance —respondió sonriendo mientras se acercaba.

—Lance. ¿Qué estás haciendo aquí? —preguntó Arden pareciendo un poco impaciente por la interrupción.

—Acabo de llegar a casa. Tenía algunas cosas que discutir contigo, pero no sabía que estabas en una reunión. Lo siento.

—Está bien —respondió Arden agitando la mano y apagando el cigarrillo.

—¿Cómo te sientes? —preguntó Lance a Violeta con una mirada preocupada.

Su relación con él era algo incómoda a veces.

Violeta creció con Gwen como hermana, pero Lance se unió a ellas más adelante, cuando sus padres murieron.

Se quedó huérfano al igual que ella, lo que en cierta manera les sirvió de vínculo.

Gwen y Lance también se llevaban bien, así que los tres empezaron a hacer muchas cosas juntos, incluido el entrenamiento con Arden.

Pero cuando Violeta cumplió dieciocho años, Arden le dijo que debía casarse con Lance algún día, porque su plan era convertirlo en el próximo Alfa.

Ella nunca había podido entender que una de las reglas de la Manada Diamante era la prohibición absoluta de establecer vínculos con la pareja destinada. Los matrimonios siempre eran decididos por el consejo.

Lance era el Beta de la manada y Violeta simplemente no podía creer lo que Arden quería. ¿Cómo iba a casarse con alguien a quien no amaba en esa forma?

Ella lo consideraba como un hermano mayor o algo así.

¿Y por qué ella y no Gwen?

Pero Lance no parecía oponerse mucho a la idea, lo que intrigaba a Violeta. ¿Acaso ella le gustaba de esa manera, por eso Arden quería que se casara con ella, en lugar de con Gwen o cualquier otra persona?

Desde ese día, Violeta había hecho todo lo posible por fingir que esa conversación no había ocurrido y había intentado actuar con normalidad delante de Lance, como siempre había hecho.

Siempre les había gustado molestarse mutuamente y hablar de tonterías. Al igual que ella lo hacía con Gwen. Así que siguió haciéndolo, hasta que se vio obligada a enfrentarse a su destino con él.

Ella había rezado para que eso tardara mucho.

—Estoy bien, supongo —respondió, tratando de sonar positiva—. Quiero decir... sólo lo sabré una vez que llegue ahí, ¿verdad?

—Lo harás muy bien —dijo Arden, tratando de tranquilizarla—. Ahora es el momento de poner en acción todos esos años de entrenamiento. Vas a ver si por fin eres capaz de controlar a la loba que llevas dentro —alentó sonriendo, pero eso sólo hizo que Violeta se sintiera peor de lo que ya se sentía.

Ese era su mayor miedo. Y Arden tenía que mencionarlo.

Eso la había mantenido despierta todas las noches en los últimos días.

Violeta siempre había luchado con su lado lobo desde que era muy joven.

Sufría de un cambio incontrolable y su loba interior era salvaje, inestable y muy poderosa. No podía controlarla. Así que la entrenaron y le enseñaron cómo reprimirla en su interior.

Ahora estaba mucho mejor, como mujer adulta y todo eso.

Pero no había un día que pasara sin que se preocupara por sus acciones.

¿Era la misión una prueba de Arden, para ver si había aprendido correctamente? ¿Por eso la eligió a ella y no a otra persona para ir?

Y de repente Violeta sintió la necesidad de preguntar algo.

—¿Qué harás si no vuelvo? ¿Mandarás a alguien a buscarme?

Arden pareció haber sido tomado por sorpresa por un momento, pero era muy bueno fingiendo, así que eso pasó desapercibido para todos los presentes.

—No pasará nada. Pero si no vuelves al cabo de unos días, se nos ocurrirá algo. Así que no te preocupes por eso, sólo piensa en tu próximo movimiento.

Violeta asintió.

No se sentía muy segura con sus palabras, pero se estaba haciendo tarde y cada vez estaba más nerviosa, así que decidió simplemente aceptar su destino, fuera cual fuera.

—Gracias a Dios que todavía estás aquí. Pensé que había perdido la oportunidad de despedirme de ti —dijo una voz suave que llegaba desde la puerta, y Violeta no necesitó mirar para saber de quién se trataba.

