
La Secretaria Comprada - El precio de la Venganza
S. M · Completado · 159.5k Palabras
Introducción
Valeria de la Vega lo tenía todo: un apellido ilustre, una vida de lujos y un futuro asegurado. Pero en una sola noche de apuestas clandestinas, su padre lo pierde todo frente al hombre más temido de la industria: Dante Volkov. Un hombre sin escrúpulos, apodado "El Lobo de Hierro", cuya fortuna solo es superada por su crueldad.
Para evitar que su padre se pudra en una celda, Valeria debe firmar un contrato que la despoja de su libertad. Durante un año, será la asistente personal de Dante. Pero no habrá cafés ni agendas que organizar. Dante exige disponibilidad absoluta las 24 horas, el control total sobre su guardarropa y que ella sea el recordatorio viviente de la ruina de su familia.
Lo que Valeria no sabe es que Dante no la eligió al azar por la deuda de su padre. Detrás de su mirada gélida y sus órdenes implacables, se esconde un joven que ella humilló diez años atrás, cuando él no era nadie y ella era su mundo. Ahora, el poder ha cambiado de manos.
Dante está decidido a cobrarse cada desprecio, cada lágrima y cada cicatriz. Pero en este juego de dominación y castigo, la línea entre el odio y la obsesión es peligrosamente delgada. ¿Podrá Valeria sobrevivir a la jaula de oro de Dante, o descubrirá que el precio de su libertad es entregarle su corazón al hombre que juró destruirla?
Capítulo 1
El sonido del cristal rompiéndose contra el suelo de mármol fue lo único que interrumpió el silencio sepulcral de la mansión De la Vega.
Valeria se sobresaltó, dejando caer la revista de modas que ojeaba distraídamente en el sofá de terciopelo. Eran las dos de la madrugada. Su padre, Rodrigo de la Vega, nunca llegaba tarde. Y ciertamente, nunca entraba a casa haciendo ruido. Él era un hombre de compostura, de trajes impecables y modales de la vieja escuela.
-¿Papá? -llamó ella, poniéndose de pie. La seda de su bata color crema rozó sus tobillos mientras caminaba hacia el vestíbulo.
Lo que encontró allí le heló la sangre.
Su padre estaba apoyado contra la pesada puerta de roble, como si el peso del mundo acabara de aplastarlo. Su corbata estaba deshecha, colgando flácida alrededor de su cuello; su cabello, siempre engominado hacia atrás, estaba revuelto, y su rostro... su rostro tenía el color de la ceniza.
-Papá, ¿qué pasó? -Valeria corrió hacia él, tomándolo del brazo justo antes de que sus rodillas cedieran. Olía a tabaco rancio y a sudor frío. Olía a miedo.
-Se acabó, Valeria -murmuró él, con la voz rota, una sombra del barítono autoritario que solía cerrar tratos millonarios en la ciudad-. Todo se acabó.
Ella frunció el ceño, intentando procesar las palabras mientras lo ayudaba a caminar hacia el salón principal.
-¿De qué hablas? ¿Fue la fusión con los inversores asiáticos? Te dije que no te preocuparas, podemos vender la casa de verano en los Hamptons si necesitamos liquidez...
Rodrigo soltó una risa seca, un sonido terrible que carecía de cualquier humor. Se dejó caer en el sofá, cubriéndose la cara con las manos.
-No hay casa de verano, Valeria. No hay acciones. No hay cuentas en Suiza. -Separó los dedos para mirarla con ojos inyectados en sangre-. No hay nada. Lo he perdido todo.
Valeria sintió un zumbido en los oídos.
-¿Todo? Eso es imposible. Somos los De la Vega. Nuestra fortuna tiene generaciones...
-La aposté -confesó él, en un susurro que golpeó a Valeria más fuerte que una bofetada-. Estaba desesperado. Las deudas se acumulaban, los bancos cerraban las puertas... Necesitaba un golpe de suerte. Una última jugada para salvar la empresa.
Valeria retrocedió un paso, horrorizada. Su padre no era un jugador. Era un empresario.
-¿Apostaste... nuestro patrimonio? -preguntó, con la voz temblorosa.
-Contra él. Pensé que podía ganarle. Pensé que era solo un nuevo rico arrogante, un perro callejero con suerte... -Rodrigo se pasó la mano por el cabello, temblando-. Pero él sabía cada movimiento que iba a hacer. Jugó conmigo como un gato con un ratón moribundo.
-¿Quién, papá? ¿Quién tiene todo nuestro dinero?
Rodrigo levantó la vista. En sus ojos había un terror puro, primitivo.
-Dante Volkov.
