
La Venganza de la Luna Exiliada
Lucy Avi · En curso · 53.9k Palabras
Introducción
Siendo la Luna del Alfa es desterrada, humillada, en la inmundicia y rota por dentro, Aylin descubre que espera un hijo de Eryan… y que el dolor no ha terminado. Entre la miseria y la pérdida, jura que algún día volverá. No por amor… sino por justicia.
Mientras tanto, Sarina, su falsa amiga, ocupa su lugar gracias a un hechizo oscuro que ata a Eryan y lo aleja de la verdad. Pero Aylin no está sola… pronto descubre que todo fue un complot y junto a aliados inesperados, se prepara para recuperar lo que le fue arrebatado.
Su nuevo propósito será: infiltrarse, sobrevivir, desenmascarar, y finalmente, elegir si su corazón aún pertenece a quien la dejó caer, o si la luna la guía hacia algo más grande. Porque a veces, el exilio no es el final… es solo el comienzo.
Capítulo 1
POV Aylin
Mis manos yacían juntas y temblaban con sutileza… más por miedo que por el frío invernal que nos calaba hasta los huesos. Esa noche no era una más ¡Era la noche!
Mis padres y prácticamente toda la familia real me observaba silenciosa, expectante, como si esperaran grandezas de mí.
Desde aquella visión que me invadió durante mi más tierna infancia -un sueño que más bien todos consideraron como “premonitorio”, que describía mi unión con el futuro Alfa, Eryan-, fui tratada con pinzas ocasionadas por el prejuicio de algunas personas y como la elegida por mis allegados. Yo para ellos era desde ya la Luna destinada para él.
Yo… ¿la luna del joven más poderoso y codiciado de toda la manada? ¡Pero qué más grande ironía la que me invadía!
Conocía a Eryan desde niño, estudiamos en el mismo prestigioso colegio y no nos llevábamos nada bien a decir verdad, es más, podría decir que nos detestábamos, pero las cosas fueron cambiando con el paso del tiempo.
Con los años, ese odio se fue transformando en algo más sin siquiera darnos cuenta. Ese Eryan con el que alguna vez tuve múltiples riñas pueriles, ese jovencito al que empujé al piso con rabia por sus constantes bromas que me sacaban de quicio; se había convertido en el hombre de ojos verdes que me derretía con su sola mirada.
Su olor, su resonante voz al pronunciar mi nombre… sin dejar de lado su porte desafiante, dominante; todo de él comenzó a arrastrarme sin piedad desde aquella vez que, jugando a provocarnos, nos besamos por primera vez… nuestros lobos internos aullaron al unísono y supimos que eramos el uno para el otro.
Yo lo supe… la conexión fue instantánea y real, tanto que, a tan solo un mes de conocernos, nuestra primera transformación ocurrió juntos. Fue dolorosa he de admitirlo, pero juntos logramos sobrellevarlo y nos sentimos más libres que nunca.
Vivimos desde entonces un sinnúmero de momentos tan importantes, culminamos nuestros estudios de high school y pronto iríamos a la universidad, pero sobre todo, algo que marcó nuestras vidas había sido el reciente fallecimiento de Kar, padre de Eryan, antiguo Alfa de la manada, hacía solo un año atrás.
Cuando nuestras familias acordaron el noviazgo ya no existieron peros y nuestros padres se miraron extrañados, pero también lo supieron, eramos Mates, incluso ambos nos juramos amor con un tatuaje en forma de luna, era muy nuestro, algo que sellaría nuestra promesa de amor.
Sacudí la cabeza para regresar al presente y me sonrojé por haberme dejado llevar por esos dulces recuerdos. Eryan me estaba observando desde su asiento de honor con aquella mirada intensa y peligrosa a la vez. Juro que yo lo miraba de la misma manera, o quizá más.
Podía sentir la envidia de muchas chicas del consejo y de la servidumbre, que no apartaban los ojos de él, pero yo lo entendía a la perfección, es más, me importaba poco a esas alturas. Tenía a mis padres, tenía a Eryan y tenía a Sarina -mi mejor amiga y prima de él-, quien no podía ocultar su felicidad, estaba en primera plana apoyando nuestra unión.
