NovelaGO
Una obsesión llamada amor

Una obsesión llamada amor

Ana Karina · Completado · 110.7k Palabras

396
Tendencia
6.4k
Vistas
411
Agregado
Agregar a estante
Comenzar a leer
Compartir:facebooktwitterpinterestwhatsappreddit

Introducción

Diez años atrás, Juan Pablo Vélez sobrevivió a un secuestro gracias a una adolescente valiente que cambió su destino para siempre. Hoy es uno de los hombres más poderosos de Colombia… y el más vacío.
La buscó durante una década. Cada fracaso lo volvió más frío, más implacable. Hasta que finalmente la encuentra.
Valentina Montoya llega a Bogotá huyendo de una traición que destrozó su corazón, sin saber que su nueva vida ha sido planeada al detalle por el hombre que nunca dejó de pensar en ella.
Para Juan Pablo, Valentina no es una coincidencia: es una promesa, una obsesión, un amor que está dispuesto a conseguir sin importar el precio.

Capítulo 1

POV VALENTINA MONTOYA

Hay días en los que una jura que su vida es tan normal como la de cualquier ciudadano colombiano. Tan ordenada, tan predecible, tan meticulosamente construida, que para sentir un mínimo de emoción necesitas ver una novela exagerada o perderte en historias románticas donde un engaño absurdo sostiene toda la trama.

Clichés, les digo yo.

Tragedias ajenas. Dramas de otros.

Nunca —jamás— pensé que uno de esos vendría a buscarme.

Y mucho menos con la violencia de un huracán capaz de derrumbar mi vida.

Soy María Valentina Montoya. Tengo veintiséis años, un MBA, una especialización en proyectos financieros y una formación que no admite atajos. Aprendí pronto que el éxito no se hereda ni se mendiga: se construye con disciplina, con carácter y con largas horas de trabajo silencioso.

Trabajo en una de las compañías de transporte marítimo más grandes de la región. Gano bien. Vivo bien. Y me esfuerzo el doble para que nadie tenga la osadía de decir que llegué hasta aquí por ayuda ajena.

Mi novio, Camilo Guevara, es también mi jefe. Cuatro años mayor que yo, reconocido por su mente estratégica y su temple inquebrantable. Ocho años juntos. Ocho años creciendo, planeando, proyectando un futuro que siempre creí compartido.

Todos decían que éramos el equipo perfecto.

Que encajábamos como piezas exactas de un rompecabezas.

O eso pensaban…incluso yo.

Hasta que una de las piezas comenzó a desajustarse.

Meses atrás, el CEO de la sede en Cartagena anunció su retiro. La junta exigió proyectos para definir a su sucesor y, como siempre, Camilo y yo nos volcamos al trabajo. Ambos teníamos ambiciones y no nos limitamos en competir.

No podía negar que algo me resultaba extraño. En un proyecto tan importante, su actitud comprometida había disminuido; esta vez, él apenas se “desvelaba”, mientras el peso del trabajo recaía cada vez más sobre mí.

Pues yo… yo prácticamente vivía frente al computador en el último mes.

Semanas enteras comiendo frío, revisando cifras, ajustando proyecciones. Mientras él se excusaba con reuniones vagas, llamadas interminables y una distancia que, poco a poco, dejó de parecer casual.

Intenté entenderlo.

La presión. La competencia interna. El desgaste natural de los años.

«Ocho años pesan», me repetía.

Lo justifiqué como cualquier mujer enamorada lo haría.

Me convencí de que, al terminar este proyecto, todo volvería a su lugar. Incluso —ingenua de mí— imaginé que ese sería el momento en que por fin hablaríamos de matrimonio, del anillo postergado, de la familia que yo anhelaba construir.

Estaba en mí el deseo de mantener viva la llama de la pasión, de sostener ese romanticismo que aún creía latente en nuestra relación.

Es por eso que hoy pedí permiso en el trabajo.

Hoy cumplíamos ocho años exactos.

Quise sorprenderlo. Un almuerzo preparado con cuidado, un detalle discreto, un momento solo para nosotros en su oficina. Lejos del ruido, lejos del estrés. Quería recordarle que, pese a todo, yo seguía ahí. Apostando por nosotros.

