NovelaGO
EL HEREDERO ES UNA MUJER

EL HEREDERO ES UNA MUJER

yazpandi99 · Completado · 177.1k Palabras

396
Tendencia
2.6k
Vistas
569
Agregado
Agregar a estante
Comenzar a leer
Compartir:facebooktwitterpinterestwhatsappreddit

Introducción

"Es un varón". Fue la frase que cambió la vida de Taylor para siempre.
Taylor Bizzozzero era el único hijo de Massimo, presidente de la multimillonaria agencia de viajes "Traveling". Massimo preparaba a Taylor para ser su sucesor, pero en cuanto terminó su carrera universitaria, fue enviado por su abuelo al Hotel "I'll Castello" para trabajar como el secretario personal del malhumorado CEO Roger Croce.
Como poseían personalidades completamente opuestas, se enfrentarán día tras día y las discusiones se harán eternas. Sin embargo, poco a poco, Roger empezará a sentirse extraño cerca de Taylor.
¿Qué será ese sentimiento? ¿Porqué tiene la sensación de ser atraído cada vez más hacia ese chico?
Taylor Bizzozzero era conocido como el heredero de Traveling, pero nadie se imaginaba que en realidad era una mujer.

Capítulo 1

—Es un varón —Massimo dio la noticia a su padre, luego de que a su esposa le practicaran una ecografía para conocer el género del bebé.

Nathaniel Bizzozzero, el futuro abuelo paterno, se levantó de su asiento y se acercó a Massimo con una radiante sonrisa. Lo rodeó con los brazos y dio unas palmadas a su espalda.

—Lo hiciste, hijo. Finalmente tendrás a tu primogénito, un varón —celebró.

Massimo se esforzó por lucir contento y no alarmar a su padre. Correspondió a su abrazo y agradeció que estuviera presente, aunque en realidad se sintiera inquieto. La idea inicial era que Massimo fuera al hospital junto con su esposa, nadie más que ellos dos solos. Sin embargo, recibieron la inesperada visita de Nathaniel y no pudieron evitar que quisiera acompañarlos.

De todas formas, no había manera de escapar. Iba a tener que informárselo tarde o temprano.

—A partir de ahora, la vida será muy diferente para ti —agregó Nathaniel, separándose de su hijo para mirarlo de frente—. Te convertirás en padre y... ya que has cumplido con todos mis requisitos, serás el heredero de mi empresa.

Massimo lanzó un suspiro de alivio, pero a pesar de haber conseguido lo que tanto deseaba, no podía liberarse de la incertidumbre que, en realidad, se volvería su compañera durante largos años.

—Gracias, padre. Prometo no defraudarte —expresó.

Nathaniel le dedicó una sonrisa, dio otro par de palmadas al hombro izquierdo de Massimo y se marchó del hospital.

Después de asegurarse de que su padre se había ido, entró al cuarto clínico en donde se hallaba su esposa, quien platicaba con la ginecóloga.

—Doctora, necesito... hablar con usted por un momento. ¿Podría acompañarme, por favor? —señaló, en lo que notó que su mujer lo miró extrañada—. Olivia, espérame aquí.

La ginecóloga dio un asentimiento y se levantó de su silla para acompañar a Massimo fuera del cuarto. Tras unos minutos, solo regresó el hombre. Le había pedido amablemente a la doctora que lo dejara hablar a solas con su esposa.

—¿Qué está pasando, Massimo? ¿Porqué tanto misterio? —interrogó Olivia, quien comenzó a preocuparse debido a la tensión del ambiente.

—Olivia... —la tomó de la mano y respiró profundamente—. Le dije a mi padre que tendremos un varón.

La mujer lo clavó con la mirada y sus ojos se expandieron, escrutándolo con evidente desconcierto.

—¿De qué estás hablando? ¿Porqué le dijiste eso? —cuestionó, temerosa.

—Tuve que hacerlo. Si le mencionaba que en realidad tendremos una hija, no me tendrá en cuenta para el puesto de presidente de la empresa —replicó con frustración.

