
Seducida por un extraño
Tamy Machado · Completado · 380.3k Palabras
Introducción
¿Quien era este hombre cuya presencia me abrumo, cuyos ojos me hipnotizaron? solo podria ser una especie de Dios en la tierra porque era imposible que un simple mortal fuera asi de perfecto, asi de hermoso, asi de increible... Lo que no sabia es que este ser se convertiria rapidamente en el centro de todos mis problemas y todos mis placeres.
" Porque cuando la seduccion no solo anula tu sensatez sino todo tu ser, sabes que estas perdida"
Capítulo 1
Asier.
5:30 am
Un ruido extraño y atronador comenzó a traerme de regreso de ese maravilloso mundo de los sueños y de los amados brazos de Morfeo, aun con los ojos cerrados y con la molestia de conseguir mi móvil, rebusque como pude por debajo de mis almohadas maldiciendo por lo bajo al no dar con el bendito aparato del demonio que no paraba de pitar y avisarme que era hora de levantarme, abrí uno de mis ojos y presione posponer, lance el móvil a un lado y volví a dormirme.
No sé cuánto tiempo permanecí dormida hasta que de nuevo el ruido me despertó, esta vez maldiciendo y gritando tome el puto móvil y le dije con enfado
— Si, si ya entendí joder, es hora de levantarme
Apague la alarma sin prestar mucha atención, pero al fijarme en la hora toda la pereza y sueño que quedaban en mi organismo se desvaneció por completo eran las 6:45 am, mi alarma había estado sonando por 45 minutos y yo no lo note, se me hacía tarde. Maldición ese no era un buen día para que eso ocurriera, me levante como alma que lleva al diablo y abrí la puerta de mi habitación que para variar volvió a trabarse, maldecí nuevamente por lo bajo y logre abrirla para luego chocar con una radiante luz que me cegó.
— ¡Pero bendito Dios! ¿Quién dijo que el Sol tendría que brillar con tanta intensidad y tan temprano?
Una ruidosa carcajada sonó al fondo del pasillo respondiendo a mi odiosa exclamación matutina, camine como un zombie hacia donde había escuchado la risa y la encantadora voz de Dani me saludo.
— Buenos días vampirita, ¿cómo estas? tu móvil tiene horas sonando
Mire mal a mi mejor amiga que me devolvió una encantadora y perfecta sonrisa
—Sí, si buenos días... ¿por qué no me llamaste Dani? —conteste de malhumor y con voz ronca.
Ella volvió a tomar un sorbo de su humeante taza de café y simplemente se encogió de hombros y respondió
—Pensé que lo tenías todo bajo control —la fulmine con la mirada y continué hasta la cafetera nuestra otra mejor amiga.
Tome una taza de uno de los gabinetes y me serví el humeante y delicioso néctar de la vida, que en definitiva alegraba todas y cada una de mis mañanas, en cuanto el líquido toco mis labios el colorcito típico de las ricas mañanas de mi vida me tibio el cuerpo.
Después de tomarme un momento para sentir el efecto del calor que poco a poco regresaba a mi cuerpo suspire y decidí entonces responderle a Dani.
—ja, ja, ja se supone que eres mi mejor amiga ¿no?, en todo caso, ¿qué haces tan arreglada un Martes por la mañana?
Dani me miro fingiendo un poco de sorpresa por mi dulce comentario sobre nuestra amistad y me respondió con esa sonrisa dulce y encantadora que le dedicaba a todos y cada uno de sus pacientes
—Nena, soy la mejor amiga de todo el mundo, eso te lo aseguro, pero entrar a ese submundo que tienes por habitación un día tan especial e importante para mi seria simplemente deprimente y no cariño, necesito toda la luz que tanto odias por las mañanas —su voz sonó tan dulce y tan empalagosa que sin poder evitarlo puse los ojos en blanco.
Además hizo énfasis en eso de un "día tan especial" que de golpe caí en la cuenta de mi error, corrí hasta ella y la envolví en un fuerte abrazo y de la manera más dulce que mi odiosa voz matutina fue capaz de crear le dije
—Ay Dani, amiga... yo... lo siento ¿sí? lo olvide por completo, con lo de la salida de ayer y la entrevista de hoy lo olvide por completo, aaafff que amiga tan horrible soy, ¿me perdonas? —Dani rodeo mis brazos y me miro con un odio fingido y luego soltó una enorme carcajada me dio un beso en la mejilla y me dijo
—Tonta anda arreglarte que llegaras súper tarde a tu entrevista y mira que esta es súper importare y por favor haz algo con tu cabello y esas ojeras si? estas fatal amiga —al separarme de ella le sonreí y me guiño un ojo muy sonriente, tomo un sorbo de su taza y se levantó para recoger sus cosas e irse, la vi caminar hacia la puerta del piso súper hermosa como solo ella podría estar un martes a las 6:45 de la mañana y le grite
—Éxitos Harley Quinn, espero que ningún Joker se enamore de ti e intente asesinarnos —volteo bruscamente y me saco el dedo corazón haciendo esa obscena y tan conocida ofensa, empecé a reírme y mientras ella cerraba la puerta tras de sí y me dejaba sola en el pasillo, exclame
—Mierda, llegare tarde —corrí nuevamente por el pasillo en dirección al baño.