—Siempre tarde, ¿verdad? —dijo Lance burlándose de la chica.

Gwen era una chica muy delicada y agradable. Tenía los mismos ojos azules que su padre y su pelo negro le caía por los hombros como una cortina.

Violeta sintió un nudo en la garganta.

Al ver a Gwen ahí le dieron muchas ganas de llorar.

No tenía un buen presentimiento sobre todo el asunto y se esforzaba al máximo por aceptarlo. Pero el hecho de tener que despedirse de su familia hacía que dudara de sí misma.

¿Qué pasaría si fallaba? ¿Y si no era capaz de controlarse una vez llegara a su destino? ¿Y si algo salía mal? ¿Sería capaz de cumplir su tarea y volver a casa con su familia?

Últimos capítulos

Te podría gustar 😍

Elegida por el Rey Alfa Maldito

Elegida por el Rey Alfa Maldito

1.2m Vistas · Completado · Night Owl
—Ninguna mujer sale viva de su cama.
—Pero yo sobreviviré.
Lo susurré a la luna, a las cadenas, a mí misma—hasta que lo creí.
Dicen que el Rey Alfa Maximus es un monstruo—demasiado grande, demasiado brutal, demasiado maldito. Su cama es una sentencia de muerte, y ninguna mujer ha salido viva de ella. Entonces, ¿por qué me eligió a mí?
La omega gorda e indeseada. La que mi propia manada ofreció como basura. Una noche con el Rey despiadado se suponía que acabaría conmigo. En cambio, me arruinó. Ahora ansío al hombre que toma sin piedad. Su toque quema. Su voz manda. Su cuerpo destruye. Y sigo regresando por más. Pero Maximus no ama. No tiene compañeras. Él toma. Él posee. Y nunca se queda.
—Antes de que mi bestia me consuma por completo—necesito un hijo que tome el trono.
Qué lástima para él... no soy la chica débil y patética que tiraron. Soy algo mucho más peligroso—la única mujer que puede romper su maldición... o destruir su reino.
El Ascenso de la Loba Desterrada

El Ascenso de la Loba Desterrada

988.6k Vistas · Completado · Lily
—¡Lobo blanco! ¡Mata a ese monstruo!

Ese rugido me robó mi decimoctavo cumpleaños y destrozó mi mundo. Mi primera transformación debería haber sido gloriosa—la sangre convirtió la bendición en vergüenza. Al amanecer me habían marcado como "maldita": expulsada por mi manada, abandonada por mi familia, despojada de mi naturaleza. Mi padre no me defendió—me envió a una isla desierta donde los marginados sin lobos eran forjados en armas, obligados a matarse entre ellos hasta que solo uno pudiera irse.

En esa isla aprendí los bordes más oscuros de la humanidad y cómo enterrar el terror en los huesos. Innumerables veces quise rendirme—sumergirme en las olas y no salir jamás—pero los rostros acusadores que atormentaban mis sueños me empujaban hacia algo más frío que la supervivencia: venganza. Escapé, y durante tres años me escondí entre humanos, recopilando secretos, aprendiendo a moverme como una sombra, afilando la paciencia hasta convertirla en precisión—convirtiéndome en una espada.

Luego, bajo una luna llena, toqué a un extraño herido—y mi lobo regresó con una violencia que me hizo completa. ¿Quién era él? ¿Por qué podía despertar lo que yo creía muerto?

Una cosa sé: ahora es el momento.

He esperado tres años para esto. Haré que todos los que me destruyeron paguen—y recuperaré todo lo que me fue arrebatado.
El Latido Prohibido

El Latido Prohibido

569k Vistas · Completado · Riley
Dicen que tu vida puede cambiar en un abrir y cerrar de ojos.
La mía cambió en el tiempo que tomó abrir una puerta.
Detrás de ella: mi prometido Nicholas con otra mujer.
Tres meses hasta nuestra boda. Tres segundos para verlo todo arder.
Debí haber corrido. Debí haber gritado. Debí haber hecho cualquier cosa excepto quedarme allí como una tonta.
En cambio, escuché al mismísimo diablo susurrar en mi oído:
—Si estás dispuesta, podría casarme contigo.
Daniel. El hermano del que me advirtieron. El que hacía que Nicholas pareciera un niño de coro.
Se apoyó contra la pared, observando cómo mi mundo se desmoronaba.
Mi pulso retumbaba. —¿Qué?
—Me escuchaste. —Sus ojos se clavaron en los míos—. Cásate conmigo, Emma.
Pero al mirar esos ojos magnéticos, me di cuenta de algo aterrador:
Quería decirle que sí.
Que comience el juego.
Enamorada del hermano marino de mi novio

Enamorada del hermano marino de mi novio

1.7m Vistas · En curso · Harper Rivers
¿Qué me pasa?