El resultado de la ecografía había revelado que Massimo y Olivia tendrían una niña, pero el hombre engañó a su padre y le hizo creer que sería un varón.

—Tú más que nadie sabes cuánto me he sacrificado por la agencia —agregó él, apretando los puños—. Le he dedicado mi vida entera a la empresa, he estudiado y trabajado sin descanso para heredar la presidencia. Soy el mayor y por ende es mi derecho, soy el primogénito —resaltó, colocando la mano en su pecho—. Sin embargo, a mi padre se le ocurrió la "brillante" idea de añadir un nuevo requisito. No solo basta con que sea diligente, inteligente y que sepa manejar la empresa mejor que cualquiera, sino que debía tener un hijo varón con el pretexto de que, cuando herede la presidencia, mi hijo sea el próximo sucesor. Él desea, a toda costa, que la empresa la maneje un hombre. Mientras siga vivo, no permitirá que una mujer se haga cargo.

Nathaniel Bizzozzero era el presidente de una agencia de viajes de nombre "Traveling". Se la conocía por brindar servicios costosos, pero excelentes y sin márgenes de errores. Por esa razón, era la predilecta de los viajeros y estaban dispuestos a pagar lo que fuese por comprar los paquetes de turismo que ésta ofrecía.

Importantes empresarios e incluso celebridades han elegido Traveling para vivir la máxima experiencia viajera. Por lo tanto, se trataba de una empresa multimillonaria.

Massimo era el hijo mayor de Nathaniel y el legítimo heredero de la agencia, sin embargo, Nathaniel deseaba que su primogénito le diera un nieto y que le asegurara que el próximo sucesor sería un hombre. Por desgracia para Massimo, su hermano menor Isaías había sido el primero en convertirse en padre de un hijo varón. Isaías era formidable, pero no poseía la madera de líder con la cual sí contaba Massimo. Sin embargo, a pesar de que Isaías no era un candidato ideal para el puesto, se había tornado una amenaza desde que tuvo a su primer hijo.

Olivia no pudo ser madre en el primer intento. A decir verdad, le llevó varios años de tratamiento. Pero para la mala suerte de Massimo, era su primogénita quien venía en camino.

—Massimo, ¿cómo puedes decir una mentira de esa magnitud? —refunfuñó Olivia—. Sé que has trabajado mucho por la empresa, pero negar a tu hija es... es aberrante...

—¡No estoy negando a mi hija! —se exasperó y gruñó casi en susurros—. Solo estoy ocultando... lo que es. No perderé mi oportunidad de heredar la presidencia, me lo merezco, Olivia. No dejaré que el inmaduro de Isaías tome lo que me pertenece solo por tener un varón, ¡es simplemente absurdo! —se levantó y comenzó a caminar en círculos.

Olivia observó la desesperación de su esposo y en verdad quería ayudarlo, pero no estaba de acuerdo con engañar a su suegro. Además, no solo debía engañarlo a él, sino a toda la familia de Massimo e incluso a la suya. Una mentira tan grande no sería fácil de sostener.

—Cariño, por favor, sé razonable —imploró ella—. Sé honesto con tu padre, dile que tendrás una hija. Estoy segura de que aquel supuesto requisito perderá toda validez. Nathaniel no es un tonto, no te quitará la presidencia para dársela a tu hermano solo por no haber tenido un varón —Olivia intentó que Massimo entendiera la gravedad del fraude que pensaba cometer, pero su insistencia fue en vano.

—No me arriesgaré, Olivia. Tampoco daré marcha atrás con respecto a mi decisión, ya he elegido el camino para nosotros —manifestó sin un ápice de vacilación. Se acercó a su esposa y la tomó de los hombros—. Escucha, que yo herede la agencia no solo me beneficiará a mí, también a ti y a nuestra hija. Seremos aún más ricos de lo que ya somos y todo el país hablará de nosotros. Seremos muy... muy poderosos —las pupilas de Massimo irradiaban un intenso brillo que cegaba a Olivia.

