
Embarazada de mi mejor amigo y por partida doble
Ana Karina Martinez Sanabria · En curso · 200.0k Palabras
Introducción
—Continúa… —susurró él, con voz ronca—. No te detengas.
Lucía respiró hondo y siguió, dejando que el contacto fuera más íntimo. Frotó su pelvis y su miembro se tornó duro y palpitante. Ella dejó la esponja a un lado y con su mano húmeda y jabonosa, lo acarició.
Harris dejó escapar un gemido de placer cuando ella rodeó con la mano su polla y comenzó a subir y bajar con precisión, suavemente pero con intensidad solazándose con su tamaño y grosor. Él observó como ella mordía su labio inferior mientras disfrutaba de aquellas caricias.
—Te extraño Lucía —bisbiseó él, buscando su mirada.
Lucía alzó la vista sintiendo como su rostro se encendía y como su vagina se contraía y comenzaba a destilar fluidos.
—Entra, —dijo él.
Ella se levantó y acto seguido, se metió en la tina quedando de pie frente a él...
Capítulo 1
Harris caminaba de un lado a otro, paseándose por la amplia oficina. Se veía notablemente nervioso, movía sus manos de forma ansiosa, las pasaba por la cabeza y peinaba con los dedos su cabello; una señal evidente de la preocupación y la angustia que sentía en ese momento; intentaba procesar la conversación que acababa de tener con Layla, su prometida.
Dos días, sólo faltaban dos días para la celebración de su boda y la mujer con la que había planeado pasar el resto de su vida acababa de confesarle, por un mensaje de texto, que no estaba segura de sus sentimientos hacia él y que ya no quería casarse.
—¿Por qué Layla, por qué me haces esto? —Su voz mostraba la frustración y el dolor que albergaba dentro de su pecho.
Todo su mundo se estaba viniendo abajo de forma inevitable. No podía ser cierto, debía tratarse de alguna broma de mal gusto de su amada Layla. Verificó la fecha en el almanaque digital. No. No, era el día de los inocentes, si acaso faltaban un par de meses para Halloween.
Desesperado, intentó llamarla a su móvil para disuadirla de su absurda decisión, mas ella lo tenía apagado. ¿Era eso, o tal vez lo había bloqueado poniendo así un contacto cero entre ellos?
Por más que hizo maromas para comunicarse con ella, no pudo. Confirmando así, su segunda hipótesis: lo había bloqueado de todas sus redes sociales. Con el alma en vilo, llamó a su primo Louis en busca de un consejo que pudiera darle un poco de claridad en aquella oscura situación, mas fue imposible contactarlo.
En medio de su ansiedad y el estrés, no lograba pensar con cabeza fría, por lo que su única solución era llamar a Lucía, su mejor amiga. Esa que siempre estaba allí, incondicionalmente para él. La misma que se estaba encargando de los preparativos de su boda.
De pronto, como si Dios o el Universo le hubiesen leído el pensamiento, su móvil empezó a sonar. Lo sacó de su bolsillo y vio el nombre de ella reflejado en la pantalla. Rápidamente atendió:
—Hola, Lu —contestó Harris con una voz suave, tratando de sonar calmado aunque no lo estuviese. Su voz temblaba ligeramente al hablar y no paraba de caminar de un extremo a otro de la oficina.
—Hola, Harris. —respondió Lucía— ¿Te sientes bien? —preguntó— Te noto un poco raro.
Aunque Harris tratase de convencerla de lo contrario, Lucía lo conocía perfectamente, conocía hasta el timbre de su voz cuando estaba nervioso o preocupado aún cuando no lo tenía frente a ella.
—Realmente no. —contestó. Se detuvo frente a la pared de vidrio mirando la nada, sin un punto específico que observar. Respiró profundamente y sin más soltó aquella verdad que denotaba su derrota — ¡Layla me dejó!
Lucía permaneció en silencio por un momento, intentando darle una respuesta lógica a un acto tan descabellado. ¿Quién en su sano juicio abandonaría dos días antes de su boda a Harris Jones, el magnate más importante de Manhattan?
