NovelaGO
UNA OMEGA PARA NAVIDAD

UNA OMEGA PARA NAVIDAD

Cintia Vanesa Barros Freile · En curso · 93.6k Palabras

649
Tendencia
1.1k
Vistas
102
Agregado
Agregar a estante
Comenzar a leer
Compartir:facebooktwitterpinterestwhatsappreddit

Introducción

Hay olores que te salvan la vida. Otros te la destruyen.
Aurora huyó la noche en que despertó. Dejó atrás el cadáver de su madre, una ciudad en llamas y un secreto escrito en un diario viejo: era una omega pura. La última de su linaje. Y su primer celo acababa de llamar a todos los lobos del norte.
La encontraron tres.
No cualquier lobos: los trillizos Blackwood. Herederos de una manada agonizante, hijos de una tragedia que nadie se atreve a nombrar, destinados entre ellos por un vínculo prohibido que ninguno quería aceptar. Jake la rescató. Ben la cuidó. Alex intentó protegerse del deseo y fracasó igual que sus hermanos.
Porque el cuerpo de Aurora no quería a uno. Los quería a los tres.
Lo que nació como un pacto de supervivencia se convirtió en una obsesión. Lo que empezó como un refugio contra la nieve se volvió un vínculo que ninguna manada, ninguna ley, ningún enemigo lograría romper. Pero fuera de Blackwood, otros también habían olido a Aurora. Y estaban dispuestos a quemar el mundo con tal de tenerla.
Una Omega para Navidad es una historia de amor imposible y tres alfas que aprendieron que la vulnerabilidad es la forma más pura de fortaleza. Una tríada prohibida. Un embarazo que cambiará el destino de los lobos. Una Navidad que nadie olvidará.
Porque algunos olores te salvan la vida.
Y otros te hacen desear perderla por completo.

Capítulo 1

POV AURORA — Un mes antes de Navidad

Diciembre siempre había sido mi mes favorito… hasta ese año, cuando empezó a oler a sangre y a deseo. El frío se colaba por las grietas del ventanal como dedos helados que querían acariciarme la nuca. Afuera, la neblina lo devoraba todo: farolas, edificios, almas. Todo parecía flotar en una leche sucia que olía a carbón quemado, a pan dulce y, de pronto, a algo más.

Algo que no pertenecía a la ciudad.

Algo que olía a pino mojado, a noche profunda, a macho.

Me estremecí sin motivo aparente y apreté la taza de café contra el pecho. El uniforme de la cafetería aún llevaba impregnado el olor a fritanga y a desesperación de propinas. Encendí la guirnalda vieja: ocho lucecitas valientes parpadeando como corazones al borde del infarto. Sonreí por costumbre.

Dentro de mí, algo se removía.

—¿Otra vez en modo navideño tan temprano? —preguntó mamá desde la cocina. Su voz sonaba cansada, pero había un temblor nuevo, como si cada palabra le costara sangre.

—Es diciembre —contesté, intentando que mi voz no se quebrara—. Hay que creer en algo, ¿no?

Ella salió limpiándose las manos en el delantal. Tenía los ojos hundidos, los labios apretados. Me miró como quien mira una bomba a punto de estallar.

Y entonces llegó el primer latigazo.

Un dolor agudo, eléctrico, me atravesó la parte baja de la espalda y bajó hasta la base de mi columna como si alguien me hubiera clavado un hierro al rojo. Me doblé sin querer, derramando el café caliente sobre mis dedos. No sentí el quemazón. Solo sentí calor. Un calor húmedo, vergonzoso, que se instaló entre mis piernas y me hizo apretar los muslos.

—¿Aurora?

—Estoy bien —mentí, pero la voz me salió ronca, demasiado ronca.

Porque no era solo dolor.

Era hambre.