—¿Hasta donde llegará tu ambición? ¿Más ricos de lo que ya somos? Jamás me ha importado el dinero, me he casado contigo porque te amo y nuestra hija es el fruto de ese amor, no un puente entre la empresa y tú —declaró ella, clavando el dedo índice en el tórax de su marido—. Dile la verdad a tu padre, no perderás la presidencia.

—¿Y si la pierdo por confiar en ti? —insinuó Massimo.

—¡Entonces confórmate con la vicepresidencia! —exclamó Olivia, furiosa—. ¡Dios! ¡No dejarás de ser un hombre rico, no te quedarás en la calle ni morirás por no ser el presidente!

—¿Me estás sugiriendo que renuncie a lo que he dedicado toda mi vida y me conforme con ser el lacayo de mi hermano menor? ¡No! ¡Sobre mi cadáver!

—No lo entiendo, Massimo. ¿Qué pretendes? Nuestra hija es lo que es, una niña, y aunque intentes ocultarlo, no podrás hacerlo para siempre —advirtió Olivia.

—Vivirá como un hombre... hasta que mi posición sea asegurada —manifestó, dejando a su esposa estupefacta.

Olivia lo escrutó con los labios ligeramente separados y sin poder dar crédito a lo que acababa de escuchar. No podía estar hablando en serio.

—¿Qué estás diciendo? ¿Harás pasar a nuestra hija como un chico... solo para mantener tu posición? ¿Has perdido la cabeza? —gruñó.

—Haré lo que tenga que hacer —expuso Massimo con la vista incrustada en ella. Definitivamente no estaba bromeando.

—¿Tú de verdad crees que lo permitiré? —Olivia se acercó a paso lento, deteniéndose a unos pocos centímetros delante de él—. No dejaré que mi hija sea tu títere, Massimo, y que la hagas dudar de ella misma. Lucharé contra ti y contra quien sea para defender el bienestar de mi niña. Si a su padre le importa más una agencia, no hay problema, tiene a su madre para cuidarla.

—¿A dónde quieres llegar? —el hombre entornó los ojos y la miró con recelo.

—Si continúas con ese plan, olvídate de nosotras. Quédate con la presidencia y haz lo que desees hacer, a comparación de ti no necesito un puesto para sentirme bien con mi vida. Me iré muy lejos a donde no puedas encontrarme y viviré feliz con mi hija —Olivia tomó su cartera y se disponía a salir del cuarto clínico, en lo que Massimo la agarró del brazo, sin ejercer presión pero con firmeza.

—No me hagas esto, Olivia. Yo no podría llegar a la cima sin ti... sin ambas —expresó, refiriéndose también a su hija.

—Quieres usar a mi bebé para tus negocios, pero no te dejaré hacerlo. He hecho un gran esfuerzo para concebirla, tú no me arrebatarás mi felicidad.

—No pretendo hacerles la vida difícil —la tomó del rostro con ambas manos—. Las necesito. Por favor, no me dejes solo en esto...

—Me quedaré a tu lado si reconsideras tu decisión y eres honesto con tu padre —condicionó Olivia.

Massimo la contempló durante unos segundos, descendió sus manos y apretó los labios.

—Esa niña es... mi carta de poder —se atrevió a articular. Esas palabras hicieron arder en furia a Olivia y unas llamas se encendieron a su alrededor.

—¡Olvídate de nosotras! —exclamó—. ¡Si tanto deseas un varón, búscate a otra mujer que te lo dé!

Olivia intentó salir disparada de aquel cuarto, pero Massimo no se lo permitió. La agarró de los brazos para detenerla y pretendía calmarla, pero ella estaba demasiado enfadada para ceder. No daría su brazo a torcer, eso estaba claro.

Comenzaron a forcejear mientras que olvidaban un importante detalle. Olivia experimentaba su octavo mes de embarazo, el cual era de alto riesgo.

En todos los meses anteriores, había tomado reposo absoluto, no debía estresarse ni hacer esfuerzos físicos, cualquier mínimo error podía ser fatal.

Desafortunadamente, aquella discusión con Massimo la había angustiado tanto que no lo soportó. Tras unos minutos, empezó a sufrir dolores intensos en el vientre, los cuales la hicieron lanzar terribles alaridos.

