NovelaGO
Mr. Brooks: Cuando las apariencias engañan

Mr. Brooks: Cuando las apariencias engañan

maracaballero32 · Completado · 140.0k Palabras

241
Tendencia
69.1k
Vistas
4.1k
Agregado
Agregar a estante
Comenzar a leer
Compartir:facebooktwitterpinterestwhatsappreddit

Introducción

Evelyn Peterson ha trabajado durante cuatro años para Editorial Brooks, una empresa muy importante y de renombre, William decide tomar su jubilación después del ascenso de Evelyn, pero hay un ligero cambio de planes, Jack Brooks, el hijo menor de William, regresa a la ciudad para tomar el lugar de su padre, pero detrás de aquel cambio hay un verdadero motivo.
Evelyn y Jack comienzan a tener roces que se vuelven una declaración de guerra dentro de la editorial, pero, cuando menos lo piensan, cruzan esa línea jefe-empleada, llevándolos a situaciones que se salen de sus manos al mismo tiempo que descubren que las apariencias engañan.

Capítulo 1

Evelyn Peterson

—Jefa, aquí están los documentos que me ha pedido. —Brice, mi asistente me entregaba una carpeta con los últimos reportes de ventas de libros del mes. Le di las gracias.

—Brice, ¿Vas a salir a comer? —Ella sonrió tímidamente.

—Iré almorzar con mi novio. Hoy cumplimos tres meses, e iremos al restaurante de la otra cuadra. Te la debo, jefa. —Sonrió apenada, mientras su dedo tocó un mechón de su cabello pelirrojo, luego, salió del despacho.

Odiaba comer sola. Revisé las ventas del último mes, y una sonrisa apareció en mi rostro. Eran excelentes noticias para la junta de las cuatro de la tarde con William.

El teléfono sonó.

—Evelyn Peterson, Editora No ficción.

—Evelyn, ¿Podrías venir a la oficina, por favor? —La voz preocupada de William me alertó.

—Por supuesto. En un minuto estoy ahí.

—Gracias, hija.

Y colgamos. Mi frente se arrugó por el tono de voz de William. ¿Qué le preocupaba? Todo estaba más que bien en la editorial. ¿Su vida familiar? No lo dudaba. Solo conocía a dos de los tres hijos: Logan Brooks, el hijo mayor de William, y a la hija del medio, Idaly Brooks. Eran demasiado simpáticos. Con Logan tenía una amistad. Él había sido testigo de cómo mi vida laboral había sido transformada hasta la actualidad. E Idaly Brooks, solo cuando necesitaba algo de William y, de vez en cuando pasaba por la oficina para convencerme en ir de compras con ella algún día. Sonreí a este pensamiento. Pero el hijo menor, era un enigma. Solo lo conocía por fotos, y nunca lo había visto en la editorial desde que trabajaba para William. Y su esposa, Ellie Brooks…me odiaba. Esa mujer sí que me tenía odio puro.

Me levanté de mi lugar, alisé mi falda estilo lápiz en color gris y la camisa blanca de seda la acomodé bien dentro de mí falda. Salí al pasillo que me llevaría a la oficina principal. Llegué y la secretaria de William, una señora ya mayor, me regalaba como siempre una sonrisa muy cálida.

—Buenos días, señorita Peterson.

—Ya te he dicho que puedes llamarme solo Evelyn, Jana.  

Ella sonrió sonrojándose.

—Disculpe. Sabe que aún no me acostumbro. Pasa Evelyn, el señor Brooks la está esperando.

Le guiñé un ojo de manera divertida que no dudó en regresar tal gesto. Toqué la puerta, y esperé a que me diera permiso para entrar.

—Pasa, Evelyn. —la voz de William se escuchó del otro lado de la puerta.

Abrí la puerta, y William caminaba de un lado a otro, y al ver que era yo, me hizo señas de que tomara asiento.  Estaba en una llamada. —…lo sé. Pero podrías tomar en prioridad lo que te he pedido por meses, hijo. No, no. —se sentó en el sillón individual que estaba a mi lado. Puso los ojos en blanco al mirarme refiriéndose a la llamada—…si, si, espero verte a las siete en punto, Jack. No tolero la impuntualidad. Y lo sabes… sí. Está bien. Gracias, te quiero.