Al fin el ritual privado dio inicio. Nuestros padres dibujaron el círculo sagrado en el centro del salón y yo me coloqué en el centro de este. Comencé a dar unas recitaciones mientras la música de las liras acompañaban el momento. Al fin la luz de la luna llegó a su punto más alto y me bañó con sus destellos que hicieron brillar mi vestido blanco.
Entonces sucedió…
Mi marca apareció, la pude sentir surgiendo en mi hombro izquierdo. Se hizo un silencio total y en medio de tanta quietud, pude escuchar un suspiro, era Eryan exhalando aliviado.
Yo era su Luna, ya no quedaba una duda más.
—Lo sabía, mi amor —me dijo en cuanto se acercó y me tomó de la cintura con esa autoridad y propiedad que solo él podría yo permitir.
No hubo más palabras, me besó frente a todos con un hambre e intensidad que me robaron el aliento. Las personas ovacionaron y entre cánticos y bendiciones, nuestros padres al fin sellaron con broche de oro abrazándonos para darnos su bendición.
—¡Por la mañana se dará la ceremonia de compromiso oficial! —anunció Eryan a todos.
Esa noche, degustando la gran cena carnívora y bebiendo los mejores vinos, todos celebraron con alegría, pero nosotros… no lo resistimos más y nos escabullimos por los corredores de la servidumbre, como solíamos hacerlo.
Nadie nos vio salir, a pesar de que eramos el centro de la celebración. Ni Sarina, ni Kael, el mejor amigo de Eryan.
Así pues, nos dirigimos al lugar que se caracterizaba por ser nuestro refugio. Allí me sorprendió porque pude divisar una construcción de madera, era una cabaña justo en ese lugar que era el testigo de tantos momentos pasionales entre nosotros, aunque sin llegar a consumar el acto en sí.
—¿Te gusta? —se atrevió él a preguntar cuando yo me quedé sin habla y con las manos en mi rostro.
—¿Gustarme, amor? Es perfecto, Eryan…
No se dijo más y entramos para recorrer todo el lugar, era tan acogedor y tenía relieves tallados a mano con las figuras lunares y licántropas en las paredes. Todo tenía nuestra esencia y eso lo hacía más especial.
Cuando llegamos al dormitorio, algo cambió por completo… mi loba se removió en mi interior y un calor recorrió todo mi cuerpo, estaba en celo y él sintió mi olor al instante.
—Te deseo hoy más que nunca —susurró a mi oído y yo me estremecí.
Esa noche, sin pensarlo nos dejamos llevar por nuestras más bajas pasiones. Él me tomó por la cintura con firmeza. Y esa noche, entre besos y caricias, me entregué por completo a él, sin miedos y fue tan placentero.
Sus manos eran fuego puro, su voz ronca me hacía saber cuanto me deseaba, todo de él fue mi perdición. No necesitamos de estar casados, estábamos destinados y fue la mejor manera para expresarlo, aunque sabíamos que nos habíamos precipitado un poco, pero no nos importó.
La madrugada nos encontró enredados entre las sábanas y sabía que nada ni nadie podía separarnos… o eso creía.
Un crujido en la puerta irrumpió en nuestra paz… ambos, con el cabello revuelto, nos sentamos de un sobresalto.
—¿E-escuchaste, eso? —inquirí aferrándome al fuerte brazo de Eryan, que había fruncido el ceño para levantarse muy decidido en estado de alerta.
Alguien seguramente nos había seguido y dio con nuestro refugio secreto. La opresión en mi pecho se hizo presente.
¿Quién… se había atrevido a seguirnos? ¿Y qué quería de nosotros?
Últimos capítulos
#52 52
Última actualización: 10/20/2025#51 51
Última actualización: 10/19/2025#50 50
Última actualización: 10/17/2025#49 49
Última actualización: 10/20/2025#48 48
Última actualización: 10/16/2025#47 47
Última actualización: 10/14/2025#46 46
Última actualización: 10/10/2025#45 45
Última actualización: 10/9/2025#44 44
Última actualización: 10/7/2025#43 43
Última actualización: 10/7/2025
Te podría gustar 😍
El Arrepentimiento del CEO: Los Gemelos Secretos de Su Esposa Perdida
Aria Taylor despierta en la cama de Blake Morgan, acusada de seducirlo. ¿Su castigo? Un contrato matrimonial de cinco años—su esposa en papel, su sirvienta en realidad. Mientras Blake presume a su verdadero amor, Emma, en las galas de Manhattan, Aria paga las facturas médicas de su padre con su dignidad.