Massimo entró en pánico y llamó a todos los doctores que se encontraban alrededor para que auxiliaran a Olivia. La subieron a una camilla y se la llevaron.

El hombre daba vueltas y vueltas, pasándose los dedos por el pelo y mordiéndose las uñas debido a la ansiedad. Finalmente, el doctor se acercó a él para dejarlo en una terrible encrucijada.

—Señor Bizzozzero, el estado de su esposa es grave y está en riesgo su vida, así como también la del bebé —respiró hondo para exponer lo siguiente—. Lamento decirle que... no será posible salvar a ambos. Usted deberá elegir la vida de su esposa... o la de su bebé.

Massimo palideció y dio un paso hacia atrás para evitar caer de espalda. Su mente se puso en blanco durante unos segundos y no podía creer lo que estaba sucediendo.

Amaba a Olivia, era una mujer de carácter firme y fuerte y eso le encantaba de ella. Sin embargo, jamás pensó que dicha característica le jugaría en contra.

Deseaba, con todo su corazón, salvarla a ella, pero conocía muy bien a su esposa y sabía que hubiese preferido morir a perder a su bebé.

No fue fácil, pero ya no había tiempo y Massimo debía tomar una decisión cuanto antes.

—Mi hijo... salven a mi hijo.

Últimos capítulos

Te podría gustar 😍

Esposa para dos: Doble placer

Esposa para dos: Doble placer

34.5k Vistas · En curso · Maye Lyn V
Emily y Benjamin Brooks han construido un imperio millonario, pero tras veinte años de matrimonio, la rutina los ahoga. Para reavivar la llama, Benjamin propone un trío con Ava, una escort, Ava y Benjamin devoran a Emily hasta llevarla a orgasmos que la dejan temblando, marcada. El sexo entre los esposos renace con furia animal. Pero Emily ignora la verdad: Ava nunca se fue. Es la amante secreta de Benjamin, su vicio privado.
Cuando Emily descubre la traición , el dolor se convierte en venganza pura. Ama a Benjamin con locura, pero quiere herirlo.
Días después, un hombre misterioso la salva de un ataque, Emily lo trae a casa como arma.
Benjamin cree que es un farol. Había aceptado el desafío con arrogancia: «Hazlo, si tanto quieres vengarte. Pero no podrás».
—Ben —dice Emily con voz calma—. Te presento a Xavier. Esta noche se queda.
La sorpresa cruza el rostro de Benjamin. Emily besa a Xavier delante de él. Xavier baja la cremallera de su vestido, desliza los dedos entre sus piernas.
—Quiero que me toques hasta que me corra —le dice a Xavier, mirando a su marido—. Y quiero que él lo vea.
Xavier obedece. Emily se corre con un grito contra la mano del desconocido mientras Benjamin observa, mandíbula tensa-
Cuando Benjamin se pone de pie, Emily espera violencia. En cambio, él se acerca, y une sus dedos a los de Xavier dentro de ella.
—¿Esto es lo que querías? —susurra Benjamin.
Emily solo asiente, lágrimas de placer en los ojos. Los cuatro dedos la llenan, la hacen explotar otra vez. Grita el nombre de Benjamin mientras se corre entre los dos hombres.
—Nunca pensé que lo harías.
—Y yo no pensé que lo aceptaras.
¿Sobrevivirá su matrimonio a esta guerra de placer o el fuego los consumirá?
El CEO Sobre Mi Escritorio

El CEO Sobre Mi Escritorio

723.1k Vistas · Completado · McKenzie Shinabery
—Crees que ella te necesita —dice él.

—Sé que sí.

—¿Y si no quiere este tipo de protección?

—La querrá —digo, bajando un poco la voz—. Porque necesita a un hombre que pueda darle el mundo.

—¿Y si el mundo arde?

Mi mano se tensa sutilmente en la cintura de Violet.

—Entonces le construiré uno nuevo —respondo—. Aunque tenga que quemar el viejo yo mismo.

