
La noche que te convertiste en la madre de mis hijos.
Iraya Baute · Completado · 114.7k Palabras
Introducción
Por la mañana Yvaine, huyó, sin poder olvidar la experiencia más excitante y única, que había vivido en brazos de un hombre.
La vida de la protagonista se desmoronó. Su tía la trató como una prostituta, su novio la dejó por su prima, descubrió que el hombre con el que pasó la noche era uno de los hombres más rico, e influyente de Estados Unidos, y finalmente descubre que está embarazada de gemelos. ¿Qué más podia salir mal?, ¿Qué podia hacer?, sólo le quedaba hacer una cosa, huir...
Lo que nuestra protagonista desconocía era que, para Norman Miller, CEO de Miller Holding, y padre de sus hijos, ya había decidido, que, tras esa noche, ella es suya para siempre... Y él era un hombre que siempre tenía lo que quería. ¿Qué sucederá?
Capítulo 1
Yvaine
No entiendo que me pasa, me encuentro mareada, solo bebí dos copas en la cena con mis amigas y mi prima, pero me sentaron mal. Mi prima decidió llevarme a una habitación del hotel donde vinimos a cenar, dado mi estado, ya que casi no puedo caminar, ni apenas mantenerme en pie.
-” ¿Llevo tanto tiempo si beber que dos simples copas me embriagan?”- pensé dentro de mi nebulosa.
Cuando llegamos a la habitación y con la ayuda de otra amiga, Maryori me recuesta en la cama.
-” Quédate acostada aquí que yo te veo mañana. Recuerda que estoy en la habitación de al lado, bebe agua para que no te deshidrates, espero que tengas una dulce noche”- oí que me dijo Maryori. Así que hice un esfuerzo para contestarle, aunque mi cabeza se encontraba como entre neblinas.
-” Gracia Maryi, eres genial, te lo compensare”-
-” Tranquila ya me lo cobrare mañana... ¡y esta noche!”- esta última parte lo dijo susurrando, así que no lo oí. - “Bebe esto o te deshidrataras”- continuo, y sentí un vaso en mis labios, así que tragué el líquido que mi prima me daba, suponiendo que era agua. Detecte que tenía un sabor extraño, pero pensé que era debido a mi actual estado, que ni detectaba el sabor de las cosas, así que ni me queje, no estaba en condiciones, lo único que me apetecía era dormir. Eso hice tras tragar el líquido, me acosté y dejé que el sueño me invadiera,
Me desperté porque me sentía sofocada. El calor que recorría el cuerpo y se acumulaba en mis senos y mi sexo, invadía mi garganta, mis labios y se concentraba en esas zonas. Toda yo me encontraba envuelta en fuego que me hacían agonizar, me movía inquieta por la cama, intentando aliviar ese calor. Quise desprenderme de la ropa, pero debido a mi embriagues y mi falta de coordinación no podía, esto me provocaba más estrés, así que gemía de frustración, moviéndome alterada por la cama. Pensé que iba a morir, si alguien no apagaba este fuego, nunca me había sentido así. Pero sabía, que necesitaba algo o alguien, y que esa necesidad me estaba haciendo agonizar.
Norman.
No sé qué se traía el viejo Gartner. Mientras tomaba una copa en el bar del hotel, lo vi llegar con el portafolio que, según él, le habían robado de su oficina, pero lo iba a averigua. Decidí seguirlo. Nunca nadie me la jugaba, menos un el asistente del abuelo. Mientras lo seguía, eche de menos no tener al lado a Jason, mi ayudante y amigo. Él era quien se encargaba de estas cosas, pero lo había mandado gestionar la pequeña crisis que había creado la pérdida del portafolios en el departamento de dirección. Así que, tras mandar un mensaje a mi jefe de seguridad y al personal responsable de la seguridad del hotel, continúe mi camino tras mi presa traidora. Casi estaba disfrutando del previo hasta que le diera caza, con las manos en la masa, no por nada me llaman la pantera de Nueva York. La selva que es los negocios multimillonarios de los grandes Holding Internacionales era mi terreno de caza.