Tres años de humillación. Tres años de ser llamada la hija de un asesino—porque el coche de su padre "accidentalmente" mató a un hombre poderoso, dejándolo en coma y destruyendo a su familia.
Ahora Aria está embarazada del hijo de Blake. El bebé que él juró que nunca querría.
Alguien quiere matarla. La encerraron en un congelador, sabotearon cada uno de sus pasos. ¿Es porque su padre está despertando? ¿Porque alguien tiene miedo de lo que él pueda recordar?
Su propia madre intenta desconectarlo. La perfecta Emma de Blake no es quien aparenta ser. Y esos recuerdos que Aria tiene de salvar a Blake de un incendio? Todos dicen que son imposibles.
Pero no lo son.
A medida que los ataques se intensifican, Aria descubre la traición definitiva: La mujer que la crió podría no ser su verdadera madre. El accidente que destruyó su vida podría haber sido un asesinato. Y Blake—el hombre que la trata como propiedad—podría ser su única salvación.
Cuando su padre despierte, ¿qué secretos revelará? ¿Descubrirá Blake que su esposa lleva a su heredero antes de que alguien la mate? Y cuando él sepa quién realmente lo salvó, quién realmente lo drogó, y quién ha estado cazando a su esposa—¿se convertirá su venganza en su redención?
Hijos de la Armada: Intimidada por Hermanastros Cuatrillizos
—Deja de actuar como si fueras una de nosotros. ¡Me das asco!
***En la escuela secundaria, Tabitha era gorda y el blanco constante de las crueles bromas y el acoso de los hermanos cuatrillizos. Eran su pesadilla viviente. Tras abandonar sus estudios allí, dejó atrás la escuela de hombres lobo y se inscribió en una universidad humana, donde bajó de peso. Los cuatrillizos fueron criados por su padre con una estricta disciplina militar, lo que los convirtió en jóvenes alfas rebeldes e indomables. Cinco años después, Tabitha y los hermanos cuatrillizos se reencontraron porque la madre de ella se casó con el padre de ellos.
Ahora, Tabitha se ve obligada a vivir bajo el mismo techo que los cuatro abusivos alfas de la Marina. Rápidamente la reconocen y se quedan atónitos al ver lo hermosa que se ha vuelto.
Cuando los Contratos se Convierten en Besos Prohibidos
Cuando Amelia Thompson firmó ese contrato de matrimonio, nunca supo que su esposo era un agente encubierto del FBI.
Ethan Black se acercó a ella para investigar el Grupo Viktor—la corporación corrupta donde trabajaba su difunta madre. Para él, Amelia era solo otra pista, posiblemente la hija del conspirador que estaba jurado a destruir.
Pero tres meses de matrimonio lo cambiaron todo. Su calidez e independencia feroz desmantelaron cada defensa alrededor de su corazón—hasta el día en que ella desapareció.
Tres años después, ella regresa con su hijo, buscando la verdad sobre la muerte de su madre. Y él ya no es solo un agente del FBI, sino un hombre desesperado por recuperarla.
Un Contrato de Matrimonio. Una Herencia que Cambia la Vida. Una Traición que Rompe el Corazón.
¿Podrá el amor sobrevivir esta vez a la máxima decepción?
Los Reyes Licántropos y la Loba Blanca
Durante cinco años, su tío y su familia la han maltratado. La despojaron de su título. Ha intentado constantemente robarle la herencia que sus padres le dejaron. Como el tiempo no está de su lado, su tío Melvin la inscribe en el torneo anual que se celebrará en el palacio, donde planea por fin acabar con Trixie y finalmente hacerse con su dinero.
La suerte de Trixie cambia cuando encuentra a sus compañeros de vida: los reyes licántropos gemelos.
UNA NOVIA FALSA PARA EL DON DE LA MAFIA
Mi hermana gemela se escapó y me dejó a mí para casarme con Luciano Moretti, un implacable Don de la Mafia. Caminé por el pasillo, temblando, rezando para que no notara el cambio. Pero en el instante en que me besó en el altar, su lengua invadió mi boca, exigente y posesiva, saboreándome como si fuera de su propiedad.