Donde rápidamente me quite mi sexy pijama de los vengadores y me metí a la ducha, hoy por su puesto no habría un largo y relajado baño caliente, hoy tocaba joderse y aguantar el agua fría, lave mi cabello y mi cuerpo rápidamente, tuve cuidado al pasar mis manos por mi antebrazo ya que allí estaba mi nuevo y deslumbrante tatuaje, una exclamación que siempre usaba y que la vida se había encargado de demostrarme que era muy pero muy cierta "la vida sola se equilibra" lo contemple con orgullo y sonreí, luego aquella voz en mi cabeza me urgió
—Sigue contemplándolo con cara de idiota que justamente esa bendita tinta pagara las facturas.
Moví mi cabeza para avisparme y salí de la ducha, fui corriendo nuevamente a mi habitación la cual encontré por supuesto a oscuras como si de una cueva a media noche se tratara, sonreí para mis adentros y me recordé abrir las cortinas antes de irme para que Dani no sufriera tanto por mi supuesta obsesión por dormir en un cuarto tan oscuro como la noche misma.
Busque a tientas el interruptor y finalmente la luz lleno el espacio, corrí al armario busque unos jeans tubito de color negro, una blusa muy ligera y fresca manga tres cuartas de color marfil, busque entre mis zapatos unos tacones negros de aguja me los coloque y me mire al espejo.
Era una entrevista importante, quizás la más importante en toda mi carrera como Diseñador Gráfico y tenía que ser perfecta, pero al mirarme al espejo me di cuenta que por más que intentara ir justo como Dani me había recomendado, porque según ella de esa manera con tacones me veía perfecta.
Pero me lo replantee tire los tacones a un lado y busque mis converse negras, volví a mirarme al espejo y listo ahora si estaba perfecta. Tome mi maquillaje e hice lo de siempre, delinee mis ojos con un delineador negro, aplique mascara a mis pestañas, un poco de rubor en mis mejillas, tome un lápiz labial de tono muy claro y lo aplique sobre mis labios, me contemple un poco más inspeccionando si realmente era suficiente con eso y me dije a mi misma.
—Estas para que te contraten y te asciendan, todo en el mismo día —esa vocecilla en mi cabeza rio fuerte y me respondió.
—Ni en tus mejores sueños nena —y simplemente la ignore.
Tome la bufanda negra que tanto me gustaba la ajuste a mi cuello, mi cazadora de cuero negra, mis lentes de sol, mi bolso y cuando ya estaba a punto de salir joder, aún no había hecho algún milagro con mi cabello, tire todo al suelo y volví a mirarme al espejo, pues no había mucho que hacer mi larga melena con rizos negros no iba a colaborar aquella mañana y mucho menos húmeda como estaba, ya haría una trenza en el coche antes de bajarme o simplemente una cola de cabello.
Volví a recoger todo del suelo, y salí al pasillo ya cuando estaba a punto de salir recordé que el móvil había quedado en algún lugar buceando entre mis almohadas, maldecí nuevamente y corrí a mi habitación, tire las almohadas al piso buscando el endemoniado aparato y nada, no lo vi por ningún lugar.
Cuando el muy malnacido tiene que hacer un escándalo no lo hace, pensé.
Finalmente más estresada con cada minuto que pasaba tire de las sabanas con fuerzas y el móvil cayó al suelo lo tome, lo metí en el bolsillo trasero de mi pantalón y camine hacia la puerta. En ese momento recordé la fastidiosa voz de Dani chillando en mi cabeza, recordándome constantemente que abriera las putas cortinas, corrí de regreso a mi cama me trepe como pude sobre ella y de un solo tirón hale las cortinas que fueron a parar al otro extremo de la pared y una fuerte luz encandilo mis ojos, volví a maldecir la creación del sol y salí corriendo de mi habitación dejándola hecha un completo desastre pero con las cortinas abiertas que era lo importante.
