
Amor entre dólares
jilopezescritora · Completado · 143.2k Palabras
Introducción
Elric, un hombre frío, con el dolor de la pérdida a sus espaldas, se ha cerrado al amor; hasta que encuentra en su joven esposa, aquello que no sabía que necesitaba. Melissa, marcada por el dolor y el sufrimiento que un amor pasado dejó en ella, no desea enamorarse; hasta que ese hombre, supuesto primo de su marido, comienza a ganarse su corazón herido.
Elric se ha hecho pasar por alguien que no es y ahora, no desea perder a la mujer de su vida; sin embargo, el destino ha traído de vuelta el pasado de ambos.
Un viejo amor, un terrible trauma y muchos secretos entre familias poderosas, que solo traerán dolor.
Una mujer que no tiene un precio, un romance nacido de la mentira, un pasado oculto en unos ojos idénticos a los de ella.
Un tornado de emociones por descubrir, porque el amor, no es un dólar.
Capítulo 1
Aburrida, esa era la palabra.
Era otro hermoso día caluroso de verano, las copas de los grandes árboles que relucían en el extenso jardín, parecían brillar como el jade, era algo bastante agradable a la vista, debía admitirlo.
El agua fresca y limpia de la lujosa piscina brindaba una sensación de alivio para mitigar el sofocante calor de las 3 de la tarde, si, otro día más estaba pasando como el agua que se resbalaba entre sus dedos...de prisa, agotador.
Hacía un año había contraído matrimonio con Elric Black, un magnate empresario cuyo nombre era bien sabido y temido en cada continente, ella aún tenía 20 años cuando se convirtió en la perfecta y joven esposa de un multimillonario, su matrimonio, arreglado por el hombre que la acogió cuando niña junto a su pequeño hermano, era algo que nunca le agrado del todo, pero, aquel sentimiento de deuda que sentía hacía Michael White, finalmente le hizo ceder, su querido padre los había acogido a ambos cuando una joven Melissa tenía apenas 8 años y el pequeño Maddox no rebasaba los tres.
Una terrible tragedia en forma de un conductor ebrio les había arrebatado a su madre y había dejado paralítico a su pequeño hermano, su padre materno al no soportar la noticia del fallecimiento de su única hija, murió poco después al detenerse su corazón, habían sido golpes terribles, sin una familia que se hiciera cargo de ellos terminaron finalmente en un orfanato de gobierno que el viejo Michael solía visitar para hacer donaciones, el anciano había quedado conmovido con la historia de los hermanos, Melissa se rehusaba a ser adoptada si la familia en cuestión no adoptaba de igual manera a su hermano menor, se dedicaba enteramente a cuidar del pequeño, nadie quería saber de Maddox al conocer el estado del niño y las pocas posibilidades que había de que alguna vez volviera a caminar, era, sin duda algo duro de soportar para un par de pequeños.
Finalmente, el anciano Michael decidió adoptar a ambos pequeños para que nadie pudiese separarlos, y así, la joven azabache y su pequeño tesoro se mudaron a la mansión del nuevo padre que tendrían, Melissa se demostró como una niña inteligente y sobre saliente, logrando ingresar a la universidad de Nueva York que destacaba por ser para jóvenes promesas y para personas de altos recursos.
Había pasado por mucho para hacerse de un lugar en tan prestigiosa universidad, y estaba firmemente decidida a cumplir con cada una de sus metas…aun así, nunca olvidaría aquel día...el día en que su querido padre le pediría casarse para ayudarlo a salvar su compañía...solo tenía que firmar aquel papel y estaría casada...no hubo grandes mesas decoradas, un enorme banquete ni melodías románticas que amenizarán la velada...ni siquiera hubo un novio con el cual bailar el vals de los recién casados...solo un insulso papel que ya contenía la firma del que sería su esposo: Elric Black.
Melissa White era una hermosa y joven mujer con grandes sueños y aspiraciones, de carácter gentil pero también poderoso, sus ojos de cielo reflejaban la pureza de sus sentimientos, su cabello era tan negro como la noche, azabache, su figura de diosa era perfecta en sus curvas, un rostro perfecto y perfilado le daban un aire de gentil inocencia, labios pequeños y rosados podrían ser una verdadera tentación para más de uno, era una verdadera belleza sin igual…una belleza poco común.
— Señorita, su nuevo semestre comenzará en una semana, me tome la libertad de comprar los materiales adecuados para un apropiado regreso a clases — decía un hombre anciano de agradable y tierna mirada.
Melissa observo al hombre sin prestar demasiada atención a sus palabras, no se sentía con ánimos para discutir sobre gastos con el anciano sirviente que sabía demasiado bien lo mucho que ella detestaba que se gastaran recursos que no fuesen los de ella misma.
— Adam, has que alisten mi coche, estoy bastante aburrida aquí, iré a ver a Rebecca — dijo la hermosa joven de cabellera azabache.