Llegué al edificio con una sensación extraña en el pecho. Nada concreto, solo una incomodidad leve, como cuando algo no encaja del todo, pero decides ignorarlo.

Subí directo al piso de su oficina. Saludé a la secretaria. Su sonrisa fue breve, forzada.

—¿Está ocupado? —pregunté, intentando sonar natural.

—En… una reunión —respondió, evitando mirarme—. Tal vez sería mejor que volvieras más tarde, Valen.

Tragó saliva.

Ahí, por primera vez, algo se tensó dentro de mí.

No dije nada. Caminé hasta la puerta de Camilo y toqué suavemente. No hubo respuesta. Extendí la mano hacia la manija, pero un sonido fuera de lugar… se escuchó.

Un murmullo entrecortado. Un jadeo.

Me quedé inmóvil.

Acerqué el oído, conteniendo la respiración, y las palabras se volvieron claras. Demasiado claras.

—Ay, Cami… así… por favor…

Reconocí la voz al instante.

Adriana de la Vega.

La misma que en la universidad se encargó de recordarme, una y otra vez, que yo no pertenecía a su círculo privilegiado. La que disfrutaba humillar, sabotear, sembrar veneno. La que siempre me miró como una amenaza.

La ironía era impecable y…asquerosa.

Mi pulso se aceleró, no por lo que hacían, sino por lo que ella dijo después:

—La estúpida de Valentina cree que es brillante —se burló entre risas ahogadas—. Pero no es capaz de imaginar que ese proyecto en el que ha trabajado no le servirá de nada. Tú y yo vamos a brillar sin ella, amor.

Sentí el frío recorrerme la espalda.

Pero fue Camilo quien terminó de sellarlo:

—Déjala creer —respondió con una carcajada liviana—. Todavía piensa que me voy a casar con ella. Cuando sea CEO, lo primero que haré será dejarla.

No hubo explosión. No hubo lágrimas.

Siempre he sido una mujer de carácter fuerte, criada para no bajar la cabeza; y ningún pelele, por muy amado que fuera, iba a venir a verme la cara de estúpida.

Abrí la puerta de golpe.

Me quedé en el umbral. Saqué el teléfono y tomé un par de fotos antes de entrar. Necesitaba pruebas. Siempre las necesito.

—¡Camilo! —mi voz salió firme, afilada.

Adriana gritó y se cubrió como pudo. Camilo palideció, forcejeando torpemente con su ropa.

—Valentina… ¿qué haces aquí? —preguntó, intentando recuperar autoridad.

Solté una risa baja.

—Vine a sorprender a mi novio en nuestro aniversario —respondí con calma glacial—. No esperaba que la sorpresa me la llevaría yo.

Adriana intentó decir algo. La miré con rabia.

—Cállate —le advertí—. No empeores tu situación.

Camilo dio un paso al frente.

—Esto no es lo que parece.

—Claro que lo es —lo interrumpí—. No insultes mi inteligencia.

Entré y cerré la puerta con cuidado. Él frunció el ceño.

—No armes un escándalo. Aquí no.

—Tranquilo —respondí—. No lo necesito.

Lo miré de arriba abajo.

—¿Sabes qué es lo realmente gracioso, Camilo? —sonreí sin humor—. Que siempre me tuviste miedo. Miedo de que fuera mejor. Por eso necesitabas a alguien como ella. Inofensiva. Incapaz de competir.

—¡Basta! —espetó.

—No. Esto apenas empieza.

Retrocedí cuando intentó tocarme.

—Ni se te ocurra.

—No pongas en riesgo tu futuro —insistió.

—El único futuro en riesgo es el tuyo —respondí—. Y no te atrevas a tocar mi proyecto. Antes renuncio que permitir que te apropies de mi trabajo.

Respiré hondo. Intentando controlarme, una basura así no merecía nada de mí ni siquiera mi odio.

—Camilo —dije finalmente—. Tú te estás destruyendo solo. Yo solo voy a observar… y tal vez empujar un poco.

Me giré hacia la puerta.

—Ah por cierto…Feliz aniversario —susurré—. El último. Porque si de pronto en tu pequeña cabecita no te queda claro ¡Terminamos!