Baje corriendo las escaleras porque no había tiempo para esperar el puto ascensor que se demoraba una eternidad, por suerte solo eran 2 pisos, llegue a la entrada del edificio y parpadee cuando el sol otra vez le hizo daño a mis ojos.
—¡Maldito sol! —exclame.
Coloque mis gafas y corrí nuevamente hasta el coche, abrí el bolso y comencé a rebuscar entre el millón de cosas que tenía dentro y que no me había tomado la molestia de sacar la noche anterior, sentí odiarme por no ser un poco más ordenada en mi vida.
Suspire tratando de calmarme, cuando me di cuenta que en ese puto estado no conseguiría las llaves ni porque tuvieran un cartel de neón apuntándolas, cerré mis ojos respire profundo y ya un poco más tranquila continué buscándolas, finalmente las localice al fondo del bolso, abrí el coche metí las cosas en el asiento trasero y me subí, ajuste todo y salí pitando del estacionamiento como si me lo estuviese robando.
Ya más tranquila y de camino a mi entrevista, comenzó a vibrarme el culo, si, el culo me estaba vibrando, levante un poco las caderas y saque mi móvil, un número no identificado me marcaba, conteste.
—¿Sí, hola? —del otro lado la voz de hombre me saludo.
—Hola ¿qué tal? buenos días, hablo con Asier verdad? —extrañada conteste.
—Sí, ella habla —el chico continuo.
—Te llamo desde Blue Oceans para notificarte que tu entrevista fue re-programada para las 10:30 am ya que el Sr. Richardson tuvo una emergencia y llegara un poco tarde —puse mis ojos en blanco por el fastidio y le conteste al chico lo más amablemente que pude.
—Oh ¿en serio?... genial, está bien gracias por avisarme —y sin esperar que me contestar tranque.
Lance el teléfono al asiento del copiloto suspire resignada y pues como ya no había apuros, encendí el reproductor y deje que sonara la radio, Bruno Mars invadió de inmediato mis oídos con su genial y pegajoso tema That’s what I like, me relaje, comencé a mover mis hombros al ritmo de la música, adoraba esa canción ¿y cómo no? subí el volumen y empecé a cantar.
Luego de recorrer la distancia que había hasta Blue Oceans busque donde aparcar el coche, tenía al menos un par de horas para irme a desayunar y e inyectarme otra dosis de delicioso café, finalmente conseguí donde aparcar el coche, tome mis cosas y me baje, de inmediato una fresca brisa marina inundo mi olfato y traspaso mis sentidos, suspire y sonreí.
Realmente tenía que conseguir este empleo, adoraba este lugar y lo que se hacia allí dentro, me gire y contemple en la distancia un enorme edificio de color azul y gris, rodeado de un sin fin de caminos y jardines hermosos, al fondo el océano, suspire una vez más y decidí buscar una cafetería por los alrededores.
Sabía que había visto una el día que había pasado a conocer las instalaciones e investigar un poco sobre lo que allí se hacía y efectivamente en la esquinas alejada a la entrada principal del estacionamiento una cafetería con el mismo nombre de la empresa donde ansiaba tanto trabajar, colgué mi bolso en uno de mis hombros, y me dirigí hacia allí, ya con cierto alienígena rugiendo en mi estómago.
Cuando me encontraba a escasos metros de la cafetería sonó nuevamente mi móvil, esta vez era Dani, quien saludo muy felizmente
— Aquí Harley Quinn, ¿allá quién? —sonreí por su tono y lo que dijo y por supuesto respondí.
—Aquí Deadpool con ganas de insertar y rasgar varios culos con mis catanas — en el momento en que escucho mi respuesta exploto en carcajadas.
Sonreí y gire mi cara a un lado y al otro para cruzar la calle, mientras esperaba que la loca de Dani controlara su risa continué el recorrido hacia el café, en ese momento paso algo extraño, mire a un chico que se acercaba.
Alto, como de un 1.80 cabello negro corto, con 2 aros en la parte superior de su oreja izquierda, había una ligera barba en su cara, de esas que salen a los 3 días de no afeitarse, pero tenía forma y estaba cuidada, esta enmarcaba unos labios carnosos y rojos, vaya sus labios, la forma de corazón perfecto en su labio superior y el inferior, wow, no sé pero su boca en conjunto con la barba me descoloco por completo, demasiado provocativa.
Seguí recorriendo su rostro hasta sus ojos y cuando me topé con ellos sentí que todo a mí alrededor se detenía incluyéndolo a él, mi boca se secó, mi corazón se aceleró y por un instante me maree. Allí estaba yo, totalmente perpleja ante el color de sus ojos y su intensa, inexpresiva e intimidante mirada.