Layla, sólo ella podía ser capaz de herir a un hombre que lo había dado todo por ella. Un hombre que esperó durante dos años hasta que finalmente ella aceptó casarse con él.
—¿Qué pasó? —Se atrevió a preguntar.
Harris suspiró, caminó y se sentó en el sofá de tres puesto ubicado frente a su lujoso escritorio.
—Me dijo que no está segura de lo que siente por mí y que no va a casarse conmigo —respondió casi llorando.
Lucía se quedó en silencio por segunda ocasión. Harris pudo imaginarla procesando lo que acababa de confesarle. Ella era la primera en saber sobre su desdicha.
—¿No me dices nada? —cuestionó con frustración.
—No sé que decirte, me dejas perpleja con esa noticia. —exhaló un suspiro de pesar— Lo siento mucho, en verdad Harris. ¿Qué vas a hacer ahora?
Harris se encogió de hombros, aunque sabía que Lucía no podía verlo.
—No lo sé, Lu. Me siento en medio de un abismo. —admitió su vulnerabilidad.— ¿Podemos vernos y conversar en persona? —propuso.— Ya con el mensaje de texto de ella mandándome a la mierda, tengo.
—Cla-claro —respondió tartamudeando.
—¿Te parece si nos vemos en media hora en el bar de Benny? —dijo mirando su reloj de pulsera.
—Sí, sí, enseguida salgo para allá. —contestó ansiosa.
—Gracias, Lu. Siempre estás allí para mí, eres mi eterna amiga.
Cuando Harris finalizó la llamada, Lucía dejó caer su móvil sobre el sofá en el que de encontraba sentada, rodeada de papeles. Seguía obnubilada con aquella noticia.
¡Harris no iba a casarse!
¿Qué? ¿No va casarse? Se preguntó mentalmente a sí misma.
De pronto comenzó a dar saltos y gritos de emoción. Se sentía feliz con aquella noticia.
—No se casa, no se va a casar con esa tonta de Layla. —continúo dando saltos.— Gracias, gracias virgencita, gracias. —se persigno un par de veces.
Lucía recuperó su sonrisa luego de varios meses de profunda tristeza. Saber que su mejor amigo y su gran amor secreto, pronto dejaría de ser un hombre libre para convertirse en el esposo de la insoportable billonaria, Layla Fergunson, le herían profundamente.
El sonido de las campanas anunciando que eran las seis de la tarde, la obligó a recuperar la sensatez y la cordura.
—Las seis, en media hora debo estar en el bar de Benny. —dijo y corrió hasta su habitación, dejando olvidado su móvil, luego se regresó a buscarlo mientras repetía con voz ansiosa— Que voy a ponerme, que voy a ponerme. Debo verme linda, quizás ahora si note que existo. —murmuró.
Esa sería la primera vez que estaría a solas con Harris. Normalmente siempre estaban rodeados por el resto del grupo, Louis, Carl y Estefanía. Y es que aunque aquella, no fuese una cita romántica, para Lucía era lo más parecido a una.
Abrió el armario de par en par, sin encontrar algo acorde a la ocasión. Casi toda su ropa era de trabajo, vestido ejecutivos, blusas, chaquetas, pantalones de lino. Se rascó la cabeza un par de veces, mientras observaba las agujas del reloj de pared avanzar, sin detenerse.
De pronto vio, la caja con el vestido que había comprado para ir a la ceremonia de Harris y Layla. Sonaban tan bonitos sus nombres escritos en la tarjeta de invitación, que aún le resultaba increíble que ya no fuesen a casarse.
Destapó la caja y sacó el vestido de chiffon color blanco, sí era blanco, no para competir con Layla, en lo absoluto. La pelirrubia había elegido casarse de forma poco convencional, por lo que el vestido para su boda sería de color rojo. “Rojo pasión” como lo dejó en claro, la tarde que estuvieron juntas en el atelier de moda.