¿Por qué estar cerca de él hace que mi piel se sienta demasiado apretada, como si llevara un suéter dos tallas más pequeño?

Es solo la novedad, me digo firmemente.

Solo la falta de familiaridad de alguien nuevo en un espacio que siempre ha sido seguro.

Me acostumbraré.

Tengo que hacerlo.

Es el hermano de mi novio.

Esta es la familia de Tyler.

No voy a dejar que una mirada fría deshaga eso.

**

Como bailarina de ballet, mi vida parece perfecta—beca, papel protagónico, dulce novio Tyler. Hasta que Tyler muestra su verdadera cara y su hermano mayor, Asher, regresa a casa.

Asher es un veterano de la Marina con cicatrices de batalla y cero paciencia. Me llama "princesa" como si fuera un insulto. No lo soporto.

Cuando una lesión en mi tobillo me obliga a recuperarme en la casa del lago de la familia, me quedo atrapada con ambos hermanos. Lo que comienza como odio mutuo lentamente se convierte en algo prohibido.

Estoy enamorándome del hermano de mi novio.

**

Odio a las chicas como ella.

Consentidas.

Delicadas.

Y aún así—

Aún así.

La imagen de ella de pie en la puerta, apretando más su cárdigan alrededor de sus estrechos hombros, tratando de sonreír a pesar de la incomodidad, no me deja.

Tampoco lo hace el recuerdo de Tyler. Dejándola aquí sin pensarlo dos veces.

No debería importarme.

No me importa.

No es mi problema si Tyler es un idiota.

No es asunto mío si alguna princesita malcriada tiene que caminar a casa en la oscuridad.

No estoy aquí para rescatar a nadie.

Especialmente a ella.

Especialmente a alguien como ella.

Ella no es mi problema.

Y me aseguraré de que nunca lo sea.

Pero cuando mis ojos se posaron en sus labios, quise que fuera mía.
La última oportunidad de la luna morbosa

La última oportunidad de la luna morbosa

406.6k Vistas · En curso · Eve Above Story
Solía ser la hija perfecta para mi padre, casándome con el Alfa Alexander por el beneficio de mi manada, aunque Alexander se negó a marcarme e insistió en que nuestro matrimonio era simplemente un contrato. Luego me convertí en la perfecta Luna para mi esposo Alfa, todavía esperando que algún día pudiera ganar su afecto y seríamos marido y mujer de verdad.
Pero todo cambió el día que me dijeron que mi loba se había quedado dormida. El doctor me advirtió que si no marcaba o rechazaba a Alexander dentro de un año, moriría. Sin embargo, ni mi esposo ni mi padre se preocuparon lo suficiente como para ayudarme.
En mi desesperación, tomé la decisión de dejar de ser la chica dócil que ellos querían que fuera.
Pronto, todos me llamaron loca, pero eso era exactamente lo que quería—rechazo y divorcio.
Lo que no esperaba era que mi antes arrogante esposo un día me rogara que no me fuera…
Papis Alfa y su Criada Innocente (18+)

Papis Alfa y su Criada Innocente (18+)

777.2k Vistas · En curso · Nyssa Kim
Advertencia de contenido: Escenas explícitas.

—¿De quién fue la polla que te hizo llorar más fuerte esta noche?— La voz de Lucien era un gruñido bajo mientras me sujetaba la mandíbula, obligándome a abrir la boca.

—La tuya— jadeé, mi voz destrozada de tanto gritar. —Alpha, por favor—

Los dedos de Silas se clavaron en mis caderas mientras se hundía de nuevo en mí, rudo e implacable. —Mentirosa— gruñó contra mi espalda. —Ella sollozó en la mía.