No trabajo para Rowan Ashcroft.
Trabajo bajo él.

Desde mi escritorio, decido quién obtiene acceso al CEO más implacable de la ciudad y quién no pasa del lobby. Gestiono su tiempo, su silencio, sus enemigos. Mantengo su mundo en marcha mientras el mío se derrumba en silencio bajo facturas impagas, una madre internada en rehabilitación y un hermano que desapareció sin despedirse.

Rowan Ashcroft es poder envuelto en un traje a medida.
Frío. Intocable. Implacable.
No coquetea. No sonríe. No ve a las personas, solo su utilidad.

Y durante mucho tiempo, yo solo fui útil.

Hasta que empezó a observarme.

Al principio, el cambio en su atención es sutil. Una pausa demasiado larga. Una mirada que se queda. Órdenes que me acercan en vez de alejarme. El hombre que está de pie frente a mi escritorio empieza a controlar más que mi agenda, y me doy cuenta demasiado tarde de que llamar la atención de Rowan Ashcroft es mucho más peligroso que ser ignorada.

Porque los hombres como él no ansían afecto.
Ansían posesión.

Esto se suponía que era un trabajo.
No una prueba de mis límites.
No una lenta y deliberada caída en su autoridad.

Pero si Rowan Ashcroft decide que pertenezco bajo su escritorio, que así sea.
Sobrevivir tiene un precio, y las facturas no se preocupan por cómo las pago.
Las Profecías del Lobo

Las Profecías del Lobo

116.5k Vistas · En curso · Catherine Thompson
Lexi siempre ha sido diferente a las demás. Es más rápida, más fuerte, puede ver mejor y se cura rápidamente. Y tiene una extraña marca de nacimiento en forma de pata de lobo. Pero nunca se consideró especial. Hasta que se acerque a su vigésimo cumpleaños. Ella nota que todas sus rarezas se hacen más fuertes. Ella no sabe nada sobre el mundo sobrenatural o sobre sus parejas. Hasta que la marca de nacimiento empiece a arder. De repente, se ve envuelta con hombres lobo que piensan que ella es la persona profetizada que unirá a las manadas contra un vampiro que quiere matarla. Tiene que aprender a manejar sus nuevos poderes y no solo a una, sino a dos compañeras. Uno quería rechazarla porque pensaba que era humana. El otro la acepta por completo. La profecía dice que tiene que tener ambas. Qué tontería hará. ¿Aceptará ambos o rechazará uno y esperará una pareja de segunda oportunidad? ¿Será capaz de manejar los cambios y sus poderes antes de que sea demasiado tarde?
Cielo o Infierno: Amando a Mi Retorcido Multimillonario

Cielo o Infierno: Amando a Mi Retorcido Multimillonario

39.3k Vistas · Completado · Marianna
—¿Así que eso es todo, eh? ¿Toda esa charla era solo para engañarme y follarme?— gruñó contra mis labios, sin darme oportunidad de responder mientras movía sus dedos más profundo, curvándolos para alcanzar ese punto que me hacía gemir a pesar de mí misma. —Eres una perra codiciosa, abriendo las piernas por dinero.

Me volteó sobre mi estómago con brutal eficiencia, su mano cayendo fuerte sobre mi trasero en una bofetada que resonó en la habitación.

—Eso es lo que quieres, ¿verdad? Ser tratada como la puta barata que eres.


Hannah se convirtió en madre sustituta para salvar al "moribundo" hijo de su benefactor—solo para descubrir que era una mentira de un drogadicto.

Ahora, llevando al hijo de Finn Sterling, un hombre tan frío y despiadado como peligroso, no tiene salida.

Pensó que todo iría según el acuerdo: pasaría su embarazo en un sanatorio remoto, daría a luz y luego se marcharía.

Hasta que la familia Sterling envió un mensaje—Finn quería casarse con ella.

Hannah quedó atónita. La última vez que se vieron, Finn había dejado claro que quería tener el menor contacto posible con ella.