No suelo ensuciarme las manos en presas san-insignificantes como es Gartner el traidor, pero si quería que mi abuelo se desengañara y viera lo que era en realidad su asistente y mano derecha, al que él había considerado su amigo por muchos años, debía jugar en el barro. Así que cuando lo vi entrar, en el ascensor del hotel, fui detrás. Cuando llegué al pasillo, lo oí hablando por el móvil, mientras caminaba hacia la habitación para reunirse con el comprador. Mis sospechas eran ciertas, me quedó claro cuando oí lo que le decía a la persona que hablaba con él, por teléfono. Un poco lo sentí por mi abuelo, pero no iba a dejar que mis empresas fueran perjudicadas por esa rata avariciosa
-” No se preocupe señorita, ya tengo el número de la habitación, le dejaré los documentos sobre la mesa, y gracias por el regalo que me ha hecho. Sé que me lo voy a pasar bien”- la sonrisa que se perfilo en la cara de ese mal nacido me dio asco. Así que envié un mensaje a mi personal de seguridad, y la respuesta no se hizo esperar. El “ok” me confirmó que todo estaba listo, lo único que quedaba era atrapar a la rata.
Lo vi pararse en la suite 654 de la sexta planta, lo dejé entrar y esperé unos segundos mientras sacaba la llave maestra que tenía guardada en mi bolsillo, ser el dueño de la cadena de hoteles que regentaba este hotel tenía sus veneficios, finalmente me colé dentro y lo oí hablando con alguien.
-” Hola rubita, así que tú eres uno de mis pagos, lamento que te hayan tenido que drogar, porque así apenas te darás cuenta de lo bien que nos lo vamos a pasar”- en respuesta a sus palabras sólo podía oír unas pequeñas quejas.
-” ¡No, no quiero...! Déjeme...”- note que, por su voz, la acompañante, casi ni podía hablar con coherencia, estaba luchando con ella misma y con las drogas que esa rata decía que le habían administrado.
-” Encima de rata traidora, violador. ¡Tu asistente es toda una joyita, abuelo!”- pensé.
Así que, por el bien de la víctima, decidí intervenir.
-” ¿Así que es aquí donde te escondes, rata?”- le dije interrumpiéndole mientras se desnudaba.
-” ¡Presidente Miller!”- la cara de terror que se le dibujo, me hizo sonreír. Así, que mire a la cama y por un segundo quede desconcertado, sobre la cama a medio vestir y retorciéndose en su seminconsciencia, estaba la mujer más bella que había visto nunca, su cara estaba roja por lo que me imaginaba que eran las drogas que le habían administrado. Sus gemidos denotaban que estaba luchando a duras penas contra ella, para evitar ser violada, aunque por los movimientos insinuantes que hacia su cuerpo me imagine que estaba perdiendo la batalla, y pronto sedería a el fuego que la consumía.
Mi interés por la preciosa rubia fue detectado por la rata Gartner, así que intento negociar por su víctima:
-” Si la desea, se la sedo Presidente Miller, se ve que es muy fogosa, lo puede pasar muy bien”- lo miré y sonreí con peligro, el debió detectarlo que se calló y bajo la cabeza. Cogí mi teléfono y avisé para que lo vinieran a recoger. En segundos, mi jefe de seguridad, mis guardaespaldas y el personal de seguridad del hotel, lo apresaron y lo sacaron de la habitación. Yo, mientras, había cubierto a la dama con una sábana para que nadie la viera con tan poca ropa, y así poder evitar los rumores y la vergüenza de la dama.
Cuando salieron todos de la habitación, acompañando al gran traidor le dije a Martin, mi jefe de seguridad, que se ocupara de todo, mientras yo ayudaba a la dama a volver en sí.
Me acerqué a la cama, y tras destaparla, la cogí en brazos para introducirla en la ducha, con la intención de bajarle el calor que le provocaba, lo que me sospechaba, por las quejas y los movimientos que hacía con su cuerpo, la droga afrodisiaca que le habían hecho ingerir.
Últimos capítulos
#89 Epílogo. 2.
Última actualización: 12/20/2024#88 Epílogo. 1.
Última actualización: 12/20/2024#87 Capítulo 86. El amor de los señores Miller.
Última actualización: 12/20/2024#86 Capítulo 85. La venganza de la señora Miller 2.
Última actualización: 12/20/2024#85 Capítulo 84. La venganza de la señora Miller 1.
Última actualización: 12/20/2024#84 Capítulo 83. El secuestro de la señora Miller 2.