Creí que podría ocultar la verdad. Pero en nuestra noche de bodas salió del baño llevando apenas una toalla, con el agua resbalándole por los abdominales esculpidos y la marcada V que apuntaba hacia su pesada hombría.
Me acorraló contra la cama.
—Hueles diferente, esposita —susurró, y su mano se deslizó por mi muslo, con el pulgar rozando, peligrosamente cerca, mi calor húmedo.
Intenté apartarlo, pero a la mañana siguiente decidió ponerme a prueba. Empujó un plato de bagels con mantequilla de maní hacia mí: comida que me mataría, pero que era la favorita de mi hermana.
—Come —ordenó, y sus ojos bajaron a mi pecho, donde mis pezones se marcaban duros contra la bata de seda—. ¿O quieres que te dé de comer otra cosa?
Su mirada se ensombreció, se desplazó a mis labios, y supe que no estaba hablando de comida. Sabe que soy una impostora. Y va a disfrutar cada segundo de castigarme por ello.
Renacimiento: Actriz Estrella
Pero lo que nunca esperé fue que la razón por la que me buscaron era para mi médula ósea... ¡Querían usarla para salvar a otra persona!
Mi corazón se rompió. ¿Cómo podían ser tan crueles unos padres?
Desilusionado con el mundo, caí del balcón y morí.
Pero para mi sorpresa, ¡renací!
Esta vez, ¡viviría para mí mismo! ¡Aquellos que me habían hecho daño pagarían el precio!
La Pareja Prohibida del Rey Alfa
—¡Maldita sea! ¡Mocosa malcriada! —maldijo entre dientes y me agarró del cabello con brusquedad, pero con cuidado, y luego lo deslizó dentro de mi boca…
Hazel tenía todo lo que una mujer podría desear: un esposo amoroso y atento, un hogar feliz y todo el poder en la palma de su mano.
Sin embargo, su vida de ensueño se convierte en una pesadilla cuando su esposo encuentra a su pareja destinada. Traicionada y destrozada, Hazel intenta liberarse de las cadenas del destino, pero le resulta difícil por los lazos que la atan a su esposo.
Como si que el esposo de Hazel encontrara a su pareja destinada no fuera suficiente castigo de la diosa, su manada fue atacada y ella fue tomada por el despiadado príncipe licántropo como su cautiva.
Luciano, el príncipe licántropo que se aferra con firmeza a las reglas de su reino, codicia la belleza de Hazel y no puede evitar el fuego que se enciende dentro de él.
¿Qué sucede cuando se revela el secreto del pasado que amenaza la vida tanto de Hazel como del príncipe? ¿Será su amor lo bastante fuerte para mantenerlos unidos o los consumirá la ira, la traición y el dolor?
La Última Cláusula del Multimillonario
Tres años de matrimonio terminaron con una línea y una pluma que le temblaba en la mano. No eran los papeles lo que dolía: era la forma en que él ni siquiera se inmutó cuando ella sí lo hizo.
Amelia Hart salió del penthouse de él esa noche sin nada más que una maleta y el corazón hecho pedazos. Se lo había dado todo a Daniel Sterling —su amor, su identidad, su devoción silenciosa—, solo para que la desecharan en el momento en que se volvió inconveniente.
Pero cuando el imperio que él construyó empieza a derrumbarse, cuando el CEO frío que jamás miró atrás de pronto necesita a la mujer que tiró a la basura, regresa con las mismas manos que una vez la soltaron, ahora extendiéndose hacia lo que destruyó.
Solo que esta vez hay una cláusula que él no leyó…
¡Vendida! Al Don Grizzly
Vender su virginidad en línea es una forma segura de asegurarse de que El Oso cancele el acuerdo, y cuando le informa a su padre que la ha vendido al mejor postor y nunca obtuvo su nombre real, el contrato se termina, pero también lo hace su relación con su propia familia.
Seis años después, ya no es la querida principessa de la familia Mariani, sino la madre soltera de un niño de cinco años que tiene un parecido asombroso con el hombre a quien vendió su inocencia.
Torquato Lozano ha buscado a la mujer que lo dejó plantado después de una increíble noche de pasión hace casi seis años. Cuando se topa con ella en una empresa recién adquirida, trabajando como técnica de IT, se sorprende al descubrir que es la mujer con la que su familia arregló su matrimonio hace tantos años. Una revisión de su expediente le revela que no se fue de su encuentro todas esas noches atrás con las manos vacías. Su pequeño hijo es la viva imagen de él, hasta en su tamaño imponente.