¿Por qué el cambio repentino? ¿O hay alguien más moviendo los hilos—ocultando un plan que podría destruirlos a ambos?
Falso Matrimonio con el Poderoso Enemigo de Mi Ex

Falso Matrimonio con el Poderoso Enemigo de Mi Ex

798k Vistas · En curso · Syliva.D
Toda mi vida he sido la hija de repuesto. A mi hermana Beatrice le dieron todo: amor, atención, el trato de niña dorada. A mí me tocaron las sobras y los recordatorios de que no era suficiente.

Hasta que descubrí que Niall, guapísimo alfa de la manada vecina, era mi pareja destinada. Por fin llegaba mi turno de ser elegida.

Dios, qué ingenua fui.

Cuatro años de compromiso infernal. Teñiéndome el pelo de rubio para complacer sus gustos. Metiéndome en vestidos ajustados, haciendo de su sirvienta personal… solo para oír que serviría más como empleada que como pareja.

Todo porque su corazón le pertenecía a mi hermana.

Esa noche, tiré sin querer el portarretratos con su foto. Me abofeteó. Fuerte. Dijo que nunca estaría a su altura.

Así que lo abofeteé de vuelta, hice pedazos su foto y acepté su rechazo.

Creí que ahí terminaba todo. Hasta que los encontré en el club, riéndose de lo patéticos que habían sido mis cuatro años de intentos. Todo el compromiso había sido su juego enfermo.

Borracha y furiosa, hice algo imprudente con mi misterioso vecino. El alfa Hudson, rostro esculpido por los dioses, peligro en cada línea perfectamente hecha a su medida.

Lo más importante: es el némesis de mi ex.

¿Y qué? El mejor sexo de mi vida.

Pensé que sería un simple encuentro de una noche para olvidar.

Me equivoqué otra vez.

Es más rico que Niall, más poderoso que mi familia e infinitamente más peligroso.

Y no piensa dejarme ir.

Esta vez, no voy a ser la segunda opción de nadie.
PROHIBIDA PARA ÉL Bajo la tutela de mi tío

PROHIBIDA PARA ÉL Bajo la tutela de mi tío

20.2k Vistas · En curso · Karina Peña De Goncalves
Jennifer lo perdió todo a los dieciocho años… excepto su herencia.
Ahora está bajo la autoridad de Adrian Cameron, su tío: frío, dominante y decidido a controlar su futuro hasta que ella cumpla veinticinco.

La convivencia forzada, el duelo y una atracción prohibida convierten cada enfrentamiento en una guerra silenciosa, donde los límtes entre la protección y poder se difuminan. Donde el deseo y la moral se baten en una batalla de voluntades.

Porque cuando el hombre que debe cuidarte es el mismo que te obsesiona, el peligro no es romper las reglas…
es querer hacerlo.
Un dark romance donde el autocontrol será puesto a prueba. Hay hombres que jamás debieron convertirse en guardianes.
La Novia de Último Minuto del Billonario

La Novia de Último Minuto del Billonario

58.5k Vistas · Completado · G O A
¡¿Por qué el multimillonario tecnológico Artemis Rhodes publicaría algo así?!

«Todo el mundo habla del hashtag que acaba de hacerse viral en menos de unas horas. Sin embargo, esta chica se ha convertido en un misterio que todos quieren resolver. De hecho, tenemos fotos de varias personas que han visto a la niña en persona.» *

La pantalla del teléfono es pequeña, pero capto varias fotos mías parpadeando en la pantalla. ¡Esto no puede estar pasando!

¿Recuerdas ese ataque de pánico que estaba provocando? Bueno, esa cosa vuelve con fuerza. Siento que todo el aire me ha sido absorbido y se me contrae el pecho. Mi visión es borrosa y me doy cuenta de que estoy cayendo justo antes de que las cosas se oscurezcan.

«Relájese, señorita Riley, soy el Sr. Rhodes, un donante de nuestro hospital. Esta mujer es su prometida. Me encargaré de las cosas de aquí». El médico lo dice y se aparta para dejar salir a la enfermera.

La veo alejarse corriendo antes de concentrarme en el médico. Es un hombre mayor con cabello blanco y cara amistosa, pero me da vibraciones raras.