Sus ojos se encontraron con los míos por un momento, de inmediato sentí el calor subir a mis mejillas y por alguna extraña razón aparte mi mirada, cosa que me sorprendió aún más, el giro su rostro en otra dirección y siguió su camino, el maravilloso y extraño hechizo se rompió, paso por mi lado y quede sobre la acera con el móvil en la oreja y Dani gritando al otro lado de la línea como una loca.
—Nena, nena ¿estas allí? Asier, hey no me hagas esto, sabes que no me gusta cuando me asustas con estas cosas, Asier responde de una maldita vez —grito hecha una furia, cosa que me saco de mi trance y le conteste lenta y entrecortadamente.
—Eh, si Dani aquí estoy, lo... lo siento, es que... —volví a guardar silencio y me gire para ver hacia donde había ido el chico de ojos increíbles pero no estaba ya por ningún lado.
Suspire con frustración por cómo había reaccionado ante aquel chico. Dani grito nuevamente.
—¿Es que, qué Asier? —sonreí por su histeria.
—No es nada, olvídalo te cuento luego, ¿cómo va tu día, muchos locos que manejar, que se siente estar a cargo de la sala más concurrida de un manicomio? —respondí de forma más animada y rápida.
Del otro lado de la línea escuche un profundo suspiro de resignación y Dani comenzó hablar nuevamente
—Ay nena en serio a veces me preocupas, está bien luego me cuentas que paso en ese lapsus mental que tuviste y deja de decirles locos, se les dice pacientes psiquiátricos —hizo énfasis en las palabras y reí divertida, siempre la molestaba al respecto —y mi día por el momento va genial, llegue y estuve reunida con la directiva de la institución para aclarar los puntos de mi nuevo puesto y justo ahora estoy entrando a mi nueva y amplia oficina.
Te llame para saber si ya estabas en la entrevista —
—Felicitaciones Dra. Thompson es usted toda una eminencia —volví y a reír al igual que ella.
No sin antes escuchar el clásico tonta, que solía usar cuando la alagaba y bromeaba a costa de su inteligencia y continué.
—Sí, ya estoy aquí, pero de camino me llamaron para reprogramar la entrevista, no es hasta dentro de, espera... —quite el celular de mi oreja y mire la hora.
Aún faltaba hora y media para la entrevista, aproveche el momento para abrir la puerta de la cafetería y ese delicioso aroma a pan y café inundo mis fosas nasales sonreí y continué hablando con Dani.
—Falta una hora y media para la entrevista, estoy entrando ahorita en la cafetería que está en la esquina para comer algo y beber un poco más de café —Dani suspiro.
—Genial tienes que esperar, por cierto terminaste poniéndote lo que escogí para ti, ¿verdad? —ni siquiera espero que respondiera y continuo hablándome— debes verte fabulosa, mira que te ves muy guapa con tacones —suspire y guarde unos segundos en silencio observando mi atuendo y pensando en que carajos responderle, antes que pudiera hacerlo, me grito.
—¡Asier Alejandra!, ¿no me digas que te pusiste los asquerosos converse para la entrevista? —ante eso aparte un poco el móvil de mi oreja y puse los ojos en blanco.
Genial ahora tendría que soportar a Dani riñéndome si algo salía mal en la entrevista por culpa de lo que llevaba puesto, suspire sonoramente y le conteste.
—Ay Dani, nena ya me toca pedir un besito que tengas un lindo día con tus locos, bye —y tranque el móvil mucho antes que pudiera responderme.
Lo puse en silencio y lo guarde en el bolso, sabía que volvería a llamar así que preferí desconectarme al menos por un rato de ella, ya resolvería esos asuntos y cuando hablo de esos, pues me refiero ya a la lista que seguro había hecho para echarme en cara, mi atuendo para la entrevista, los converse, que utilice la palabra prohibida para referirme a sus pacientes y finalmente pero no menos importante le tranque el móvil, si mi mejor amiga era una histérica de primera.
Pedí un mocca y un delicioso pastel de carne que devore sentada en las mesas de afuera para contemplar y sentir el aire fresco, mire la hora y pues como aun me quedaban unos 45 min para la entrevista me decidí por ir a caminar al muelle que estaba junto a la entrada de la empresa, camine hasta allí y cuando descendí los primeros escalones escuche voces que venían de abajo de la plataforma que se encontraba un poco más lejos.