Cerré sin hacer ruido ni escándalo.

Porque cuando una mujer deja de respetar a un hombre, ya no hay marcha atrás.

Últimos capítulos

Te podría gustar 😍

Contratada con el Rey Sin Corona

Contratada con el Rey Sin Corona

20.2k Vistas · En curso · Eve Above Story
cuando su esposo la engañó con su hermanastra en su aniversario...
Entonces ella le dio su anillo de bodas a un gigoló como propina
y tuvo una aventura de una noche con él...
él siendo el multimillonario y el rival de su esposo le puso un anillo de diamantes nuevo en el dedo en público:
—No lo pierdas de nuevo, cariño.
¡Nueve parejas! ¡Posee a su esclavo mudo!

¡Nueve parejas! ¡Posee a su esclavo mudo!

24.9k Vistas · Completado · Angela la
Elizabeth es una esclava muda sin lobos. Después de que su madre fuera brutalmente asesinada para protegerla de la violación, su padre fue asesinado por el Alfa de la manada del Río Negro.
Elizabeth soportó un acoso sin fin en la manada de Black River en busca de venganza. Juró matar a las familias de los Alpha y marcharse con su amado novio cuando cumpliera 18 años.
Sin embargo, el destino le jugó una broma.
Elizabeth descubrió que su novio la había engañado hace mucho tiempo, ¡y que sus compañeros predestinados eran los hijos gemelos de Alpha!
Declaró que los rechazaría como compañeros, pero la diosa de la luna tenía planes más increíbles esperándola.
Un día descubrirá que sus compañeros no son solo gemelos, sino también el Alfa del Lobo Gigante, que mide 16 pies de altura, el príncipe del Lobo Alado que vive en un castillo en las nubes, el Beta del Lobo de Fuego, que está cubierto de un calor intocable, e incluso el rey vampiro que es el enemigo de todos los hombres lobo y el Tritón que vive en las profundidades del mar...
¿Por qué tiene 9 compañeros? ¿Qué debe hacer cuando todos sus compañeros están celosos y desesperados por poseerla?


Estaba arrodillado a cuatro patas dentro de la jaula, con una pesada cadena atada al cuello.
Innumerables hombres lobo enmascarados estaban sentados en las gradas circulares, señalándome a mí, el objeto más barato de la subasta.
«Mira su enorme barriga. Está embarazada. ¡Las no vírgenes no valen mucho!»
«Mínimo 50 monedas de oro. Si tiene una niña, entonces tendrás dos esclavas sexuales. »
No podía creer que yo, Elizabeth, la hija más querida de Alpha, de la manada Blue Moon, fuera reducida a ser subastada como la esclava sexual más barata en un mercado comercial clandestino.
«10 millones de monedas de oro, ¡la queremos!» 9 hombres guapos afirmaron.
Casado forzosamente con el Príncipe Alienígena

Casado forzosamente con el Príncipe Alienígena

13.7k Vistas · Completado · Amarachi Gabriel
—Te estoy dando una opción, Mia Cara. Si dices que no, me iré y nunca más te molestaré, pero tienes que decidirte. Me estás volviendo loco de tantas maneras —gimió Xavier, su voz haciendo que gradualmente perdiera la batalla que había estado librando durante meses.

Mis labios temblaron mientras resistía el impulso de besarlo. No estaba siendo coaccionada, convencida ni obligada a sentirme así y este deseo de ser poseída en todos los sentidos por este alienígena con cola había empapado mis bragas más allá de lo imaginable.

Finalmente, tiré la precaución al viento y tomé sus labios con los míos, el placer que siguió lo justificó completamente.

Y mientras comenzaba a responder a sus caricias, mis brazos rodeando su torso, todo lo que podía pensar era en cuánto más de él quería y anhelaba.

No se me ocurrió en ese momento cómo había pasado de odiar toda su existencia a de repente querer que envolviera su cola alrededor de mi cuello mientras movía mi cuerpo arriba y abajo de su excitantemente largo miembro.