Espera... ¿acaba de decir, prometida?

«Lo siento, ¿qué dijiste?» Pregunto.

«Tengo una propuesta para ti». Dice el hombre.

«¿Una propuesta para mí? ¿Qué quieres decir?»

«¿Una propuesta? Significa...»

Muevo la mano. «¡Eso no! No soy idiota. Quiero decir, ¿qué propuesta?»

«Quiero que te cases conmigo». Dice con franqueza.

Apuesto a que te preguntas cómo una mujer que vive en un vagón abandonado termina casada con un multimillonario tecnológico.

Pues es sencillo. Nos topamos, nos miramos a los ojos y el resto es historia.

Vale, no, no es exactamente lo que pasó. Mira, Artemis Rhodes está en apuros. Necesita una novia para su próximo cumpleaños... dentro de seis días. Entonces, ¿qué hace? Me persigue como a un acosador loco y me ofrece un montón de dinero para casarme con él.

Una locura, ¿verdad?

Por supuesto que me niego porque tengo algo de dignidad, pero cuando mi mundo se pone patas arriba no tengo más remedio que aceptar. Gracias a él no puedo volver a mi antigua vida, y ahora estoy atrapada en la suya.

Soy su rebelión contra su familia y una piedra en su piel... sus palabras, no las mías...

Somos de mundos diferentes y eso significa que, eventualmente, esos mundos chocan y, con ello, ocurre un desastre que está a punto de destruir todo el plan. Ya sabes, un martes normal.

Entonces, ¿qué hacen dos personas cuando todo empieza a ir mal?

Bueno, déjame decirte...
Doctor Gonzalo Daver

Doctor Gonzalo Daver

54.6k Vistas · Completado · miribaustian
Cuando el gran cirujano Gonzalo Daver cae ante el encanto, la sencillez y la candidez de su mucama, a la que le salva la vida en una operación, todo cambia para ambos
Sin embargo, Gonzalo no quiere reconocer sus sentimientos y sólo pretende convertirla en su amante.
Para él solo existen dos grandes pasiones, la medicina y el sexo.
Abigail se esfuerza y consigue ser médica, inspirada por la admiración y el amor secreto que le profiere.
La maldad y el egoísmo de terceros, intentarán separarlos, como en el pasado separaron al doctor Felipe Daver de otra mucama, Diana Soulé,tía de Aby.
¿Podrán dejar los prejuicios de lado?
¿Se dará cuenta a tiempo que esa atracción que él siente, se convirtió en amor?
Elegida por el Rey Alfa Maldito

Elegida por el Rey Alfa Maldito

1.5m Vistas · Completado · Night Owl
—Ninguna mujer sale viva de su cama.
—Pero yo sobreviviré.
Lo susurré a la luna, a las cadenas, a mí misma—hasta que lo creí.
Dicen que el Rey Alfa Maximus es un monstruo—demasiado grande, demasiado brutal, demasiado maldito. Su cama es una sentencia de muerte, y ninguna mujer ha salido viva de ella. Entonces, ¿por qué me eligió a mí?
La omega gorda e indeseada. La que mi propia manada ofreció como basura. Una noche con el Rey despiadado se suponía que acabaría conmigo. En cambio, me arruinó. Ahora ansío al hombre que toma sin piedad. Su toque quema. Su voz manda. Su cuerpo destruye. Y sigo regresando por más. Pero Maximus no ama. No tiene compañeras. Él toma. Él posee. Y nunca se queda.
—Antes de que mi bestia me consuma por completo—necesito un hijo que tome el trono.
Qué lástima para él... no soy la chica débil y patética que tiraron. Soy algo mucho más peligroso—la única mujer que puede romper su maldición... o destruir su reino.
Atada al Despiadado Príncipe Élfico

Atada al Despiadado Príncipe Élfico

134.9k Vistas · En curso · Kika_Nava
En un mundo donde elfos y humanos han estado en guerra durante siglos, una profecía ata a un príncipe elfo. Solo puede reclamar el trono casándose con una frágil humana. Cuando una familia humana ofrece la mano de su hija mayor en matrimonio, ella huye. Esto obliga a la familia a entregar en su lugar a la hermana menor, Verbena.