Llevaba noches despertando empapada, con las sábanas pegadas a la piel y un vacío palpitante que no entendía. Soñaba con manos grandes, con bocas que no tenían rostro, con tres sombras que me rodeaban y me respiraban el cuello mientras yo suplicaba que no pararan. Despertaba siempre al borde del grito… y al borde de algo más.

Y ahora los olores me atacaban como nunca.

No era la rosca de la panadería.

Era la tierra removida bajo el asfalto.

Era el sudor rancio del vecino del quinto.

Era el metal oxidado de la escalera.

Y era ese olor nuevo, imposible: bosque después de la tormenta, cuero caliente, macho alfa.

—¿Mamá… huele a… bosque? —pregunté, y me odié por sonar tan niña.

Ella palideció de golpe. Fue como si le hubiera arrancado la piel.

Se acercó a la ventana, apartó apenas la cortina. Sus manos temblaban.

—No abras la puerta a nadie hoy —susurró—. A nadie.

El día pasó en una bruma de malestar. Intenté aferrarme a la rutina: decoré el arbolito plástico, puse villancicos, ordené cajas viejas. Pero cada movimiento era un latigazo. Cada respiración, una provocación.

El olor a macho se hacía más fuerte, más íntimo. Se me metía bajo la piel, me lamía el paladar, me hacía apretar los dientes para no gemir.

Al caer la tarde ya ardía de fiebre. La camiseta se me pegaba a los pechos, los pezones duros y doloridos rozaban la tela con cada movimiento. Me temblaban las piernas. Sentía la ropa interior empapada, y no era sudor.

—Mamá… creo que tenemos que ir al hospital —dije entrando en la cocina tambaleándome.

Ella se giró. Tenía los ojos llenos de lágrimas que se negaba a derramar.

—No podemos —susurró—. No estás enferma, Aurora. Estás despertando.

—¿Despertando de qué?

Antes de que pudiera responder, el primer rugido retumbó en la calle.

No era un perro.

No era un coche.

Era algo antiguo, algo que hacía vibrar los cristales y mi útero al mismo tiempo.

Corrí a la ventana.

Entre la niebla, sombras enormes se movían. Lobos. Lobos de verdad. Más grandes que cualquier animal que hubiera visto en documentales. Sus ojos brillaban amarillos, sus hocicos alzados, buscando.

Buscándome.

—Mamá…

Ella me agarró de los hombros con tanta fuerza que me hizo daño.

—Escúchame bien, mi vida. Vinieron por ti. Ya pueden olerte. Tu primer celo empezó esta mañana.

—¿Celo? —repetí como una idiota.

No hubo tiempo para más.

Abrió el cajón secreto del viejo mueble del salón (nunca supe que existía) y sacó un cuaderno de cuero oscuro, gastado, con un símbolo grabado que parecía tres lunas entrelazadas.

—Esto es todo lo que soy —dijo con voz quebrada—. Todo lo que tu padre y yo escondimos. Léelo cuando estés a salvo. Solo cuando estés a salvo.

Un golpe brutal hizo temblar la puerta.

—¡Abre, humana! —rugió una voz que no era voz—. ¡Entréganos a la omega pura!

Mamá me empujó hacia la ventana trasera.

—¡Corre! ¡No mires atrás!

—¡No te voy a dejar!

—Escúchame una última vez —me tomó el rostro entre sus manos temblorosas y me miró como si quisiera grabarse en mis ojos—. Eres más fuerte de lo que crees. Tu olor ya los llama… pero también llamará a otros. A los que están destinados a protegerte. Tres sombras, Aurora. Tres alfas. Solo ellos podrán salvarte… o destruirte.

La puerta principal saltó en astillas.

Vi a mi madre plantarse en medio del salón, pequeña y frágil, alzando una vieja escopeta que nunca supe que teníamos.

—¡CORRE!

Salté por la ventana trasera.

Caí mal, me raspé las rodillas, pero el dolor era nada comparado con el fuego que me abrasaba por dentro. Corrí por el callejón, el diario apretado contra el pecho, el olor a macho desconocido persiguiéndome como una promesa y una amenaza.