Me dirigí hacia allá, seguro que era uno de los equipos que saldría a hacer alguna expedición. Blue Oceans era una compañía tipo National Geographic, pero especializada en el océano, era como un gran canal de tv pero abarcaba muchas cosas, todas relacionadas al mar y pues además del diseño y los tatuajes lo mío era el océano y todas las fantásticas criaturas que habitaban en él.
Por eso las ansias de trabajar allí, se puede decir que mi sueño frustrado era ser bióloga marina. Al terminar de bajar los escalones el muelle se dividía en varios sub muelles que llevaban a diferentes plataformas. De donde provenían las voces era el que estaba más cerca, así que me dirigí hacia allá, al llegar note que había un equipo de aproximadamente ocho personas casi todos hombres cargando equipos al bote, los mire distraída y alucinada, seria genial poder salir de expedición con ellos, luego uno de los hombre salió del barco gritando bastante molesto,
—¡Con un demonio! ¿Alguien habrá visto a Andrew? cuando necesito que ese idiota llegue temprano le da por aparecer súper tarde, siempre hace lo mismo, es como si lo presintiera —ante las exclamaciones todo el equipo comienza a reír y una mujer bajita y rechoncha le respondió.
—AR, ya está aquí, lo vi llegar hace un rato, debe estar hablando con Jake, recuerda que él es el que ha estado haciéndose cargo de todo y pues tiene que ponerlo al día ¿no? —el hombre que pensé que sería el jefe de toda la cuestión se rasco la nuca en señal de frustración y suspiro.
— Que alguien le avise que tenemos que irnos en 30 minutos —sin más comentarios se giró y en ese momento otro chico le dice.
—Hey Philip, allí viene AR y creo que no viene de muy buen humor —me gire hacia donde señalaba el chico y cuando lo vi, otra vez paso lo de hacia un rato.
Todo se detuvo, la luz del sol lo iluminaba y realzaba todos y cada uno de sus perfectos y grandes músculos, esta vez el sí continuo moviéndose, hacia el bote se dirigía otra vez el chico que había visto cerca de la cafetería, solo que esta vez, llevaba un pantalón azul marino con el logo de Blue Oceans y venía con su torso completamente desnudo, es decir no tenía puesto nada.
Debo decir que su torso ¡Dios!, sus abdominales estaban bien marcados, definidísimos, su pecho estaba como partido a la mitad pero de una manera muy sutil, delicada, sus hombros anchos y musculosos dejaban ver que este tal ¿Andrew, fue que dijeron que se llamaba?, pasaba horas definiendo ese esbelto y atlético torso.
Continué mi inspección visual y caí y en esa maravillosa "V" que tienen los hombres bien formados cuando entrenan, del lado izquierdo de esa parte de su cuerpo sobresalía un hermoso tatuaje que abarcaba gran parte del costado y se perdía en su espalda. Sus brazos eran definidos, fibrosos y musculosos, en su antebrazo derecho tenía otro tatuaje, no podría decir que estaba escrito pero se le veía de muerte lenta.
Cuando estuvo más cerca vi que llevaba una franela en su mano y un bolso en la otra, esta vez no podía ver sus ojos, ya que estaban cubiertos por unas gafas de sol, súper pijas que lo hacían ver aún más sexy y llamativo, cuando estuvo lo suficientemente cerca, grito.
—¡Hey Philip en marcha que es tarde!— cuando hablo, algo más que mi mandíbula callo.
Seguro que mis bragas estaban en el suelo en ese momento, tenía una voz profunda, sexy y cargada con un poco de ira, al llegar al bote, quedo parado justo de espaldas frente a mí.
¡Dios mío, ayúdame que me muero y no habrá quien pueda venir a salvarme!
Su espalda estaba tan bien definida como su abdomen pero el tatuaje, Dios el tatuaje hacia resaltarla de una manera tan pero tan llamativa que seguro salía baba de mi boca en ese momento, el tatuaje era alusivo a cosas marinas de eso no me cabía la menor duda, mas no lograba definir qué cosas eran.
Tenía muchísima agua eso era seguro, luego de estar junto al bote lanzo el bolso a un costado se quitó las gafas y se puso la franela que llevaba en la mano, se volvió a colocar las gafas y le dijo al joven que había advertido de su presencia.
—Ajusta las coordenadas y has el chequeo por radio, Santi, Fernando, arreglen las carnadas, Mari, por favor sígueme, necesito que me prepares un café de esos de los que me relajan.
Su voz había sido autoritaria, disciplinada, estricta, pero de alguna forma ninguno de los que estaba abordo sintió al igual que yo, que ese hombre Andrew estaba por encima o era mejor que cualquiera de los que estaba allí simplemente, estaba haciendo su trabajo y por supuesto yo el mío, desde arriba.