—¿Deberíamos hacer que lo demuestre?— dijo Claude, sus colmillos rozando mi garganta. —Átenla de nuevo. Que suplique con esa boquita bonita hasta que decidamos que ha ganado nuestros nudos.

Estaba temblando, empapada, usada— y todo lo que pude hacer fue gemir, —Sí, por favor. Úsenme de nuevo.

Y lo hicieron. Como siempre lo hacen. Como si no pudieran evitarlo. Como si les perteneciera a los tres.


Lilith solía creer en la lealtad. En el amor. En su manada.

Pero todo fue arrancado.

Su padre—el difunto Beta de Fangspire— murió. Su madre, con el corazón roto, bebió acónito y nunca despertó.

¿Y su novio? Encontró a su pareja y dejó a Lilith atrás sin una segunda mirada.

Sin lobo y sola, con una deuda hospitalaria creciendo, Lilith entra en el Rito—un ritual donde las mujeres ofrecen sus cuerpos a los Alphas malditos a cambio de oro.

Lucien. Silas. Claude.

Tres Alphas despiadados, malditos por la Diosa Luna. Si no marcan a su pareja antes de los veintiséis, sus lobos los destruirán.

Lilith se suponía que era un medio para un fin.

Pero algo cambió en el momento en que la tocaron.

Ahora la quieren—marcada, arruinada, adorada.
Y cuanto más la toman, más la desean.

Tres Alphas.

Una chica sin lobo.

Sin destino. Solo obsesión.

Y cuanto más la prueban,

Más difícil es dejarla ir.
De mejor amigo a prometido

De mejor amigo a prometido

1.6m Vistas · Completado · Page Hunter
Savannah Hart pensó que había superado a Dean Archer —hasta que su hermana, Chloe, anunció que se casaba con él. El mismo hombre que Savannah nunca dejó de amar. El hombre que la dejó con el corazón roto… y que ahora pertenece a su hermana.

Una semana de boda en New Hope. Una mansión llena de invitados. Y una dama de honor muy resentida.

Para sobrevivir, Savannah lleva una cita —su encantador y pulcro mejor amigo, Roman Blackwood. El único hombre que siempre la ha apoyado. Le debe un favor, y fingir ser su prometido? Fácil.

Hasta que los besos falsos empiezan a sentirse reales.

Ahora Savannah está dividida entre mantener la farsa… o arriesgarlo todo por el único hombre del que nunca debió enamorarse.
Cómo No Enamorarme de un Dragón

Cómo No Enamorarme de un Dragón

420.8k Vistas · En curso · Kit Bryan
Nunca me postulé a la Academia para Seres y Criaturas Mágicas.

Por eso fue más que un poco desconcertante cuando llegó una carta con mi nombre ya impreso en un horario de clases, una habitación en el dormitorio esperándome y las materias elegidas, como si alguien me conociera mejor de lo que me conozco yo misma. Todo el mundo conoce la Academia, es donde las brujas afilan sus hechizos, los cambiaformas dominan sus formas, y toda clase de criatura mágica aprende a controlar sus dones.

Todos menos yo.

Ni siquiera sé qué soy. No hay cambio de forma, ni trucos de magia, nada. Solo una chica rodeada de personas que pueden volar, conjurar fuego o sanar con un toque. Así que me siento en las clases fingiendo que encajo, y escucho con atención cualquier pista que pueda decirme qué es lo que llevo escondido en la sangre.

La única persona más curiosa que yo es Blake Nyvas, alto, de ojos dorados y, definitivamente, un dragón. La gente susurra que es peligroso, me advierten que mantenga las distancias. Pero Blake parece decidido a resolver el misterio que soy, y de algún modo confío en él más que en nadie.

Tal vez sea imprudente. Tal vez sea peligroso.