Y colgó.

Dejó el móvil en la mesa de cristal que adornaba la sala de cuero negro. Su mirada se perdió en él por varios segundos.

— ¿Estás bien, William?

—Sí, claro hija. —su mirada se instaló en mí y me regaló una sonrisa cálida. Ese era William. Un jefe, amigo, y maestro en los negocios. Me había acogido bajo el ala cuando mi madre y amiga de él, falleció.

—Te noto preocupado.

—Es solo que me tiene lo del día sábado. El evento anual de la Editorial. Faltan detalles que hay que solucionar. ¿Has almorzado ya? —Negué sonriendo. — ¿Pides algo para los dos? No he podido almorzar. Y sé perfectamente que tú no comes sola.

Sonreí. Me conocía bastante bien.

— ¿Comida china? —Él soltó una risa.

—Sabes que nunca diría que no, hija. Pídeme dos del cuatro, y un rollo extra.

Me levanté hasta el escritorio y ordené al restaurante que quedaba a dos cuadras de la Editorial. Me senté de nuevo, me recargué en el respaldo del sillón y crucé mi pierna. Alisé la falda distraída.

—Evelyn…

Levanté la mirada hacia él.

—Dime.

—He tomado una decisión. Y necesito compartirla contigo.

Asentí lentamente.

—Sabes que puedes contar conmigo. Suelta…—sonrió nervioso mientras entrelazó sus manos.

—Voy a retirarme. —Eso no era novedad.

Había rumores desde hace más del mes, y solo faltaba confirmarlo.

— ¿Estás seguro? —él asintió en silencio, luego, se levantó caminando hasta la gran ventana que daba a la ciudad, se detuvo observando por varios segundos mientras me daba la espalda.

—Ellie me ha dado un ultimátum. Cree que prefiero el trabajo que, a mi familia, son peleas constantes. Aparte…—se volvió hacia donde estaba sentada—…quiero descansar. Quiero ir un fin de semana de pesca, sin estar preocupado por la Editorial.

—Me entristecerá no verte todos los días, nuestros desayunos… nuestras platicas.

—Lo sé hija, pero seguirán los domingos ¿No? —sonreí. Todos los domingos se escapaba a mi departamento a desayunar chilaquiles, receta que heredé de mi madre. Mi madre, Marie Peterson, había fallecido hace tres años por cáncer y, desde entonces no faltaba al desayuno aún en su ausencia, su pérdida nos había afectado demasiado, así qué, él fue mi apoyo incondicional y sé qué yo para él, no quería experimentar jamás el perder a tu alma gemela. Marie y William, lo eran.

—Eso ni se pregunta, William. —Me sentí nostálgica, apenas sonreí y él lo notó.

—Pero hay otra cosa…—arrugué mi entrecejo intrigada.

—Jack, mi hijo menor, tomará mi lugar.

Arqueé una ceja sorprendida e irónica al mismo tiempo.

— ¿Jack?

—Sí, sé que es una sorpresa, yo estaba igual. Necesitaré que le enseñes lo principal. Ha aceptado hacerlo, sabes que Logan sigue en el proyecto de la arquitectura de la editorial en Londres, y nunca le ha interesado estar al frente de esta empresa. Menos a mi pequeña Idaly…

Asentí en silencio. No quise decir más, pero necesitaba saber.

—Me parece bien. Necesitas realmente descansar…

— ¿Evelyn? —me llamó la atención, y lo miré—…Ocuparás el puesto de Editora en jefe de Editorial Brooks.

—William, yo…—él levanta una mano para que no siga.

—Nada de que no…te has esmerado cuatro años, haces un excelente trabajo, por ti es que nos hemos podido expandir a otras ciudades, y ahora la nueva sucursal en Londres. Si sigues así, podrías tomar el sueño de manejarla por completo.

Negué con las lágrimas a punto de salir.

—Yo…

—No me lo agradezcas. Y no llores… porque me harás llorar a mí también.