En pocos minutos, ya estaba lista para salir. Entró al aplicativo para pedir un taxi, tomó su cartera y salió del apartamento. Bajó las escaleras dando tiempo a que el coche llegara. Justo al salir del edificio, el automóvil se detuvo frente a ella. Lucía subió al automóvil y mientras el chofer conducía hasta el bar, le envió un par de mensajes a Harris.
“Voy en vía” envió un primer mensaje, luego verificó el tiempo que se llevaría en el GPS y escribió un segundo mensaje “Nos vemos en diez minutos” lo envió y exhaló un suspiro. Se reclinó en el asiento y sonrió desde adentro, se sentía feliz pero a la vez, nerviosa por aquel encuentro.
Últimos capítulos
#182 Complot de amor
Última actualización: 11/3/2025#181 Unidos desde el alma
Última actualización: 11/3/2025#180 Lo que pudo haber sido...
Última actualización: 10/31/2025#179 Más allá del tiempo y el espacio
Última actualización: 10/31/2025#178 Cerrando un capítulo del pasado
Última actualización: 10/31/2025#177 Una lucha en vano...
Última actualización: 10/31/2025#176 ¿Amor, obsesión o sólo un sueño?
Última actualización: 10/31/2025#175 Nuevamente enfrentados
Última actualización: 10/31/2025#174 Dos enormes razones para vivir
Última actualización: 10/31/2025#173 A punto de cumplir un sueño
Última actualización: 10/31/2025
Te podría gustar 😍
De mejor amigo a prometido
Una semana de boda en New Hope. Una mansión llena de invitados. Y una dama de honor muy resentida.
Para sobrevivir, Savannah lleva una cita —su encantador y pulcro mejor amigo, Roman Blackwood. El único hombre que siempre la ha apoyado. Le debe un favor, y fingir ser su prometido? Fácil.
Hasta que los besos falsos empiezan a sentirse reales.
Ahora Savannah está dividida entre mantener la farsa… o arriesgarlo todo por el único hombre del que nunca debió enamorarse.
Invisible para su Matón
Le Di una Bofetada a Mi Prometido—Luego Me Casé con su Némesis Multimillonario
Técnicamente, Rhys Granger era mi prometido ahora—millonario, increíblemente atractivo y un sueño húmedo de Wall Street. Mis padres me empujaron hacia el compromiso después de que Catherine desapareciera, y honestamente? No me importó. Había estado enamorada de Rhys durante años. Esta era mi oportunidad, ¿verdad? ¿Mi turno de ser la elegida?
Error.
Una noche, me abofeteó. Por una taza. Una estúpida, rota y fea taza que mi hermana le dio hace años. Fue entonces cuando me di cuenta—él no me amaba. Ni siquiera me veía. Solo era un reemplazo cálido para la mujer que realmente quería. Y aparentemente, ni siquiera valía tanto como una taza de café glorificada.
Así que lo abofeteé de vuelta, lo dejé y me preparé para el desastre—mis padres perdiendo la cabeza, Rhys teniendo una rabieta de millonario, su aterradora familia planeando mi prematura desaparición.
Obviamente, necesitaba alcohol. Mucho alcohol.
Entra él.
Alto, peligroso, injustamente atractivo. El tipo de hombre que te hace querer pecar solo por existir. Lo había conocido solo una vez antes, y esa noche, él simplemente estaba en el mismo bar que mi yo borracha y compadeciéndose de sí misma. Así que hice lo único lógico: lo arrastré a una habitación de hotel y le arranqué la ropa.
Fue imprudente. Fue estúpido. Fue completamente desaconsejado.
Pero también fue: El. Mejor. Sexo. De. Mi. Vida.
Y, como resultó, la mejor decisión que había tomado.
Porque mi aventura de una noche no es solo un tipo cualquiera. Es más rico que Rhys, más poderoso que toda mi familia, y definitivamente más peligroso de lo que debería estar jugando.
Y ahora, él no me va a dejar ir.
Fuera de Límites, Mejor Amigo del Hermano
—Vas a tomar cada pulgada de mí. —Susurró mientras empujaba hacia arriba.