Detrás de mí, los gritos de mi madre se mezclaron con rugidos que helaban la sangre.

Y entre el caos, una última frase suya llegó hasta mí, arrastrada por el viento:

—¡Busca Blackwood antes de Nochebuena… o morirá todo lo que amas!

Corrí.

Corrí con el corazón en la garganta, con el cuerpo ardiendo de un deseo que no entendía, con tres sombras sin rostro esperándome en algún lugar de la nieve.

Y supe, con una certeza que me aterró más que los colmillos que me perseguían, que mi vida humana había terminado esa noche.

La omega que no debía existir acababa de despertar.

Y el mundo entero acababa de olerla.

Últimos capítulos

Te podría gustar 😍

Una beta para el alfa.

Una beta para el alfa.

264.2k Vistas · Completado · Catalina
Por un lado, está Raine Dubois, una joven beta de veintidós años, que, tras la infidelidad de su último novio, ha decidido renunciar al amor, incluso, al de su propio compañero, pues asegura que, con su mala suerte, este la engañará al segundo de reconocerla.

Por otro lado, tenemos a Cole Turner, un alfa de veintitrés años que está envuelto en un drama familiar, el cual, lo ha orillado a mantener un compromiso con la hija adoptiva de su difunto tío, el antiguo alfa de una manada vecina.

Gracias a que el alfa de Raine, Alan Carter, es el mejor amigo de Cole, la joven loba se ve forzada a asistir a la fiesta de compromiso de Cole, donde, por desgracia, descubre que el novio, es su compañero.

Al encontrarse sus miradas, las chispas no tardan en surgir, mientras que las de Raine son de rencor, las de Cole no son más que de amor.

¿Podrá Cole hacer entender a su terca compañera que nada es lo que parece?

¿Podrá la propia Raine, resistirse a los encantos del alfa?

Sobre todo, ¿podrán llegar a confiar el uno en el otro para resolver los misterios sobre las desdichas de la familia Turner? ¿O las intrigas y las personas mal intencionadas triunfaran sobre ellos?
El Alfa Malvado Me Marcó

El Alfa Malvado Me Marcó

37.1k Vistas · Completado · outdcloset21
Raven no es una chica de 21 años común y corriente. Es diferente. Entrenada y equipada por su padre para cazar a las mismas criaturas que mataron a su madre. No se detendrá ante nada para acabar con todas.

Pero una cacería sale mal, cambiando el curso de su vida para siempre.

Saviour ha esperado a su compañera toda su vida, pero no tanto como su madre. El día que atrapan a la cazadora, Saviour sabe que todo está a punto de cambiar, pero está decidido a controlar el rumbo del barco que se hunde rápidamente que es su vida. Primer hijo de tres, nacido del Rey Alfa Raphael. Pero necesitará una compañera para tomar el trono y restaurar el lugar de su madre como ‘compañera más valorada’.
¿Cómo puede hacer eso cuando su compañera es una rechazada?

Raven pronto se da cuenta de que está en un mundo lleno de secretos y mentiras. Uno en el que debe desempeñar un papel significativo.
De cazadora a cautiva, y de cautiva a reina.


—Invadiste nuestras fronteras con la intención de matar a nuestros hombres, mujeres y niños. Eres una traidora que no merece vivir. Es misericordioso que el Rey Alfa te perdone la vida. Pero siempre caminarás en la piel que odias. Obligada a vivir como uno de nosotros, una cautiva de Darkwaters.
Prisión del Destino