Cuando la familia de Alcee se da cuenta de que están perdiendo una lucrativa alianza financiera de la que deberían haber sido parte, comienza una guerra. Con enemigos apareciendo en cada esquina, Alcee y Torquato necesitarán dejar el pasado atrás y trabajar juntos para mantener a su hijo con vida. Su pasión se reavivará mientras luchan por mantener a su familia a salvo y forjar un nuevo poder para tomar el control del inframundo criminal de Nueva York.
Alpha at the Door (versión editada)
—Ese es el último de ustedes, Cascata —dijo el hombre, mirando al lobo. Disparó de nuevo antes de escapar al final del oscuro callejón.
La tía Rita me dijo que nunca creyera en los hombres lobo. Eran malvados y desagradables.
Pero miré al lobo muy herido. Simplemente no podía dejar que alguien muriera frente a mí.
Corriendo por el oscuro callejón tenuemente iluminado, de nuevo. Miré hacia atrás con cautela. La bestia marrón de furia me estaba persiguiendo. Gruñendo en la oscuridad, estaba decidido a atraparme. Gemí y me giré, concentrándome en mi escape. No quería morir esta noche.
—¡Corre, Veera! —gritó Leo, pero luego lo vi ser arrastrado a las sombras por un par de guantes negros.
Habían pasado cinco largos años desde que había visto esos ojos brillantes.
No había tenido esta pesadilla por un tiempo. Soñaba con él después de esa noche. Me perseguían, atrapaban y secuestraban en los sueños, pero esta noche se sentía tan diferente.
—Si te comportas, te dejaré ir.
Veera miró a su secuestrador y levantó una ceja. Quería maldecirlo, pero se dio cuenta de que no sería prudente, ya que él era un Alfa a quien había salvado del borde de la muerte hace cinco años. Además, estaba atada a la silla y su boca había sido tapada nuevamente, ya que se había asustado y le había gritado como cualquier víctima normal en una película de suspenso.
Por favor, tenga en cuenta que esta es una versión editada de AATD, la historia y el contenido serán los mismos que en la original.
Lectura madura 18+
Alpha at the Door 2020 Por RainHero21 ©
UN HOMBRE CORRUPTO Y UNA MUJER INGENUA
El CEO Sobre Mi Escritorio
—Sé que sí.
—¿Y si no quiere este tipo de protección?
—La querrá —digo, bajando un poco la voz—. Porque necesita a un hombre que pueda darle el mundo.
—¿Y si el mundo arde?
Mi mano se tensa sutilmente en la cintura de Violet.
—Entonces le construiré uno nuevo —respondo—. Aunque tenga que quemar el viejo yo mismo.
No trabajo para Rowan Ashcroft.
Trabajo bajo él.
Desde mi escritorio, decido quién obtiene acceso al CEO más implacable de la ciudad y quién no pasa del lobby. Gestiono su tiempo, su silencio, sus enemigos. Mantengo su mundo en marcha mientras el mío se derrumba en silencio bajo facturas impagas, una madre internada en rehabilitación y un hermano que desapareció sin despedirse.
Rowan Ashcroft es poder envuelto en un traje a medida.
Frío. Intocable. Implacable.
No coquetea. No sonríe. No ve a las personas, solo su utilidad.
Y durante mucho tiempo, yo solo fui útil.
Hasta que empezó a observarme.
Al principio, el cambio en su atención es sutil. Una pausa demasiado larga. Una mirada que se queda. Órdenes que me acercan en vez de alejarme. El hombre que está de pie frente a mi escritorio empieza a controlar más que mi agenda, y me doy cuenta demasiado tarde de que llamar la atención de Rowan Ashcroft es mucho más peligroso que ser ignorada.
Porque los hombres como él no ansían afecto.
Ansían posesión.
Esto se suponía que era un trabajo.
No una prueba de mis límites.
No una lenta y deliberada caída en su autoridad.
Pero si Rowan Ashcroft decide que pertenezco bajo su escritorio, que así sea.
Sobrevivir tiene un precio, y las facturas no se preocupan por cómo las pago.