No sé qué sucedió luego exactamente porque estaba tan embelesada admirándolo que no me di cuenta cuando uno de los muchachos creo que Santi le dijo.
—AR creo que tenemos público hoy, aunque creo que no somos nosotros o el Zafiro, creo que eres tu —se giró y miro hacia ambos lados del bote, luego miro hacia arriba donde estaba yo.
Nuestras miradas se encontraron nuevamente y mi corazón se saltó un par de latidos, se quitó las gafas una vez más y me miro con esos ojos verdes intensos, justo con la misma mirada que me había dedicado en nuestro encuentro anterior. Me intimido la forma en que estaba revisando mi rostro como si me conociera de algún lugar y sin previo aviso me hablo.
—Hola, ¿buscas a alguien? —en cuanto sus labios comenzaron a moverse mi cerebro desconecto y solo siguieron el sexy movimiento que hacían.
No entendí lo que dijo, estaba demasiado embelesada admirando su boca moverse, unas risas me despertaron de mi fascinación y lo único que alcance a responderle fue un escueto y simple.
—Eehhh no —mientras todos reían a su alrededor el me miro con un poco de curiosidad, volvió a ponerse las gafas se encogió de hombros.
—A trabajar chicos —se perdió dentro del bote, todos en la cubierta seguían riendo y yo como la misma idiota aun con la boca abierta mirando por donde había entrado.
10:30 am
Después del súper encuentro con aquel Dios de los mares camine como por inercia de regreso a la entrada principal, faltaban tan solo unos 10 min para mi entrevista y yo aún seguía idiotizada por Andrew, es que hasta el nombre era imponente, trate de despertar mi cerebro atontado por tanta belleza masculina y me dirigí a la reacción donde una linda chica me dio un pase de entrada y me indico que tendría que subir a la última planta girar a la derecha y al final del pasillo estaba la oficina del Sr. Richardson, el hombre que me haría la entrevista.
Al llegar note un espacio abierto y luego un escritorio donde estaba sentado un joven, el cual me miro y sonrió como animándome a acercarme, me saludo.
—Asier, ¿verdad? —Asentí— el Sr. Richardson ya va a atenderte, está atendiendo una llamada —aun no me salían las palabras del todo, tenía que hacer algo por despertar de mi estupor y reaccionar o pasaría la vergüenza de mi vida por culpa de un perfecto extraño.
Un perfecto extraño, sexy y Dios de los océanos, volví a sonreír para mí misma y me grite que ya, era hora de ponerse serios.
La puerta del despacho se abrió y un hombre con un traje de color gris salió de él, se dirigió hasta el escritorio de este y le dijo.
—Jacop por favor llama a Andrew, dile que necesito los informes de la investigación para las 3 de la tarde, si logramos contratar al diseñador gráfico hoy, podríamos acelerar el proyecto un poco mas —Jacop asintió y se giró su cara hacia mí.
—Señor ella es Asier, la candidata para el puesto de diseñador —El Sr. Richardson se voltio hacia mí y zas otro tortazo a mis sentidos.
Sus ojos verdes intensos me miraron y de sus labios salió una amplia sonrisa, se acercó a mí y me tendió su mano la cual apreté con un poco de nerviosismo.
—En hora buena, perdóname por atrasar la entrevista un par de horas, llegue hoy de viaje y tuve que ponerme al día con algunos asuntos antes de poder atenderte, pasa por aquí Asier—soltó mi mano y me mostró el camino hacia su oficina.
Dentro todo era sofisticado, minimalista y de color blanco o plateado, a la izquierda un ventanal enorme mostraba el mar y parte de los muelles, donde unos minutos antes había visto a Andrew y su equipo, el Sr. Richardson me pidió que tomara asiento y eso hice.
En el momento en que me pregunto por qué quería trabajar en Blue Oceans, caí en la cuenta en que ya estaba en la entrevista y era hora de mostrar lo buena que era y porque ese trabajo debía ser mío, así que suspire humedecí mis labios antes de comenzar a hablar y luego de que las primeras tres palabras salieron un poco entrecortadas de mi boca, las demás lo hicieron con naturalidad y mucha seguridad.
Luego de responder una serie de preguntas todas relacionadas a la respuesta tan amplia que había dado del por qué quería trabajar allí, el Sr. Richardson estaba riendo a carcajadas porque a mí se me había ocurrido decir en mitad de una explicación sobre lo importante que era mantener al público y al mundo en conocimiento constante de la importancia de los océanos.