Prisión del Destino

17.8k Vistas · En curso · Olivia
—¿Cómo es casarse con un hombre al que no amas?
—Déjame decirte: te encontrarás con el desdén de tu esposo y sufrirás por la negligencia emocional.
—Incluso podría andar con otras mujeres a tus espaldas...
—No pude soportar más esta vida, así que decidí divorciarme de mi esposo.
—Pero después del divorcio, él se volvió loco buscándome, incluso se arrodilló frente a mí, rogando por mi perdón y pidiéndome que lo aceptara de nuevo.
—¡Los hombres pueden ser tan patéticos!
—¿Debería perdonarlo?
El Trato

El Trato

47.3k Vistas · Completado · Lily Darcy
La vida de Racheal ha estado llena de sufrimiento desde que su madre falleció. Como hija del presidente, debería haber sido tratada bien, pero su madrastra la maltrató y torturó incluso cuando se convirtió en adulta. Pensó que podría huir con su novio Maxwell, quien juró casarse con ella. Sin embargo, él rompió su promesa y la dejó sola.

Ahora, Racheal no tiene a nadie que la proteja de la dureza y crueldad de su familia. Su situación empeora cuando la obligan a casarse con sus enemigos y a hacer cosas peligrosas. ¿Sobrevivirá Racheal a esta prueba y encontrará el verdadero amor en este matrimonio? ¿O morirá en el intento?
ENCUENTRAME

ENCUENTRAME

54.1k Vistas · Completado · Maria Pulido
Anaelise estudia el primer año de Medicina en la universidad de Durango Colorado, ciudad donde reside con su padre. Ella trata de llevar una vida, pero sabe que es un compendio de fragmentos que ha tratado de volver a unir por años.
Su terapia una vez a la semana, es el lugar de refugio donde respirar no le cuesta tanto. Todo en su vida debe ser cuidadosamente planeado
Sin embargo, el cambio repentino de su Psiquiatra jubilado y el profesor más verdugo de la academia, que a resumidas cuentas resultan ser la misma persona, desequilibran su supuesta normalidad haciendo que ella saque a flote los rincones más oscuros que ha querido esconder desde hace mucho tiempo.
Xavier está convencido que nadie interrumpirá su rigurosa vida, de hecho, él es lo suficientemente cuidadoso como para que nadie esté a su lado por lo menos 24 horas seguidas. Es un hombre cerrado, dominante y muy controlador, entre eso, manipulador. Pero cuando Anaelise entra en su campo de visión, no solo sacará lo peor de él, ella romperá sus barreras y desatará el caos que él mantiene oculto.
Ellos son sombras, y estas, se unirán formando un caos interminable.
No Juzgues La Portada

No Juzgues La Portada

25.6k Vistas · Completado · Nathaly Hernández
Me llamo Amelia, y hace un año me enamoré perdidamente de Daniel, un chico que me cautivó y me hizo vivir la mejor de las historias de amor, pero también el dolor más grande que una chica puede pasar: una violación. Y hoy, a pesar del tiempo no logro recuperarme del trauma que me causó, haciendo casi imposible que me fije en algún chico. Hasta que llegan los hermanos O'Pherer, Gabriel y Rámses, con sus rostros atractivos, sus sensuales acentos extranjeros, sus músculos definidos y siendo tan distintos como el agua y el aceite. Rámses, es un francés de pocas palabras, a simple vista pedante, reservado y con un pasado problemático, seguro de esos que arrastran a los que se acercan a su vórtice. Gabriel, en cambio, es un portugués atractivo, dulce, carismático, simpático y con todos los atributos que me hacen suspirar y que prometen hacerme creer una vez más en el amor. Decir que el me gusta es poco. Solo hay un pequeño problema, a mí me gusta Gabriel el novio de mi mejor y única amiga y yo le gusto a Rámses, su hermano y mi mejor amigo. Y como si eso no fuese suficiente, Daniel insiste en regresar a mi vida y mi mamá decide volver con Stuart, un hombre que amé como a mi verdadero padre pero que nos destruyó a ambas. No se apresuren a juzgar la portada, ni siquiera esta sinopsis, porque nadie sabe lo que oculta un corazón. Nadie sabe lo que oculta el mío
Santos del Diablo - Darkness

Santos del Diablo - Darkness

8.8k Vistas · Completado · amy worcester
Darkness es un alma atormentada con un pasado torturado. Está perdiendo lentamente su lucha contra la dolorosa oscuridad que le da su nombre. Mientras respondía a una llamada de auxilio de un amigo cercano, conoció a una joven que calmó su alma y trajo luz a su oscuridad. Nunca supo su nombre y no la volvió a ver durante el resto del viaje.