Nos abrazamos. En William había encontrado a un padre. Siempre orientándome, cuidando de mí y apoyando mis metas y sueños.

Y las muchas veces me repetía que es como si fuese otra hija más para él.

Después de la junta de las cuatro de la tarde, me había concentrado en repasar los detalles de la sucursal de Londres. Pronto tendría que viajar a contratar el nuevo personal y a los jefes de cada departamento. Era algo que me emocionaba. Conocer Londres….

Miré el reloj de la tableta y me llevé una sorpresa, eran más de las siete de la noche. Tomé mis cosas y ordené a toda prisa mi escritorio.  Me puse mi gabardina, tomé mi maletín y una carpeta con los pendientes que iba a terminar en el departamento. Sabía que me iba a tocar desvelarme, pero necesitaba darle un poco más de prioridad a la nueva sucursal. Estaba bajo mi mando…Tomé el elevador, mientras bajaba, comencé a leer un documento en mi celular. Las puertas se abrieron y al salir choqué con alguien, tiró mi carpeta y torpemente casi doy al suelo intentando evitar que cayera.

—Disculpa…—murmuré a toda prisa recogiendo los papeles del suelo.

—Discúlpame a mí…

Terminé de rejuntar. Estaba a punto de salir cuando caí en cuenta, me volví hacia la persona.

—Si buscas a alguien, no hay nadie más, excepto el personal de seguridad nocturna. —era un hombre alto, en un traje elegante. Tenía una gabardina oscura. Y usaba una barba de días. No presté de atención en el resto de él, necesitaba irme antes de embotellarme en el tráfico camino a casa.

—Gracias, no había notado que era tarde.

—De nada, buenas noches.

Casi salía por las puertas dobles de cristal, cuando el tipo habló.

—Buenas noches, Peterson.

Me detuve. El tipo sabía mi apellido. Me volví a él, con media puerta abierta.

— ¿Lo conozco? —Caminó la distancia que nos separaba. Intenté recordar quien era, pero era imposible. No había cruzado con un tipo tan atractivo y que pareciese modelo de revista. Al llegar a mí, descubrí unos ojos azules intensos. Él sonrió…

—No. Pero yo sí… de hecho eres una celebridad en las cenas familiares de los viernes.

— ¿Perdón?

—Eso, lo que has escuchado. Te conozco desde hace cuatro años, entre discusiones y halagos.

—Disculpa, pero sigo sin entender. —Pero no dijo más. Sus ojos me escanearon de pies a cabeza, esa acción provocó irritarme.

— ¿Me has repasado? ¿Qué es lo que te pasa? —Solté molesta. Él solo se limitó a sonreír y eso me enfureció aún más.

—No es malo mirar a una hermosa mujer como tú…—Entrecerré los ojos.

— ¿Quién eres?

—Disculpa mi falta de educación, soy Brooks. —Extendió su mano para tomar la mía. Pero dudé. —Jack Brooks. —Me tensé al escuchar su nombre, si qué se veía diferente de las fotos de la oficina de William.

—Yo soy…—Me interrumpió.

—Sé quién eres—alcé las cejas con sorpresa. —Eres Evelyn Peterson, editora de no ficción...y la mujer que mi padre defiende con mucha decisión y vehemencia. —el tono que usó al final, me hizo entender otra cosa...Ellie Brooks, lo había pasado a su lado oscuro.

Últimos capítulos

Te podría gustar 😍

Un amor mexicano

Un amor mexicano

23.8k Vistas · Completado · maracaballero32
Daniel García, era llamado «El mexicano», de sangre fría, intimidante, un experto en hacer negocios sucios, rodeado de mujeres, adicto al juego, así como nunca se saciaba.
Pero, su camino cambia cuando se ve obligado por su padre a contraer matrimonio con la única hija de su padrino, Carolina Beltrán y, así, obtener más poder como más territorio en los negocios familiares. Pero ocurren atentados contra su familia, Daniel, busca a los culpables, pero entre más escarba, secretos encuentra, haciéndole pensar que el enemigo podría estar en su misma familia.
Guerreros de la luna azul