Pues así como si estuviera hablando con Dani o con Kevin, el hombre me hacía sentir en confianza quizás demasiada por lo que solté sin más.
—Joder la mejor forma de llegar a la gente es por las redes sociales y dar un mensaje claro y conciso es lo más importante —al terminar de explicar mi punto caí en el grave error y quise que la tierra se abriera en ese momento escupiera lava, me quemara viva y me tragara.
Comencé a pedir disculpas aceleradamente tratando de explicarme, el hombre no paraba de reírse, así que baje la cara y espere a que el ataque de risa le pasara, luego de unos segundos se calmó y me dijo en el tono más amable y amistoso que había escuchado jamás en un hombre o mujer en una entrevista
— Hombre tranquila, ya veo que te apasionan estas cosas y esas son características que buscamos en las personas que trabajan acá, ya revise tu portafolio y por mi puedes empezar mañana mismo, bienvenida a la familia de Blue Oceans —y volvió a reírse ante, mi cara de ponche ya que no fue normal.
Juraba que había metido la pata hasta el fondo y había arruinado mi momento pero ¡hey, hey, hey! muy al estilo de los cangrejos de Buscando a Nemo me dije eres una ¡puta afortunada! sonreí ampliamente y me levante de golpe, tendí mi mano hacia el Sr. Richardson y este la estrecho muy afablemente y me dijo
—Mañana a las 10 am, debo presentarte al equipo con el que vas a trabajar.
Salí dando brincos del edificio más feliz que una perdiz, saque mi móvil del bolso y busque, le di reproducir y enseguida empezó a sonar por el altavoz Happy de Pharrel y comencé a bailar allí en medio de la camineria cantando la canción, sin importar que los pocos transeúntes me miraran con cara de ¿y esta se escapó de que manicomio?, estaba feliz y orgullosa de mi misma y me importaba tres hectáreas de mierda lo que la gente pensara de mí en ese momento.
Últimos capítulos
#81 Capítulo 81 Epilogo.
Última actualización: 6/29/2026#80 Capítulo 80 Los preparativos y La boda
Última actualización: 6/29/2026#79 Capítulo 79 Adios
Última actualización: 6/29/2026#78 Capítulo 78 "Tranquila... estas bien"
Última actualización: 6/29/2026#77 Capítulo 77 La propuesta
Última actualización: 6/29/2026#76 Capítulo 76 La Amenaza
Última actualización: 6/29/2026#75 Capítulo 75 La boda
Última actualización: 6/29/2026#74 Capítulo 74 Chistes, risas y ¿la propuesta?
Última actualización: 6/29/2026#73 Capítulo 73 ¿Pero que rayos?
Última actualización: 6/29/2026#72 Capítulo 72 Al fin en casa
Última actualización: 6/29/2026
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¿Podrá Kane lograr unificar los reinos y, al mismo tiempo, mantener a su pareja a salvo?
¡¡!! Hay escenas sexuales en este libro, así que si no puedes soportar el calor, no leas.
Volver a Empezar
A medida que los días avanzan, entre pasillos olvidados y confesiones inesperadas, Nathan y Summer se ven envueltos en una red de verdades que muchos se han esforzado por mantener enterradas. Y mientras el amor florece en medio del misterio, ambos deberán decidir qué hacer con lo que descubren… y con lo que sienten.
Amor prohibido, venganza perfecta
Pero un día, al regresar a casa antes de lo previsto, descubre una traición desgarradora: Emma, su hija adoptiva, a quien había criado y amado como si fuera de su propia sangre, anuncia que está embarazada de su esposo.
Las dos personas en las que más confiaba le clavan el puñal por la espalda. Sin embargo, cuando conoce al misterioso novio de Emma, un joven cuya mirada ardiente e indebida la consume, solo un pensamiento invade su mente: traición con traición se paga.
La novia de una noche de Alpha
Mi padre me dijo que ella había bebido veneno a propósito para matarse.
Pero eso era una mentira.
Mi madre nunca se suicidaría; nunca me dejaría.
Esa noche me aprisionó.
—No fue un error.
—¿De qué estás hablando, Jonathan? —le pregunté.
—Arina, eres mi compañera. Naciste para ser mi luna —dijo. Su rostro no mostraba signos de humor.
—No nací para ser la luna de nadie —le respondí.
—Arina, te amo... —habló suavemente, aún mirándome a los ojos. Podía sentir al lobo en mí agitándose; algo que nunca había sentido antes. Ella estaba despertando; el fuego que ardía tan profundamente dentro de mí comenzaba a avivarse.