Después de regresar a casa tras su tiempo en la Marina, llega al club de los Cajuns y encuentra a su Luz en el sofá. Justo cuando la encuentra, se entera de que ella está fuera de su alcance. Es la hija del presidente de un club de motociclistas hermano. Ella está prohibida.


Camille ha pasado la mayor parte de su vida sin encajar. Tiene un grupo de amigos muy unido, pero no mucho más. Ha pasado la mayor parte de sus años de secundaria viviendo en el Shack, el más grande de los clubes de los Santos del Diablo. Una noche en la que no podía dormir, conoció a un hombre que no vio a una rara, sino a una mujer hermosa.

Al mudarse a Luisiana, descubre que él es mayor de lo que pensaba. Tiene que mantenerse alejada del único hombre que desea. ¿Qué pasa cuando no pueden mantenerse alejados? ¿Cuando ambos quieren lo que está prohibido?


Darkness se sentó en el sofá junto a ella.

—Nunca supe tu nombre.

—Camille. —Sonrió y cerró el libro en el marcador—. Y tú eres Darkness.

—Lo soy. —Incapaz de contenerse, extendió la mano y tocó suavemente su mejilla—. Eres tan bonita como recuerdo.

Ella se sonrojó bajo su mirada, pero nunca apartó la vista. Darkness se inclinó y presionó sus labios contra los de ella. Mantuvo el beso ligero, temiendo que si no lo hacía, iría demasiado lejos.
Bajo los reflectores de la ciudad: La esposa oculta del CEO

Bajo los reflectores de la ciudad: La esposa oculta del CEO

32.7k Vistas · Completado · Jermia Wycsi
Se casó con una familia adinerada en lugar de su hermana, con un hombre que se presumía en su lecho de muerte. Sin embargo, su inesperada recuperación sorprendió a todos. Al enterarse de que estaba embarazada por inseminación artificial, él le preguntó fríamente:

—Aborto quirúrgico o aborto médico, tú eliges.

Cuatro años después, los gemelos regresaron, burlándose:

—Ser guapo no es suficiente. ¡Un cobarde como tú no merece a nuestra mamá!

Desesperado, él suplicó:

—Bebés, lo siento. ¡Todo fue mi culpa!
Una semana para el amor

Una semana para el amor

45.6k Vistas · Completado · Evelyn Zap
Lorey es una hermosa y brillante mujer de 32 años y quien creyó casarse con el amor de su vida. Sin embargo, aquel matrimonio solo se convirtió en su cárcel de discusiones, reclamos y decepciones por parte de su esposo. Cuando Lorey decide divorciarse y pasar una temporada en Italia, nunca imaginó que, recién, podría llegar a encontrar su verdadero amor, Vicenzo.
Vicenzo (quien realmente se llamaba Leo) vive su propio tormento en su casa después de haber contraído matrimonio, hace 19 años, con Norka, una mujer que aceptó casarse con él por interés, pero quien mantiene una relación clandestina con uno de los mejores amigos de su esposo.
¿Cómo podría cruzarse las vidas de dos personas atormentadas como Lorey y Leo (por quienes consideraron al amor de sus vidas) en el momento exacto y en el lugar preciso?
Descúbrelo en…
Una semana para el amor...
La historia de Speed y los Rebeldes sin control

La historia de Speed y los Rebeldes sin control

47.4k Vistas · Completado · Catherine Thompson
Soy Kelly. Todos me llaman Speed. Todo se trata de control para mí. Tengo el control en la pista de carreras. Tengo el control de mi coche. Tengo el control de cómo luché para criar a mi hermanito sordo. Vivo para tener el control. Excepto en mi vida personal, no tengo control y no sé cómo manejarlo. No sé dónde encajo. ¿Debería seguir lo que me han enseñado toda mi vida como normal o debería rendirme a mí misma y dejar que mis verdaderos deseos salgan a la luz?