Él destierra a Verbena a una casa remota, abandonándola hasta que alcance la mayoría de edad. Verbena apenas sobrevive en medio de la pobreza y el abuso.
Abandonada, olvidada, no deseada.

Cuando estalla la guerra por la sucesión, el príncipe se ve obligado a cumplir la profecía. Busca a su esposa descuidada y enferma, solo para encontrar a una mujer pobre aferrándose a la vida. Y contra todo pronóstico... ella es su compañera destinada. Un vínculo sagrado, olvidado durante siglos. Ella es una mujer traumatizada que lo odia a muerte.
¿Podrá ganarse su perdón?

Mientras sus hermanos luchan por la sucesión, el príncipe debe enfrentarse a una profecía, una compañera destinada inesperada, enemigos, traiciones y una guerra inminente.
Reconocida por un líder de la mafia

Reconocida por un líder de la mafia

15.7k Vistas · Completado · Oluwadamilola Eniola
Estaba nerviosa frente a sus ojos marrones de delincuente. Su cuerpo estaba agachado sobre ella, con las manos colocadas a ambos lados de la barandilla, sin que ella pudiera moverse, ya que sus ojos se clavaban en los suyos. Cuanto más se acercaba, más se agitaba violentamente su corazón. Se mordisqueó el labio inferior, no importa cuánto intentara evitarlo, él siempre regresaba.
«¿Por qué sigues persiguiéndome?» Preguntó en voz baja, esforzándose por mantener la compostura. Ella parece perder el aliento con solo verlo. Como era de esperar, no dijo ni una palabra, ya que sus ojos fríos persisten en su rostro: «¿Te gusto?» Además, hizo una pregunta, ignorando la indiferencia en su semblante.
Esta vez, le cogió un mechón de cabello en la oreja, retorciéndose al alcance de sus dedos. «¿No crees que es una gran palabra, Campanita?» Susurró, acercándose, para que ella pudiera sentirlo. Sin embargo, sus ojos aún estaban oscuros y vacíos, desprovistos de emoción. Ella tragó sorbos discretamente, sin saber qué podía estar pasando por su cabeza. «Blancanieves es natural, se me acaba de ocurrir que eres la primera mujer a la que reconozco como mujer»


Es la chica buena. Ella no es diferente de una aburrida introvertida, una mujer reservada que hablaba poco. No logró una relación mutua con su familia. Con el tiempo, se enamoró de un hombre que no estaba fuera de su alcance. Pero este hombre la quebró y la dejó destrozada, lo que hizo que se odiara a sí misma.
Justo cuando estaba recuperando su yo roto, Zachary González entró en su vida con sus misterios.
ENCUENTRAME

ENCUENTRAME

64.4k Vistas · Completado · Maria Pulido
Anaelise estudia el primer año de Medicina en la universidad de Durango Colorado, ciudad donde reside con su padre. Ella trata de llevar una vida, pero sabe que es un compendio de fragmentos que ha tratado de volver a unir por años.
Su terapia una vez a la semana, es el lugar de refugio donde respirar no le cuesta tanto. Todo en su vida debe ser cuidadosamente planeado
Sin embargo, el cambio repentino de su Psiquiatra jubilado y el profesor más verdugo de la academia, que a resumidas cuentas resultan ser la misma persona, desequilibran su supuesta normalidad haciendo que ella saque a flote los rincones más oscuros que ha querido esconder desde hace mucho tiempo.
Xavier está convencido que nadie interrumpirá su rigurosa vida, de hecho, él es lo suficientemente cuidadoso como para que nadie esté a su lado por lo menos 24 horas seguidas. Es un hombre cerrado, dominante y muy controlador, entre eso, manipulador. Pero cuando Anaelise entra en su campo de visión, no solo sacará lo peor de él, ella romperá sus barreras y desatará el caos que él mantiene oculto.
Ellos son sombras, y estas, se unirán formando un caos interminable.