Saber que iba a ser una criadora para un alienígena al azar cuando cumpliera dieciocho años era una realidad con la que Tessa tuvo que lidiar mientras crecía, al igual que cualquier otra chica humana, pero lo que no estaba preparada era para que el Príncipe de los alienígenas que había odiado desde la infancia de repente decidiera que ella sería su esposa, permanentemente.

Para empeorar las cosas, descubrió muchas nuevas razones para odiarlo, así como más para enamorarse de él, y está luchando arduamente para asegurarse de que su mente gane sobre su corazón.

Pero a medida que el mundo alienígena recupera la esperanza gracias a ella, debe luchar por su planeta, ya que el alienígena al que finalmente entregó su corazón y mente podría terminar destruyendo todo lo que ama y por lo que lucha; la Tierra.
El CEO Sobre Mi Escritorio

El CEO Sobre Mi Escritorio

775.6k Vistas · Completado · McKenzie Shinabery
—Crees que ella te necesita —dice él.

—Sé que sí.

—¿Y si no quiere este tipo de protección?

—La querrá —digo, bajando un poco la voz—. Porque necesita a un hombre que pueda darle el mundo.

—¿Y si el mundo arde?

Mi mano se tensa sutilmente en la cintura de Violet.

—Entonces le construiré uno nuevo —respondo—. Aunque tenga que quemar el viejo yo mismo.

No trabajo para Rowan Ashcroft.
Trabajo bajo él.

Desde mi escritorio, decido quién obtiene acceso al CEO más implacable de la ciudad y quién no pasa del lobby. Gestiono su tiempo, su silencio, sus enemigos. Mantengo su mundo en marcha mientras el mío se derrumba en silencio bajo facturas impagas, una madre internada en rehabilitación y un hermano que desapareció sin despedirse.

Rowan Ashcroft es poder envuelto en un traje a medida.
Frío. Intocable. Implacable.
No coquetea. No sonríe. No ve a las personas, solo su utilidad.

Y durante mucho tiempo, yo solo fui útil.

Hasta que empezó a observarme.

Al principio, el cambio en su atención es sutil. Una pausa demasiado larga. Una mirada que se queda. Órdenes que me acercan en vez de alejarme. El hombre que está de pie frente a mi escritorio empieza a controlar más que mi agenda, y me doy cuenta demasiado tarde de que llamar la atención de Rowan Ashcroft es mucho más peligroso que ser ignorada.

Porque los hombres como él no ansían afecto.
Ansían posesión.

Esto se suponía que era un trabajo.
No una prueba de mis límites.
No una lenta y deliberada caída en su autoridad.

Pero si Rowan Ashcroft decide que pertenezco bajo su escritorio, que así sea.
Sobrevivir tiene un precio, y las facturas no se preocupan por cómo las pago.
Paraíso Cruel - Un Romance Mafioso

Paraíso Cruel - Un Romance Mafioso

708.1k Vistas · Completado · nicolefox859
¿Qué es más vergonzoso que una llamada accidental desde el bolsillo?
Llamar por accidente a tu jefe...
Y dejarle un mensaje de voz subido de tono cuando estás, eh... «pensando» en él.

Trabajar como la asistente personal de Ruslan Oryolov es un trabajo infernal.
Después de un largo día satisfaciendo cada capricho del multimillonario, necesito liberar estrés.
Así que, cuando llego a casa esa noche, eso es exactamente lo que hago.

El problema es que mis pensamientos siguen estancados en el imbécil de mi jefe que me está arruinando la vida.
No pasa nada; porque de todos los muchos pecados de Ruslan, ser guapísimo podría ser el más peligroso.
Esta noche, fantasear con él es justo lo que necesito para llevarme al límite.

Pero cuando bajo la mirada hacia mi teléfono, aplastado a mi lado,
Ahí está.
Un mensaje de voz de 7 minutos y 32 segundos...
Enviado a Ruslan Oryolov.

Entro en pánico y lanzo mi teléfono al otro lado de la habitación.
Pero no hay forma de deshacer el daño causado por mi muy sonoro orgasmo.

Entonces, ¿qué puedo hacer?
Mi plan era simplemente evitarlo y actuar como si nunca hubiera pasado.
Además, nadie tan ocupado revisa sus mensajes de voz, ¿verdad?