Soy Brick. Cuando conocí a Speed por primera vez, pude ver instantáneamente que necesitaba a alguien que tomara el control. Necesitaba al Dom en mí para ayudarla a explorar sus necesidades y deseos de manera segura. Necesitaba someterse a mí y a su verdadero yo. Necesitaba que la guiara mientras explora quién es y qué quiere. Necesita un lugar seguro que solo yo puedo darle para superar lo que le inculcaron como correcto y seguir su corazón.

Soy Gretchen. Soy una conejita para los Rebeldes. Estaba bien con eso hasta que conocí a Speed. Ella es todo lo que siempre he querido. Antes de que pudiera hacer mi movimiento, ella descubrió que soy una conejita y no quiere hablar conmigo. Por Speed, estoy dispuesta a dejar de ser una conejita y trabajar con Brick para que Speed derribe sus muros. Estoy dispuesta a compartir a Speed con Brick para que obtenga lo que necesita de ambos. Speed nos necesita juntos. Solo necesitamos ganar su corazón y lograr que acepte su verdadero yo.
Paraíso Cruel - Un Romance Mafioso

Paraíso Cruel - Un Romance Mafioso

610.4k Vistas · Completado · nicolefox859
¿Qué es más vergonzoso que una llamada accidental desde el bolsillo?
Llamar por accidente a tu jefe...
Y dejarle un mensaje de voz subido de tono cuando estás, eh... «pensando» en él.

Trabajar como la asistente personal de Ruslan Oryolov es un trabajo infernal.
Después de un largo día satisfaciendo cada capricho del multimillonario, necesito liberar estrés.
Así que, cuando llego a casa esa noche, eso es exactamente lo que hago.

El problema es que mis pensamientos siguen estancados en el imbécil de mi jefe que me está arruinando la vida.
No pasa nada; porque de todos los muchos pecados de Ruslan, ser guapísimo podría ser el más peligroso.
Esta noche, fantasear con él es justo lo que necesito para llevarme al límite.

Pero cuando bajo la mirada hacia mi teléfono, aplastado a mi lado,
Ahí está.
Un mensaje de voz de 7 minutos y 32 segundos...
Enviado a Ruslan Oryolov.

Entro en pánico y lanzo mi teléfono al otro lado de la habitación.
Pero no hay forma de deshacer el daño causado por mi muy sonoro orgasmo.

Entonces, ¿qué puedo hacer?
Mi plan era simplemente evitarlo y actuar como si nunca hubiera pasado.
Además, nadie tan ocupado revisa sus mensajes de voz, ¿verdad?

Pero cuando programa una reunión a solas conmigo de exactamente 7 minutos y 32 segundos,
Una cosa es segura:
Lo.
Escuchó.
Todo.
Matrimonio Arreglado Con Mi Jefe

Matrimonio Arreglado Con Mi Jefe

61.6k Vistas · Completado · Lady Vivian
Importante : Este libro era Mi Dulce Pecado y se le procedió a cambiar el nombre a Mi Destino Perfecto.

Estela una chica bastante reservada , tímida y tranquila pero sobre todo una chica sin experiencia con los hombres.

¿Dormir con su jefe ? Jamás lo creyó posible , muchos menos entablar algún tipo de conversación con el , pues él jamás se fijo en su presencia.

Lo que ella jamás pensó es que asistir a la fiesta de disfraces que realiza cada año la empresa donde trabaja le traería grandes consecuencias en su vida .