—Joder, te sientes tan jodidamente bien. ¿Es esto lo que querías, mi polla dentro de ti? —Preguntó, sabiendo que lo había estado tentando desde el principio.
—S..sí —jadeé.
Brianna Fletcher había estado huyendo de hombres peligrosos toda su vida, pero cuando tuvo la oportunidad de quedarse con su hermano mayor después de graduarse, allí conoció al más peligroso de todos. El mejor amigo de su hermano, un Don de la mafia. Él irradiaba peligro, pero ella no podía mantenerse alejada.
Él sabe que la hermanita de su mejor amigo está fuera de límites y, sin embargo, no podía dejar de pensar en ella.
¿Podrán romper todas las reglas y encontrar consuelo en los brazos del otro?
La Pequeña Pareja de Alfa Nicholas
¿Qué? No—espera… oh Diosa Luna, no.
Por favor, dime que estás bromeando, Lex.
Pero no lo está. Puedo sentir su emoción burbujeando bajo mi piel, mientras que todo lo que siento es pavor.
Doblamos la esquina y el aroma me golpea como un puñetazo en el pecho—canela y algo increíblemente cálido. Mis ojos recorren la habitación hasta que se posan en él. Alto. Imponente. Hermoso.
Y luego, tan rápido como… me ve.
Su expresión se tuerce.
—Joder, no.
Se da vuelta—y corre.
Mi compañero me ve y corre.
Bonnie ha pasado toda su vida siendo destruida y abusada por las personas más cercanas a ella, incluida su propia hermana gemela. Junto a su mejor amiga Lilly, que también vive una vida de infierno, planean escapar mientras asisten al baile más grande del año que está siendo organizado por otra manada, solo que las cosas no salen como planeaban, dejando a ambas chicas sintiéndose perdidas e inseguras sobre su futuro.
El Alfa Nicholas tiene 28 años, sin compañera, y no tiene planes de cambiar eso. Este año le toca organizar el Baile Anual de la Luna Azul y lo último que espera es encontrar a su compañera. Lo que espera aún menos es que su compañera sea 10 años menor que él y cómo su cuerpo reacciona ante ella. Mientras intenta negarse a reconocer que ha encontrado a su compañera, su mundo se pone patas arriba después de que los guardias atrapan a dos lobas corriendo por sus tierras.
Una vez que las traen ante él, se encuentra nuevamente frente a su compañera y descubre que ella esconde secretos que lo harán querer matar a más de una persona.
¿Podrá superar sus sentimientos hacia tener una compañera y una que es tan joven? ¿Su compañera lo querrá después de sentir el dolor de su rechazo no oficial? ¿Podrán ambos trabajar en dejar atrás el pasado y avanzar juntos o tendrá el destino otros planes y los mantendrá separados?
Mi Luna Marcada
—Sí.
Exhala, levanta su mano y la baja para abofetear mi trasero desnudo de nuevo... más fuerte que antes. Gimo por el impacto. Duele, pero es tan excitante y sexy.
—¿Lo harás de nuevo?
—No.
—¿No, qué?
—No, Señor.
—Buena chica —acerca sus labios para besar mi trasero mientras lo acaricia suavemente—.
—Ahora, voy a follarte —me sienta en su regazo en una posición de monta. Nos miramos a los ojos. Sus largos dedos encuentran el camino hacia mi entrada e insertan sus dedos.
—Estás empapada por mí, nena —dice complacido. Mueve sus dedos dentro y fuera, haciéndome gemir de placer.
—Hmm —pero de repente, se van. Lloro mientras deja mi cuerpo ansiando por él. Cambia nuestra posición en un segundo, así que estoy debajo de él. Mi respiración es superficial y mis sentidos incoherentes mientras anticipo su dureza en mí. La sensación es fantástica.
—Por favor —suplico. Lo quiero. Lo necesito tanto.
—Entonces, ¿cómo te gustaría venirte, nena? —susurra.
¡Oh, diosa!