El hombre la miro con resignación, apreciaba profundamente a su ama, sus días habían dejado de ser grises y sombríos desde que llegó a la vieja mansión Black, su amo casi nunca se encontraba en el lugar y el hermano más joven tenía años sin aparecer en el sitio desde que se graduó y se fue a vivir a la vieja España, sin embargo, la joven ama era una alma rebelde, a menudo se hallaba aburrida y su única alegría en el mundo era su pequeño hermano inválido y su mejor amiga... realmente era terrible que el amo no se hubiera presentado un solo día en el año que ya llevaban casados, para ver a su hermosa esposa.
— Está bien mi Lady, ordenare que se prepare su auto — dijo el viejo mayordomo.
Melissa observo al viejo sirviente y durante algunos segundos guardo silencio.
— Dime algo Adam...el señor Elric...¿Porque jamás ha venido a verme? Esto es una locura, ¿Como puedo ser esposa de un fantasma? ¿Realmente es tan grandioso como siempre dices que es? — pregunto la hermosa jovencita encogiéndose de hombros.
Adam lo pensó por un momento, su amo era un hombre respetable y temido, lo había visto crecer y siempre estuvo a su lado desde que el gran señor Jericho Black se retiró de los negocios y se fue a vivir a Suecia para disfrutar de sus días, el joven señor Elric era un alma noble que había sufrido mucho, por eso se le tenía en gran estima y toda la servidumbre, principalmente el, realmente le querían y respetaban, aun así, no entendía el porqué de la actitud de su amo...dejando sola a su esposa.
— El amo Elric es un hombre honorable mi Lady — respondió el anciano como única respuesta, dejando a Melissa sola sumergida en sus pensamientos.
La brisa que ondeaba su larga cabellera azabache le ayudaba a refrescar sus muchos pensamientos, la carretera, siempre rodeada de aquellos bellos paisajes y verdes praderas, era una verdadera delicia para la retina, las flores se habían multiplicado en miles de formas y variados colores desde la última vez que salió de la vieja mansión Black para visitar a su querida Rebecca , usualmente Adam ordenaba traer a su pequeño hermano y a su mejor amiga para que no estuviera mucho tiempo sola en la enorme mansión, pero, a últimas fechas la estadía en el enorme recinto se hacía por demás insoportable... siempre sola, rodeada solo de algunos sirvientes, recorriendo cada rincón de los amplios jardines y cada corredor que llevaba a uno y cien cuartos, muchas veces se preguntó si había algunos que fueran secretos y estuvieran ocultos detrás de viejos estantes llenos de libros polvorientos como en aquellas películas de terror que le gustaba ver con su hermano...aun así, ya no soportaba estar encerrada en ese lugar, sola y olvidada por el hombre que se suponía, era su esposo, y por ende, quien debía acompañarla en lugar de hacerla sentir en perpetua soledad.
Sabía bien que al viejo Adam no le agradaban sus ya rutinarias salidas de la mansión, pero sentía necesitar el aire fresco y diferente que había en el exterior...pues sentía morir lentamente.
Finalmente la carretera revelaba ante su vista la mansión de su amiga Rebecca Anderson, hija de una prominente familia cuya amasada fortuna se habría obtenido por la exportación e importación de finas tazas de té, coleccionables y únicas, aquellas que solo era posible encontrar en las finas estanterías de familias igualmente prominentes y acaudaladas, aún a pesar de ser una chica bella y rica, Rebecca siempre fue noble y sencilla, no la despreciaba a pesar de saber sus humildes orígenes, ni ella ni su familia, Carlos, primogénito de la familia de su mejor amiga y su hermano mayor, era un joven audaz y bastante serio, del que alguna vez Melissa se sintió atraída, pero al casarse abandono por completo aquel "crush" juvenil que tuvo hacía el chico.
— ¡Meli! — saludaba una bella jovencita de cabellos lacios y negros, bonitos ojos color almendra y porte fino.
— ¡Rebecca! Lamento venir repentinamente y sin avisar, pero en realidad no soportaba más la idea de permanecer otro segundo más en la mansión...— decía Melissa tratando de disculparse.
Rebecca sonrió con ternura.
– No tienes que preocuparte, siempre eres bienvenida con nosotros, además, tengo buenas noticias, sobre aquel favor que me pediste...tengo los papeles, August me ayudó a tramitar el divorcio necesario para ti, después de todo, es un año ya el que has estado casada con ese desalmado y ni siquiera ha sido capaz de visitarte una sola vez — dijo Rebecca visiblemente molesta.
Últimos capítulos
#78 Capítulo 78 Su amor entre dólares (Epílogo)
Última actualización: 2/18/2026#77 Capítulo 77 Milagro de amor
Última actualización: 2/18/2026#76 Capítulo 76 Sin odios ni venganzas
Última actualización: 2/18/2026#75 Capítulo 75 Sin poder aceptarlo
Última actualización: 2/18/2026#74 Capítulo 74 Desde su cielo
Última actualización: 2/18/2026#73 Capítulo 73 Inerte
Última actualización: 2/18/2026#72 Capítulo 72 El último réquiem (Por siempre hasta el fin)
Última actualización: 2/18/2026#71 Capítulo 71 El réquiem de un ocaso parte 2
Última actualización: 2/18/2026#70 Capítulo 70 Réquiem en el ocaso parte 1
Última actualización: 2/18/2026#69 Capítulo 69 Dos amigos, dos hermanos
Última actualización: 2/18/2026
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