El nombre aterrizó en la habitación como una sentencia de muerte. Valeria conocía ese nombre. Todos en la alta sociedad lo conocían, aunque nadie lo invitaba a sus fiestas. Lo llamaban "El Lobo de Hierro". Un hombre que había surgido de la nada, devorando empresas en quiebra y destruyendo legados familiares solo por deporte. Se decían cosas terribles de él: que no tenía alma, que sus negocios rozaban la ilegalidad, que en sus venas corría hielo en lugar de sangre.
-Volkov... -repitió ella, sintiendo un escalofrío-. Bien. Abogados. Llamaremos a los abogados mañana. Declararemos la bancarrota, venderemos esta casa, nos mudaremos a un apartamento pequeño. Podemos empezar de cero, papá. Estamos juntos.
Rodrigo negó con la cabeza, y las lágrimas comenzaron a rodar por sus mejillas arrugadas.
-No lo entiendes, hija. No fue una apuesta legal. Fue... un acuerdo privado. Si no pago para mañana a mediodía, no solo nos quitarán la casa. Iré a la cárcel por malversación de fondos. Él tiene las pruebas, Valeria. Él tiene mi vida en la palma de su mano.
Valeria sintió que el suelo se abría bajo sus pies. Cárcel. Su padre, un hombre de sesenta años con el corazón débil, no sobreviviría una semana en prisión.
-¿Cuánto? -preguntó ella, endureciendo la mandíbula-. ¿Cuánto quiere para dejarte libre? Venderé mis joyas, mi coche, todo.
-No quiere dinero -dijo Rodrigo. Su voz bajó tanto que Valeria tuvo que inclinarse para escucharlo-. Le ofrecí todo lo que me quedaba. Le supliqué. Le dije que te dejaría sin herencia con tal de pagarle.
-¿Entonces qué quiere?
Rodrigo alzó la vista y miró a su hija. La miró como si fuera la última vez que la veía. Había vergüenza en su mirada, una vergüenza tan profunda que hizo que a Valeria se le revolviera el estómago.
-Hizo una contraoferta. Dijo que perdonaría la deuda. Que quemaría los documentos que me incriminan y dejaría la mansión a mi nombre...
-¿A cambio de qué? -gritó ella, perdiendo la paciencia.
-A cambio de ti.
El silencio que siguió fue absoluto. Valeria parpadeó, segura de haber escuchado mal.
-¿Qué?
-Te quiere a ti, Valeria -sollozó su padre, derrumbándose por completo-. Un contrato. Un año. Quiere que trabajes para él. Que vivas bajo su techo. Que seas su... propiedad exclusiva. Dijo que es el precio por mi libertad.
Valeria sintió que el aire abandonaba sus pulmones. No era una oferta de trabajo. Era una venta. Dante Volkov no quería una asistente; quería un trofeo. Quería humillar al gran Rodrigo de la Vega llevándose lo único que le quedaba limpio.
-Me vendiste... -susurró ella, con lágrimas de incredulidad picando en sus ojos.
Últimos capítulos
#93 Capítulo 93 El Fin de las Sombras
Última actualización: 5/28/2026#92 Capítulo 92 El Eco de la Sangre
Última actualización: 5/28/2026#91 Capítulo 91 El Caballo de Troya de Zafiro parte 2
Última actualización: 5/28/2026#90 Capítulo 90 El Caballo de Troya de Zafiro
Última actualización: 5/28/2026#89 Capítulo 89 La Purga de Cristal
Última actualización: 5/28/2026#88 Capítulo 88 La Alianza de Sangre y Zafiro
Última actualización: 5/28/2026#87 Capítulo 87 La Tormenta y el Refugio
Última actualización: 5/28/2026#86 Capítulo 86 El Silencio del Lobo
Última actualización: 5/28/2026#85 Capítulo 85 El Peso de los Pecados
Última actualización: 5/28/2026#84 Capítulo 84 El Reflejo Roto en el Acero
Última actualización: 5/28/2026
Te podría gustar 😍
Un amor mexicano
Pero, su camino cambia cuando se ve obligado por su padre a contraer matrimonio con la única hija de su padrino, Carolina Beltrán y, así, obtener más poder como más territorio en los negocios familiares. Pero ocurren atentados contra su familia, Daniel, busca a los culpables, pero entre más escarba, secretos encuentra, haciéndole pensar que el enemigo podría estar en su misma familia.
Los Reyes Licántropos y Su Pareja Híbrida
Libro dos de Los Reyes Licántropos y la Loba Blanca. También puede leerse como una historia independiente.
Han pasado diecisiete años desde el surgimiento de la Loba Blanca, y el reinado de los Reyes Licántropos aseguró la paz en todo el reino. La siguiente generación de guerreros ha crecido bajo la protección de sus poderosos gobernantes.