Pero cuando programa una reunión a solas conmigo de exactamente 7 minutos y 32 segundos,
Una cosa es segura:
Lo.
Escuchó.
Todo.
Atada al Despiadado Príncipe Élfico

Atada al Despiadado Príncipe Élfico

142.8k Vistas · En curso · Kika_Nava
En un mundo donde elfos y humanos han estado en guerra durante siglos, una profecía ata a un príncipe elfo. Solo puede reclamar el trono casándose con una frágil humana. Cuando una familia humana ofrece la mano de su hija mayor en matrimonio, ella huye. Esto obliga a la familia a entregar en su lugar a la hermana menor, Verbena.

Él destierra a Verbena a una casa remota, abandonándola hasta que alcance la mayoría de edad. Verbena apenas sobrevive en medio de la pobreza y el abuso.
Abandonada, olvidada, no deseada.

Cuando estalla la guerra por la sucesión, el príncipe se ve obligado a cumplir la profecía. Busca a su esposa descuidada y enferma, solo para encontrar a una mujer pobre aferrándose a la vida. Y contra todo pronóstico... ella es su compañera destinada. Un vínculo sagrado, olvidado durante siglos. Ella es una mujer traumatizada que lo odia a muerte.
¿Podrá ganarse su perdón?

Mientras sus hermanos luchan por la sucesión, el príncipe debe enfrentarse a una profecía, una compañera destinada inesperada, enemigos, traiciones y una guerra inminente.
Amor Entre Las Nubes

Amor Entre Las Nubes

23.2k Vistas · Completado · Solange Dal Santo
Una auxiliar de vuelo y un pasajero… Un vuelo, un encuentro y unos sentimientos un tanto difíciles de comprender; ¿Sera simplemente pasión o verdadero amor? Lo único que ellos saben es que cuando están juntos su mundo vuelve a girar. No solo el pasado de ambos provocará que descubrir lo que sienten uno por el otro sea difícil, sino que también el hecho de que Abril sea la hija del mejor amigo del hombre que ha llegado a su vida a cambiarlo todo, ¿Podrán superar sus pasados?
LA REPRODUCCIÓN TOTAL O PARCIAL DE ESTE MATERIAL QUEDA PROHIBIDA. LA HISTORIA ESTA REGISTRADA EN SAFE CREATIVE . Copyright
Mi novio mafioso

Mi novio mafioso

43.3k Vistas · Completado · karol alves
Soltó una de sus manos y levantó el dobladillo de mi vestido, se dio cuenta de que no llevaba bragas, una sonrisa adornaba sus labios.
«¡Vaya, eso lo hizo tan fácil!»
«¡Ayuda!» Grité pidiendo ayuda.
De repente, la puerta se estrelló contra el suelo y un hombre alto y fuerte, más grande que Denver, entró en la habitación. Mi visión se vio borrosa por las lágrimas, pero vi el cabello rubio de mi salvador y el traje que llevaba puesto. Vi que uno de sus brazos miraba hacia Denver y le apuntaba con un arma a la cabeza.
Siento que unas manos ásperas tocan mi piel, escucho un suspiro cargado de deseo y pronto, mi intimidad se cubre con el vestido que me quitan.
«Mi hermosa».

Kevin Miller es el multimillonario más famoso de Suiza y uno de los principales mafiosos. Su nombre irradia un gran poder. Alisson Cooper era dulce, una virgen que compartía casa con una señora amable.
Un día, en la fiesta del hijo de Kevin, Alisson, que estaba trabajando en la mesa de camareros esa noche, conoció a un famoso multimillonario, que lo dejó encantado por su belleza, inocencia y pureza. Desde entonces, Kevin ha hecho todo lo posible para tener a esta dulce virgen en sus manos, pero ella no era consciente de su influencia y peligro.
¿Qué pasa con Kevin y Alisson cuando ella se rinde por completo ante el multimillonario y descubre que es un mafioso?
Luna Ascendente

Luna Ascendente

253.3k Vistas · Completado · khholderwrites
Creían que era una omega rota.
Se equivocaban.