La vida de Apphia es dura, desde ser maltratada por los miembros de su manada hasta que su compañero la rechaza brutalmente. Está sola. Golpeada en una noche difícil, conoce a su segunda oportunidad de compañero, el poderoso y peligroso Alfa Lycan, y vaya que le espera la aventura de su vida. Sin embargo, todo se complica cuando descubre que no es una loba común. Atormentada por la amenaza a su vida, Apphia no tiene otra opción que enfrentar sus miedos. ¿Podrá Apphia derrotar la iniquidad que amenaza su vida y finalmente ser feliz con su compañero? Sigue para más.
Advertencia: Contenido maduro.
El regreso de la princesa de la mafia
El Alfa Motociclista que se Convirtió en Mi Segunda Oportunidad de Pareja
—Eres como una hermana para mí.
Esas fueron las palabras que colmaron el vaso.
No después de lo que acababa de pasar. No después de la noche ardiente, sin aliento, que sacudió nuestras almas mientras nos enredábamos en los brazos del otro.
Sabía desde el principio que Tristan Hayes era una línea que no debía cruzar.
No era cualquier persona, era el mejor amigo de mi hermano. El hombre que pasé años deseando en secreto.
Pero esa noche... estábamos rotos. Acabábamos de enterrar a nuestros padres. Y el dolor era demasiado pesado, demasiado real... así que le rogué que me tocara.
Que me hiciera olvidar. Que llenara el silencio que la muerte dejó atrás.
Y lo hizo. Me sostuvo como si fuera algo frágil.
Me besó como si fuera lo único que necesitaba para respirar.
Luego me dejó sangrando con seis palabras que ardieron más profundo que cualquier rechazo.
Así que, huí. Lejos de todo lo que me causaba dolor.
Ahora, cinco años después, estoy de vuelta.
Recién rechacé al compañero que me abusó. Todavía llevando las cicatrices de un cachorro que nunca pude sostener.
Y el hombre que me espera en el aeropuerto no es mi hermano.
Es Tristan.
Y no es el chico que dejé atrás.
Es un motociclista.
Un Alfa.
Y cuando me miró, supe que no había ningún otro lugar al que pudiera huir.
Cuando los Contratos se Convierten en Besos Prohibidos
Cuando Amelia Thompson firmó ese contrato de matrimonio, nunca supo que su esposo era un agente encubierto del FBI.
Ethan Black se acercó a ella para investigar el Grupo Viktor—la corporación corrupta donde trabajaba su difunta madre. Para él, Amelia era solo otra pista, posiblemente la hija del conspirador que estaba jurado a destruir.
Pero tres meses de matrimonio lo cambiaron todo. Su calidez e independencia feroz desmantelaron cada defensa alrededor de su corazón—hasta el día en que ella desapareció.
Tres años después, ella regresa con su hijo, buscando la verdad sobre la muerte de su madre. Y él ya no es solo un agente del FBI, sino un hombre desesperado por recuperarla.
Un Contrato de Matrimonio. Una Herencia que Cambia la Vida. Una Traición que Rompe el Corazón.
¿Podrá el amor sobrevivir esta vez a la máxima decepción?
Después de Una Noche con el Alfa
Pensé que estaba esperando el amor. En cambio, fui tomada por una bestia.
Mi mundo debía florecer en el Festival de Luna Llena de Moonshade Bay—champán burbujeando en mis venas, una habitación de hotel reservada para Jason y para mí, finalmente cruzar esa línea después de dos años. Me había puesto lencería de encaje, dejé la puerta abierta y me acosté en la cama, con el corazón latiendo de emoción nerviosa.
Pero el hombre que se subió a mi cama no era Jason.
En la habitación completamente oscura, ahogada en un aroma embriagador y especiado que me mareaba, sentí manos—urgentes, ardientes—quemando mi piel. Su grueso y palpitante miembro presionó contra mi húmeda entrepierna, y antes de que pudiera jadear, él empujó fuerte, desgarrando mi inocencia con fuerza despiadada. El dolor ardía, mis paredes se contraían mientras arañaba sus hombros de hierro, ahogando sollozos. Sonidos húmedos y resbaladizos resonaban con cada golpe brutal, su cuerpo implacable hasta que tembló, derramándose caliente y profundo dentro de mí.