Guerreros de la luna azul

9k Vistas · Completado · Reanne Michelle
Lelanna es una joven guerrera en entrenamiento para su manada de lobos, la Luna Azul. Tratando de ocultar sus sentimientos por su amigo cercano y futuro Alfa, Lelanna intenta seguir adelante con el apoyo de sus amigos y un apuesto desconocido que entra repentinamente en su vida. Pero el mundo amoroso y feliz de Lelanna pronto se desmorona cuando descubre que tiene enemigos que buscan destruirla a ella y a los que más ama. Nuestra joven guerrera debe enfrentar el miedo, la pérdida, el valor y la misericordia. Lelanna muestra su verdadera valentía, determinación y hasta dónde llega su amor mientras se propone acabar con cada uno de sus enemigos con las habilidades más mortales de una verdadera guerrera.
La Noche Antes de Conocerlo

La Noche Antes de Conocerlo

1.3m Vistas · En curso · bjin09036
Dejar que un extraño me destruya en una habitación de hotel.

Dos días después, entré a mi pasantía y lo encontré sentado detrás del escritorio del CEO.

Ahora le traigo café al hombre que me hizo gemir, y él actúa como si yo hubiera cruzado la línea.


Empezó con un reto. Terminó con el único hombre que nunca debería desear.

June Alexander no planeaba acostarse con un extraño. Pero en la noche que celebra haber conseguido su pasantía soñada, un reto salvaje la lleva a los brazos de un hombre misterioso. Es intenso, callado e inolvidable.

Pensó que nunca lo volvería a ver.
Hasta que entra en su primer día de trabajo—
Y descubre que él es su nuevo jefe.
El CEO.

Ahora June tiene que trabajar bajo las órdenes del hombre con quien compartió una noche imprudente. Hermes Grande es poderoso, frío y completamente prohibido. Pero la tensión entre ellos no desaparece.

Cuanto más cerca están, más difícil se vuelve mantener su corazón y sus secretos a salvo.
Mi padrino es mi Sugar Daddy

Mi padrino es mi Sugar Daddy

35.7k Vistas · En curso · Wendy Ramirez
Hace tres años, Alaric se alejó.
Después de un romance vertiginoso y ardiente, el mejor amigo de mi padre me rompió el corazón.
Me dijo que las cosas eran demasiado complicadas. Desordenadas. Incorrectas.
Que nunca podríamos estar juntos.
Sabía que me amaba, pero el miedo a arruinar a nuestra familia era demasiado grande.
Con demasiado en juego, sacrificó nuestros corazones y lo terminó.

Ahora ha vuelto y todavía me desea.
Todavía me ama.

Pero ahora… estoy comprometida con otro hombre.
Mi Alfa prohibido

Mi Alfa prohibido

20.2k Vistas · En curso · Meminger Army
Sedrik frotó sus dedos en mi vagina, haciéndome echar la cabeza hacia atrás y gemir de placer. Tenía la otra mano disfrutando de mis pechos, y su boca chupaba y besaba mi cuello y hombro.


En un mundo donde las uniones entre hombres lobo y magos están estrictamente prohibidas y severamente condenadas, Alana, una joven bruja huérfana sin magia, se ve envuelta en una situación no deseada. Su tía egoísta la presiona para que se case con un mago al que no ama y cuyas intenciones son cuestionables. El destino de Alana da un vuelco cuando se adentra en un peligroso bosque y, en un momento de peligro, es salvada por un lobo misterioso y extraordinariamente atractivo llamado Sedrik. Es el alfa de su manada y no espera cruzarse en el camino de Alana de forma tan abrupta.
La niñera de la mafia

La niñera de la mafia

29.9k Vistas · Completado · Elk Entertainment
«¿Te gustaría acostarte con mi hijo?»
Se me cae la boca cuando me muevo hacia atrás. «Deben estar jugando conmigo», pienso.
«Disculpe, señora, ¿esto forma parte de las preguntas de la entrevista?» Extiendo furor de ira. Ella todavía me sonríe, pero eso ya no me interesa. Leonardo se sorprende de mi descaro y es entonces cuando nuestras miradas se encuentran. Trago un trago mientras aplaudo su apariencia dentro de mi cabeza.
Es la primera vez que lo miro bien hoy. No es un modelo masculino, pero debería serlo. El cabello exuberante y dorado que arregla con tanto cuidado tiene una calidad ondulante. Sus ojos azules como los de un río marino se iluminaban con pasión.
Tienen forma de almendra. Brillan con inteligencia, dominio y autoridad.
Por supuesto, todas las chicas guapas se enamorarían de un chico como él, pero no de mí; soy diferente.