—¿Amor? —me escuché decir. —No existe tal cosa como el amor... —Después de todo lo que sabía sobre el "amor", lo que mi madre pasó cuando se casó con mi padre, el amor no existía.
—Dame una oportunidad para demostrarte que estás equivocada. Cásate conmigo.
####ADVERTENCIA Esta historia contendrá: Contenido Sexual Explícito, Lenguaje Fuerte y Escenas de Violencia Doméstica que pueden ser desencadenantes. Solo para adultos.#########
El Arrepentimiento del CEO: Los Gemelos Secretos de Su Esposa Perdida
Aria Taylor despierta en la cama de Blake Morgan, acusada de seducirlo. ¿Su castigo? Un contrato matrimonial de cinco años—su esposa en papel, su sirvienta en realidad. Mientras Blake presume a su verdadero amor, Emma, en las galas de Manhattan, Aria paga las facturas médicas de su padre con su dignidad.
Tres años de humillación. Tres años de ser llamada la hija de un asesino—porque el coche de su padre "accidentalmente" mató a un hombre poderoso, dejándolo en coma y destruyendo a su familia.
Ahora Aria está embarazada del hijo de Blake. El bebé que él juró que nunca querría.
Alguien quiere matarla. La encerraron en un congelador, sabotearon cada uno de sus pasos. ¿Es porque su padre está despertando? ¿Porque alguien tiene miedo de lo que él pueda recordar?
Su propia madre intenta desconectarlo. La perfecta Emma de Blake no es quien aparenta ser. Y esos recuerdos que Aria tiene de salvar a Blake de un incendio? Todos dicen que son imposibles.
Pero no lo son.
A medida que los ataques se intensifican, Aria descubre la traición definitiva: La mujer que la crió podría no ser su verdadera madre. El accidente que destruyó su vida podría haber sido un asesinato. Y Blake—el hombre que la trata como propiedad—podría ser su única salvación.
Cuando su padre despierte, ¿qué secretos revelará? ¿Descubrirá Blake que su esposa lleva a su heredero antes de que alguien la mate? Y cuando él sepa quién realmente lo salvó, quién realmente lo drogó, y quién ha estado cazando a su esposa—¿se convertirá su venganza en su redención?
UNA NOVIA FALSA PARA EL DON DE LA MAFIA
Mi hermana gemela se escapó y me dejó a mí para casarme con Luciano Moretti, un implacable Don de la Mafia. Caminé por el pasillo, temblando, rezando para que no notara el cambio. Pero en el instante en que me besó en el altar, su lengua invadió mi boca, exigente y posesiva, saboreándome como si fuera de su propiedad.
Creí que podría ocultar la verdad. Pero en nuestra noche de bodas salió del baño llevando apenas una toalla, con el agua resbalándole por los abdominales esculpidos y la marcada V que apuntaba hacia su pesada hombría.
Me acorraló contra la cama.
—Hueles diferente, esposita —susurró, y su mano se deslizó por mi muslo, con el pulgar rozando, peligrosamente cerca, mi calor húmedo.
Intenté apartarlo, pero a la mañana siguiente decidió ponerme a prueba. Empujó un plato de bagels con mantequilla de maní hacia mí: comida que me mataría, pero que era la favorita de mi hermana.
—Come —ordenó, y sus ojos bajaron a mi pecho, donde mis pezones se marcaban duros contra la bata de seda—. ¿O quieres que te dé de comer otra cosa?
Su mirada se ensombreció, se desplazó a mis labios, y supe que no estaba hablando de comida. Sabe que soy una impostora. Y va a disfrutar cada segundo de castigarme por ello.
La Noche Antes de Conocerlo
Dos días después, entré a mi pasantía y lo encontré sentado detrás del escritorio del CEO.
Ahora le traigo café al hombre que me hizo gemir, y él actúa como si yo hubiera cruzado la línea.
Empezó con un reto. Terminó con el único hombre que nunca debería desear.
June Alexander no planeaba acostarse con un extraño. Pero en la noche que celebra haber conseguido su pasantía soñada, un reto salvaje la lleva a los brazos de un hombre misterioso. Es intenso, callado e inolvidable.
Pensó que nunca lo volvería a ver.
Hasta que entra en su primer día de trabajo—
Y descubre que él es su nuevo jefe.
El CEO.
Ahora June tiene que trabajar bajo las órdenes del hombre con quien compartió una noche imprudente. Hermes Grande es poderoso, frío y completamente prohibido. Pero la tensión entre ellos no desaparece.
Cuanto más cerca están, más difícil se vuelve mantener su corazón y sus secretos a salvo.