Pero cuando todos los demás me miran como si no perteneciera a este lugar, Blake me mira como si fuera un acertijo que vale la pena resolver.
En la Cama con su Jefe Idiota

En la Cama con su Jefe Idiota

479.4k Vistas · Completado · Ellie Wynters
Volver a casa y encontrar a su prometido en la cama con su prima debería haberla destrozado, pero Blair se niega a desmoronarse. Es fuerte, capaz y está decidida a seguir adelante. Lo que no planea es ahogar sus penas con demasiado whisky de su jefe... o terminar en la cama con su jefe implacable y peligrosamente encantador, Roman.
Una noche. Eso es todo lo que se suponía que iba a ser.
Pero a la fría luz del día, alejarse no es tan fácil. Roman no es un hombre que suelta—especialmente no cuando ha decidido que quiere más. No solo quiere a Blair por una noche. La quiere a ella, punto.
Y no tiene intención de dejarla ir.
Un juego del destino

Un juego del destino

666.9k Vistas · Completado · maracaballero32
Emma Spencer es una analista de riesgos financieros en una importante empresa internacional.
Finalmente, después de años de no tomar sus vacaciones, las toma para su próxima boda y luna de miel, pero todo da un gran giro cuando está en Hawái, sola y sin esposo, por lo que por primera vez lanza una moneda al aire y decide vivir una noche sin riesgos y apasionada con el primer extraño que encuentre en un bar y al que nunca verá en su vida, ¿Cuál era la probabilidad de volverse a encontrar? Completamente nula.
Pero el destino los vuelve a juntar inesperadamente… Y en el lugar que menos esperaban.

Un juego del destino.
El Alfa Motociclista que se Convirtió en Mi Segunda Oportunidad de Pareja

El Alfa Motociclista que se Convirtió en Mi Segunda Oportunidad de Pareja

593.7k Vistas · Completado · Ray Nhedicta
No puedo respirar. Cada caricia, cada beso de Tristan incendiaba mi cuerpo, ahogándome en una sensación que no debería haber deseado—especialmente esa noche.

—Eres como una hermana para mí.

Esas fueron las palabras que colmaron el vaso.

No después de lo que acababa de pasar. No después de la noche ardiente, sin aliento, que sacudió nuestras almas mientras nos enredábamos en los brazos del otro.

Sabía desde el principio que Tristan Hayes era una línea que no debía cruzar.

No era cualquier persona, era el mejor amigo de mi hermano. El hombre que pasé años deseando en secreto.

Pero esa noche... estábamos rotos. Acabábamos de enterrar a nuestros padres. Y el dolor era demasiado pesado, demasiado real... así que le rogué que me tocara.

Que me hiciera olvidar. Que llenara el silencio que la muerte dejó atrás.

Y lo hizo. Me sostuvo como si fuera algo frágil.

Me besó como si fuera lo único que necesitaba para respirar.

Luego me dejó sangrando con seis palabras que ardieron más profundo que cualquier rechazo.

Así que, huí. Lejos de todo lo que me causaba dolor.

Ahora, cinco años después, estoy de vuelta.

Recién rechacé al compañero que me abusó. Todavía llevando las cicatrices de un cachorro que nunca pude sostener.

Y el hombre que me espera en el aeropuerto no es mi hermano.

Es Tristan.

Y no es el chico que dejé atrás.

Es un motociclista.

Un Alfa.

Y cuando me miró, supe que no había ningún otro lugar al que pudiera huir.
La Cachorra del Príncipe Licántropo

La Cachorra del Príncipe Licántropo

5.7m Vistas · En curso · chavontheauthor
—Eres mía, cachorrita—gruñó Kylan contra mi cuello.
—Pronto estarás rogándome. Y cuando lo hagas—te usaré como me plazca, y luego te rechazaré.



Cuando Violet Hastings comienza su primer año en la Academia de Cambiantes Starlight, solo quiere dos cosas: honrar el legado de su madre convirtiéndose en una sanadora hábil para su manada y pasar por la academia sin que nadie la llame rara por su extraña condición ocular.

Las cosas toman un giro dramático cuando descubre que Kylan, el arrogante heredero al trono de los Licántropos que ha hecho su vida miserable desde el momento en que se conocieron, es su compañero.

Kylan, conocido por su personalidad fría y sus maneras crueles, está lejos de estar contento. Se niega a aceptar a Violet como su compañera, pero tampoco quiere rechazarla. En cambio, la ve como su cachorrita y está decidido a hacer su vida aún más un infierno.

Como si lidiar con el tormento de Kylan no fuera suficiente, Violet comienza a descubrir secretos sobre su pasado que cambian todo lo que pensaba que sabía. ¿De dónde viene realmente? ¿Cuál es el secreto detrás de sus ojos? ¿Y ha sido toda su vida una mentira?