Intenta sobrevivir después de que se acaben sus ahorros. Ese es el mismo momento en que recibe una oferta de un hombre extraño en el mismo bar que frecuenta. La dirigen a una mansión donde la entrevistarán para el trabajo de niñera. Va a la entrevista donde conoce a un hombre muy grosero y a una mujer acogedora. Sin que ella lo sepa, ha puesto un pie en la familia criminal más peligrosa de Italia.

Advertencia: incluye contenido delictivo
Solo un para siempre

Solo un para siempre

18.4k Vistas · Completado · A.N. Cruz
¿Es verdad eso que dicen que las experiencias del primer amor no se olvidan nunca?
Digo, porque debe existir una razón para que a estas alturas me siga afectando aquello que viví hace tantos años. Algo que explique, por qué los hechos que me llevaron hasta donde hoy estoy, me persigan sin cansancio.
Desde que todo comenzó, o acabó, depende de cómo se mire, no he podido avanzar. No realmente. Siempre hay algo que me hace regresar atrás.
Una frase. Un lugar. Una fecha.
Todo me lleva hacia él.
A mi supuesto "para siempre".
La frustración y la rabia me llenan cuando recuerdo cómo sucedió todo. Cómo fue capaz de mirarme a los ojos mientras besaba a otra, mientras tocaba a otra. Cómo fue capaz de culparme de todo cuando lo enfrenté.
El dolor de la traición fue horrible. No solo por lastimar mi orgullo, mi dignidad, sino también, por todo lo que provocó en mi posterior vida.
Me prometió un para siempre. Y nunca lo cumplió.
No al menos, de la forma en que debía.
El CEO Sobre Mi Escritorio

El CEO Sobre Mi Escritorio

1.4m Vistas · Completado · McKenzie Shinabery
—Crees que ella te necesita —dice él.

—Sé que sí.

—¿Y si no quiere este tipo de protección?

—La querrá —digo, bajando un poco la voz—. Porque necesita a un hombre que pueda darle el mundo.

—¿Y si el mundo arde?

Mi mano se tensa sutilmente en la cintura de Violet.

—Entonces le construiré uno nuevo —respondo—. Aunque tenga que quemar el viejo yo mismo.

No trabajo para Rowan Ashcroft.
Trabajo bajo él.

Desde mi escritorio, decido quién obtiene acceso al CEO más implacable de la ciudad y quién no pasa del lobby. Gestiono su tiempo, su silencio, sus enemigos. Mantengo su mundo en marcha mientras el mío se derrumba en silencio bajo facturas impagas, una madre internada en rehabilitación y un hermano que desapareció sin despedirse.

Rowan Ashcroft es poder envuelto en un traje a medida.
Frío. Intocable. Implacable.
No coquetea. No sonríe. No ve a las personas, solo su utilidad.

Y durante mucho tiempo, yo solo fui útil.

Hasta que empezó a observarme.

Al principio, el cambio en su atención es sutil. Una pausa demasiado larga. Una mirada que se queda. Órdenes que me acercan en vez de alejarme. El hombre que está de pie frente a mi escritorio empieza a controlar más que mi agenda, y me doy cuenta demasiado tarde de que llamar la atención de Rowan Ashcroft es mucho más peligroso que ser ignorada.

Porque los hombres como él no ansían afecto.
Ansían posesión.

Esto se suponía que era un trabajo.
No una prueba de mis límites.
No una lenta y deliberada caída en su autoridad.