Cassian y Atlas, los herederos gemelos del trono licántropo, ya no son niños. A punto de cumplir dieciocho, los futuros reyes ya se han probado en los campos de entrenamiento con una fuerza, una destreza y un poder muy por encima de su edad. Como gemelos idénticos nacidos con habilidades extraordinarias, su vínculo es irrompible, su lealtad entre ellos absoluta. El reino sabe que algún día gobernarán juntos.
Pero cumplir dieciocho trae algo más que responsabilidad.
Para los licántropos, marca el momento en que el destino puede revelar a la única persona destinada a estar a su lado: su pareja.
Para celebrar el décimo octavo cumpleaños de los gemelos, el palacio se prepara para un gran baile real. Alfas y familias de todo el reino están invitados; muchos llegan con la esperanza de que sus hijas sean elegidas como la futura reina del trono licántropo.
Sin embargo, el destino rara vez sigue el camino que otros esperan.
En algún lugar del reino vive una chica cuya existencia nunca debió ser conocida. Oculta en las sombras de los muros del reino, lleva en la sangre secretos que podrían cambiarlo todo. Secretos lo bastante poderosos como para redefinir el futuro del reino licántropo.
A medida que se acerca la noche del baile, hilos invisibles del destino empiezan a entrelazar vidas de formas que nadie habría podido prever.
El siguiente capítulo de la historia de los Reyes Licántropos está a punto de comenzar.
Y la pareja destinada a dos reyes podría ser mucho más poderosa y peligrosa de lo que cualquiera podría imaginar.
El deseo del millonario
El deseo del millonario.
La venganza de la heredera y el CEO secreto
Fui adoptada por una familia, pero su otra hija adoptiva, Emilia, me tendió una trampa y terminé en prisión en su lugar. Ahora, estoy decidida a vengarme.
En mi camino aparece un inesperado protector: un multimillonario de bajo perfil que ha perdido la fe en el amor…
¿Se enamorará de mí? ¿Podremos liberarnos del pasado y tener un hogar juntos?
Seduciendo a mi Luna con Miel
Y no cualquier tipo de venganza.
Para ello necesitaba dejar atrás quién y qué era para forjar un nuevo lobo, uno más letal. Alguien que sería temido y cuyo nombre pasaría a la historia de la raza como el único que libró a las manadas del continente americano del maldito traidor: Alfa Bastian Crow.
Él le quitó su vida y sus sueños. Él le quitaría hasta su jodida alma y luego iría al mismísimo infierno para asegurarse de que ahí Bastian Crow continuara con un castigo eterno.
Reinelle solo sabía una cosa: Sobreviviría y regresaría a casa junto a su hija sin importar qué era lo que tuviera que hacer… o en qué se tuviera que convertir.
Soportaría torturas, derramaría sangre y no tendría piedad de sus enemigos.
Si el precio de sus libertades era matar unos cuantos lobos… bueno, ella no estaba en desacuerdo.
Ella lo ve como una bestia deformada por el odio.
Él la ve como una hembra que no se quebrará, incluso en cadenas.
Ese primer contacto no es romántico todavía, sino un choque de fuerzas salvajes. Lo que nace entre ellos es tensión, rabia y atracción envenenada.
Sin Segunda Oportunidad, Despreocupada y Próspera
Mi prometido estaba allí con su amante embarazada envuelta en sus brazos, burlándose de mí. —Sin mí, no eres nada.
Me di la vuelta y llamé a la puerta del hombre más rico de la ciudad. —Sr. Locke, ¿interesado en una alianza matrimonial? Estoy ofreciendo una participación de cien mil millones de dólares—más un futuro imperio empresarial, sin costo alguno.
Mi padrino es mi Sugar Daddy
Después de un romance vertiginoso y ardiente, el mejor amigo de mi padre me rompió el corazón.
Me dijo que las cosas eran demasiado complicadas. Desordenadas. Incorrectas.
Que nunca podríamos estar juntos.
Sabía que me amaba, pero el miedo a arruinar a nuestra familia era demasiado grande.
Con demasiado en juego, sacrificó nuestros corazones y lo terminó.
Ahora ha vuelto y todavía me desea.
Todavía me ama.
Pero ahora… estoy comprometida con otro hombre.
Mírame
Antonella, por su parte, es maestra de escuela primaria. Lleva seis años casada con Bruno, un hombre violento y humillante que la somete física y psicológicamente. No la ama; para él, Antonella es poco más que una empleada. Aunque ella no está enamorada, soporta el matrimonio por miedo y por el deseo de que las cosas mejoren algún día.