—Eso fue increíble, Jason—logré decir.
—¿Quién diablos es Jason?
Mi sangre se volvió hielo. La luz iluminó su rostro—Brad Rayne, Alfa del Clan Moonshade, un hombre lobo, no mi novio. El horror me ahogó al darme cuenta de lo que había hecho.
¡Corrí por mi vida!
Pero semanas después, me desperté embarazada de su heredero.
Dicen que mis ojos heterocromáticos me marcan como una verdadera pareja rara. Pero no soy lobo. Soy solo Elle, una nadie del distrito humano, ahora atrapada en el mundo de Brad.
La mirada fría de Brad me clava: —Llevas mi sangre. Eres mía.
No hay otra opción para mí que elegir esta jaula. Mi cuerpo también me traiciona, deseando a la bestia que me arruinó.
ADVERTENCIA: Solo para lectores maduros
Papis Alfa y su Criada Innocente (18+)
—¿De quién fue la polla que te hizo llorar más fuerte esta noche?— La voz de Lucien era un gruñido bajo mientras me sujetaba la mandíbula, obligándome a abrir la boca.
—La tuya— jadeé, mi voz destrozada de tanto gritar. —Alpha, por favor—
Los dedos de Silas se clavaron en mis caderas mientras se hundía de nuevo en mí, rudo e implacable. —Mentirosa— gruñó contra mi espalda. —Ella sollozó en la mía.
—¿Deberíamos hacer que lo demuestre?— dijo Claude, sus colmillos rozando mi garganta. —Átenla de nuevo. Que suplique con esa boquita bonita hasta que decidamos que ha ganado nuestros nudos.
Estaba temblando, empapada, usada— y todo lo que pude hacer fue gemir, —Sí, por favor. Úsenme de nuevo.
Y lo hicieron. Como siempre lo hacen. Como si no pudieran evitarlo. Como si les perteneciera a los tres.
Lilith solía creer en la lealtad. En el amor. En su manada.
Pero todo fue arrancado.
Su padre—el difunto Beta de Fangspire— murió. Su madre, con el corazón roto, bebió acónito y nunca despertó.
¿Y su novio? Encontró a su pareja y dejó a Lilith atrás sin una segunda mirada.
Sin lobo y sola, con una deuda hospitalaria creciendo, Lilith entra en el Rito—un ritual donde las mujeres ofrecen sus cuerpos a los Alphas malditos a cambio de oro.
Lucien. Silas. Claude.
Tres Alphas despiadados, malditos por la Diosa Luna. Si no marcan a su pareja antes de los veintiséis, sus lobos los destruirán.
Lilith se suponía que era un medio para un fin.
Pero algo cambió en el momento en que la tocaron.
Ahora la quieren—marcada, arruinada, adorada.
Y cuanto más la toman, más la desean.
Tres Alphas.
Una chica sin lobo.
Sin destino. Solo obsesión.
Y cuanto más la prueban,
Más difícil es dejarla ir.
De Substituta a Reina
Con el corazón roto, Sable descubrió a Darrell teniendo sexo con su ex en su cama, mientras transfería en secreto cientos de miles para mantener a esa mujer.
Lo peor fue escuchar a Darrell reírse con sus amigos: —Es útil—obediente, no causa problemas, se encarga de las tareas del hogar, y puedo follarla cuando necesito alivio. Básicamente es una sirvienta con beneficios. Hizo gestos groseros de empuje, provocando las carcajadas de sus amigos.
Desesperada, Sable se fue, reclamó su verdadera identidad y se casó con su vecino de la infancia—el Rey Lycan Caelan, nueve años mayor que ella y su compañero predestinado. Ahora Darrell intenta desesperadamente recuperarla. ¿Cómo se desarrollará su venganza?
De sustituta a reina—¡su venganza acaba de comenzar!