Pero si Rowan Ashcroft decide que pertenezco bajo su escritorio, que así sea.
Sobrevivir tiene un precio, y las facturas no se preocupan por cómo las pago.
Corazón sin dueño

Corazón sin dueño

43.5k Vistas · Completado · maracaballero32
Michael Redford es dueño de una cadena de casinos por el mundo, principalmente en Atlantic City. Uno de sus clientes entra en una mala racha endeudándose hasta el cuello hasta que Michael le pide a su única hija como pago durante un año, pero en matrimonio, él acepta sin dudarlo. Mia es ajena a este trato y cuando lo descubre, está decidida a huir, pero es demasiado tarde, ya que su padre ha firmado, ahora hay un contrato que se tiene que cumplir: tendrá que aparentar ser un matrimonio ante los ojos de la familia Redford y esperar a que termine el tiempo, pero siempre y cuando, el corazón y cualquier sentimiento entre ambos no intervenga.
Notas de Colisión

Notas de Colisión

7.8k Vistas · En curso · RYUU D. BLACK
A doscientos kilómetros por hora, un milímetro de error es la diferencia entre la gloria y un ataúd de metal.
Valentina Cruz es la mejor copiloto que nadie quiere contratar. En un mundo dominado por hombres, su talento táctico está desperdiciado en ligas menores, hasta que una deuda familiar amenazante la obliga a aceptar un trato con el diablo. Y el diablo tiene nombre: Ares Thorne.
Arrogante, temerario y con un historial de copilotos hospitalizados, Ares es el chico malo indiscutible del Campeonato Mundial. Necesita a Val para no perder su asiento, pero se niega a escuchar su voz. Encerrados en el infierno asfixiante del coche de carreras, la hostilidad inicial se transforma en una dependencia brutal. Cada curva ciega los obliga a confiar, cada roce en las cabañas heladas tras las carreras rompe sus defensas. Val pensó que lo más peligroso del rally era la pista, pero pronto descubrirá que lo verdaderamente letal es enamorarse del hombre que lleva el volante.
Los Reyes Licántropos y Su Pareja Híbrida

Los Reyes Licántropos y Su Pareja Híbrida

12.8k Vistas · Completado · theresachipps
Los Reyes Licántropos y su Pareja Híbrida
Libro dos de Los Reyes Licántropos y la Loba Blanca. También puede leerse como una historia independiente.

Han pasado diecisiete años desde el surgimiento de la Loba Blanca, y el reinado de los Reyes Licántropos aseguró la paz en todo el reino. La siguiente generación de guerreros ha crecido bajo la protección de sus poderosos gobernantes.

Cassian y Atlas, los herederos gemelos del trono licántropo, ya no son niños. A punto de cumplir dieciocho, los futuros reyes ya se han probado en los campos de entrenamiento con una fuerza, una destreza y un poder muy por encima de su edad. Como gemelos idénticos nacidos con habilidades extraordinarias, su vínculo es irrompible, su lealtad entre ellos absoluta. El reino sabe que algún día gobernarán juntos.

Pero cumplir dieciocho trae algo más que responsabilidad.

Para los licántropos, marca el momento en que el destino puede revelar a la única persona destinada a estar a su lado: su pareja.

Para celebrar el décimo octavo cumpleaños de los gemelos, el palacio se prepara para un gran baile real. Alfas y familias de todo el reino están invitados; muchos llegan con la esperanza de que sus hijas sean elegidas como la futura reina del trono licántropo.

Sin embargo, el destino rara vez sigue el camino que otros esperan.

En algún lugar del reino vive una chica cuya existencia nunca debió ser conocida. Oculta en las sombras de los muros del reino, lleva en la sangre secretos que podrían cambiarlo todo. Secretos lo bastante poderosos como para redefinir el futuro del reino licántropo.

A medida que se acerca la noche del baile, hilos invisibles del destino empiezan a entrelazar vidas de formas que nadie habría podido prever.

El siguiente capítulo de la historia de los Reyes Licántropos está a punto de comenzar.

Y la pareja destinada a dos reyes podría ser mucho más poderosa y peligrosa de lo que cualquiera podría imaginar.