Seren fue robada cuando era una recién nacida y criada en una manada que la trató como si fuera desechable. Golpeada y encarcelada, sobrevive ocultando su fuerza… hasta que un baile de apareamiento hace que el destino se estrelle contra su vida.
Con enemigos dispuestos a vender vidas y un pasado ligado al trono, Seren debe alzarse… o morir.
Un romance oscuro de hombres lobo sobre poder, destino y venganza.
Reconocida por un líder de la mafia

Reconocida por un líder de la mafia

18.5k Vistas · Completado · Oluwadamilola Eniola
Estaba nerviosa frente a sus ojos marrones de delincuente. Su cuerpo estaba agachado sobre ella, con las manos colocadas a ambos lados de la barandilla, sin que ella pudiera moverse, ya que sus ojos se clavaban en los suyos. Cuanto más se acercaba, más se agitaba violentamente su corazón. Se mordisqueó el labio inferior, no importa cuánto intentara evitarlo, él siempre regresaba.
«¿Por qué sigues persiguiéndome?» Preguntó en voz baja, esforzándose por mantener la compostura. Ella parece perder el aliento con solo verlo. Como era de esperar, no dijo ni una palabra, ya que sus ojos fríos persisten en su rostro: «¿Te gusto?» Además, hizo una pregunta, ignorando la indiferencia en su semblante.
Esta vez, le cogió un mechón de cabello en la oreja, retorciéndose al alcance de sus dedos. «¿No crees que es una gran palabra, Campanita?» Susurró, acercándose, para que ella pudiera sentirlo. Sin embargo, sus ojos aún estaban oscuros y vacíos, desprovistos de emoción. Ella tragó sorbos discretamente, sin saber qué podía estar pasando por su cabeza. «Blancanieves es natural, se me acaba de ocurrir que eres la primera mujer a la que reconozco como mujer»


Es la chica buena. Ella no es diferente de una aburrida introvertida, una mujer reservada que hablaba poco. No logró una relación mutua con su familia. Con el tiempo, se enamoró de un hombre que no estaba fuera de su alcance. Pero este hombre la quebró y la dejó destrozada, lo que hizo que se odiara a sí misma.
Justo cuando estaba recuperando su yo roto, Zachary González entró en su vida con sus misterios.
Corazón sin dueño

Corazón sin dueño

33k Vistas · Completado · maracaballero32
Michael Redford es dueño de una cadena de casinos por el mundo, principalmente en Atlantic City. Uno de sus clientes entra en una mala racha endeudándose hasta el cuello hasta que Michael le pide a su única hija como pago durante un año, pero en matrimonio, él acepta sin dudarlo. Mia es ajena a este trato y cuando lo descubre, está decidida a huir, pero es demasiado tarde, ya que su padre ha firmado, ahora hay un contrato que se tiene que cumplir: tendrá que aparentar ser un matrimonio ante los ojos de la familia Redford y esperar a que termine el tiempo, pero siempre y cuando, el corazón y cualquier sentimiento entre ambos no intervenga.
La Omega Elegida

La Omega Elegida

14.6k Vistas · Completado · Bella Silva
La vida de Lilieth Grimwylde da un giro inesperado cuando es aceptada en Noctem Lunae, una prestigiosa academia que se especializa en entrenar a jóvenes mujeres para convertirse en la Luna perfecta. Siendo nacida Omega, nunca pensó que tendría una oportunidad de competir, ya que ningún omega ha pasado jamás la prueba de aptitud.

Sin embargo, contra todo pronóstico, lo logra.

Los nacidos Alfa y Beta la ven como una vergüenza para la tradición; una forastera que no pertenece. No pasa mucho tiempo antes de que Lilieth se dé cuenta de que Noctem Lunae es más que una academia—es un campo de batalla.

Luego está Cadeon Lupecrest, heredero del Clan Lupecrest, el hombre destinado a elegir a su Luna entre las mejores de la academia. Debería ignorarla. A ella le han enseñado a temer a los Alfas toda su vida. Sin embargo, desde el momento en que se conocen, una atracción innegable los une.

Pero Noctem Lunae tiene reglas. Los omegas nunca pueden ser Lunas. Pero a medida que oscuros secretos salen a la luz, Lilieth comienza a preguntarse—¿fue admitida para fracasar, o está destinada a romper el sistema por completo?