El destino los cruza en un bar karaoke. Diego llega allí empujado por su mejor amigo, buscando un respiro a su rutina. Antonella asiste gracias a su mejor amiga, directora del colegio, aprovechando la ausencia temporal de su esposo. Comparten mesa sin conocerse, hasta que una emergencia obliga a sus amigos a marcharse juntos, dejándolos solos. Entre canciones, copas y una conexión inesperada, se besan y terminan pasando la noche en un motel. Ninguno revela estar casado; ambos creen que ha sido un encuentro fugaz.
El reencuentro llega durante una reunión de padres, cuando descubren que Diego es el padre de uno de los alumnos de Antonella. Deciden mantener una relación estrictamente profesional, pero el deseo y los sentimientos los superan, arrastrándolos a una relación clandestina que desafía sus vidas y sus límites.
Prohibido enamorarse
El enigma del millonario
"¿Eres virgen?" preguntó Ayden, y Arya casi escupió su bebida.
"Quiero decir, ¿cuenta si he usado un vibrador?", respondió ella mientras notaba cómo Ayden trataba de tragar con fuerza su agua.
"¿Cuántas parejas sexuales has tenido?", preguntó Ayden con seriedad.
"Bueno, solo he tenido un par de consoladores. Resulta que los de látex son muy resistentes", respondió ella sonriendo.
Ayden se levantó molesto y rompió el buen humor de la habitación. "Esto no es un puto juego, señorita Arya", dijo amenazante el millonario. "Lárgate".
"No, espera, estaba bromeando", trató de aclarar Arya.
"He dicho que te largues, ¡fuera!" puntualizó Ayden cada palabra y golpeó la mesa.
Arya, que veía su única oportunidad destrozada, se arrepintió de haber bromeado como lo hizo. Nunca pensó que tendría tales consecuencias. Caminó desolada hacia la salida sin esperar nada, sin saber qué hacer ni a quién recurrir.
Mientras intentaba detener un taxi, un Aston Martin de color oscuro se detuvo delante de ella. Era Ayden Emory. "Sube", le pidió, pero ella lo ignoró.
"¿Eres siempre tan testaruda? Sube o no hay trato", insistió Ayden.
La esperanza de que no todo hubiera terminado se apoderó de ella, y subió al lujoso coche del millonario.
Corazón sin dueño
Durmiendo con el Enemigo
Dominado por la sed de venganza Derek decide enamorar a la asesina de su hermano para después casarse con ella y destruirla junto con su familia orquestando la peor de las mentiras. Lo que Derek no se imagina es que el verdadero enemigo es otro y que Ava Hoffman, su odiada esposa, es una persona inocente en toda esta historia.
¿Qué pasará cuando Ava descubra que el hombre que duerme a su lado es su mayor enemigo? …¿Será Derek capaz de cumplir con su venganza o terminará enamorado de la asesina de su propio hermano?... Derek entenderá que el amor no lo perdona todo, mucho menos cuando lo utilizan para hacer daño y destruir.
El CEO Sobre Mi Escritorio
—Sé que sí.
—¿Y si no quiere este tipo de protección?
—La querrá —digo, bajando un poco la voz—. Porque necesita a un hombre que pueda darle el mundo.
—¿Y si el mundo arde?
Mi mano se tensa sutilmente en la cintura de Violet.
—Entonces le construiré uno nuevo —respondo—. Aunque tenga que quemar el viejo yo mismo.
No trabajo para Rowan Ashcroft.
Trabajo bajo él.
Desde mi escritorio, decido quién obtiene acceso al CEO más implacable de la ciudad y quién no pasa del lobby. Gestiono su tiempo, su silencio, sus enemigos. Mantengo su mundo en marcha mientras el mío se derrumba en silencio bajo facturas impagas, una madre internada en rehabilitación y un hermano que desapareció sin despedirse.
Rowan Ashcroft es poder envuelto en un traje a medida.
Frío. Intocable. Implacable.
No coquetea. No sonríe. No ve a las personas, solo su utilidad.
Y durante mucho tiempo, yo solo fui útil.
Hasta que empezó a observarme.
Al principio, el cambio en su atención es sutil. Una pausa demasiado larga. Una mirada que se queda. Órdenes que me acercan en vez de alejarme. El hombre que está de pie frente a mi escritorio empieza a controlar más que mi agenda, y me doy cuenta demasiado tarde de que llamar la atención de Rowan Ashcroft es mucho más peligroso que ser ignorada.
Porque los hombres como él no ansían afecto.
Ansían posesión.
Esto se suponía que era un trabajo.
No una prueba de mis límites.
No una lenta y deliberada caída en su autoridad.
Pero si Rowan Ashcroft decide que pertenezco bajo su escritorio, que así sea.
Sobrevivir tiene un precio, y las facturas no se preocupan por cómo las pago.