Última actualización: 12/20/2024#83 Capítulo 82. El secuestro de la señora Miller 1.
Última actualización: 12/20/2024#82 Capítulo 81. Un nuevo enemigo en escena. 3.
Última actualización: 12/20/2024#81 Capítulo 80. Un nuevo enemigo en escena. 2.
Última actualización: 12/20/2024#80 Capítulo 79. Un nuevo enemigo en escena. 1.
Última actualización: 12/20/2024
Te podría gustar 😍
Mírame
Antonella, por su parte, es maestra de escuela primaria. Lleva seis años casada con Bruno, un hombre violento y humillante que la somete física y psicológicamente. No la ama; para él, Antonella es poco más que una empleada. Aunque ella no está enamorada, soporta el matrimonio por miedo y por el deseo de que las cosas mejoren algún día.
El destino los cruza en un bar karaoke. Diego llega allí empujado por su mejor amigo, buscando un respiro a su rutina. Antonella asiste gracias a su mejor amiga, directora del colegio, aprovechando la ausencia temporal de su esposo. Comparten mesa sin conocerse, hasta que una emergencia obliga a sus amigos a marcharse juntos, dejándolos solos. Entre canciones, copas y una conexión inesperada, se besan y terminan pasando la noche en un motel. Ninguno revela estar casado; ambos creen que ha sido un encuentro fugaz.
El reencuentro llega durante una reunión de padres, cuando descubren que Diego es el padre de uno de los alumnos de Antonella. Deciden mantener una relación estrictamente profesional, pero el deseo y los sentimientos los superan, arrastrándolos a una relación clandestina que desafía sus vidas y sus límites.
Prohibido enamorarse
Mi padrino es mi Sugar Daddy
Después de un romance vertiginoso y ardiente, el mejor amigo de mi padre me rompió el corazón.
Me dijo que las cosas eran demasiado complicadas. Desordenadas. Incorrectas.
Que nunca podríamos estar juntos.
Sabía que me amaba, pero el miedo a arruinar a nuestra familia era demasiado grande.
Con demasiado en juego, sacrificó nuestros corazones y lo terminó.
Ahora ha vuelto y todavía me desea.
Todavía me ama.
Pero ahora… estoy comprometida con otro hombre.
La venganza de la heredera y el CEO secreto
Fui adoptada por una familia, pero su otra hija adoptiva, Emilia, me tendió una trampa y terminé en prisión en su lugar. Ahora, estoy decidida a vengarme.
En mi camino aparece un inesperado protector: un multimillonario de bajo perfil que ha perdido la fe en el amor…
¿Se enamorará de mí? ¿Podremos liberarnos del pasado y tener un hogar juntos?
Santos del Diablo - Darkness
Después de regresar a casa tras su tiempo en la Marina, llega al club de los Cajuns y encuentra a su Luz en el sofá. Justo cuando la encuentra, se entera de que ella está fuera de su alcance. Es la hija del presidente de un club de motociclistas hermano. Ella está prohibida.
Camille ha pasado la mayor parte de su vida sin encajar. Tiene un grupo de amigos muy unido, pero no mucho más. Ha pasado la mayor parte de sus años de secundaria viviendo en el Shack, el más grande de los clubes de los Santos del Diablo. Una noche en la que no podía dormir, conoció a un hombre que no vio a una rara, sino a una mujer hermosa.
Al mudarse a Luisiana, descubre que él es mayor de lo que pensaba. Tiene que mantenerse alejada del único hombre que desea. ¿Qué pasa cuando no pueden mantenerse alejados? ¿Cuando ambos quieren lo que está prohibido?
Darkness se sentó en el sofá junto a ella.
—Nunca supe tu nombre.
—Camille. —Sonrió y cerró el libro en el marcador—. Y tú eres Darkness.
—Lo soy. —Incapaz de contenerse, extendió la mano y tocó suavemente su mejilla—. Eres tan bonita como recuerdo.
Ella se sonrojó bajo su mirada, pero nunca apartó la vista. Darkness se inclinó y presionó sus labios contra los de ella. Mantuvo el beso ligero, temiendo que si no lo hacía, iría demasiado lejos.
En la Cama con su Jefe Idiota
Una noche. Eso es todo lo que se suponía que iba a ser.
Pero a la fría luz del día, alejarse no es tan fácil. Roman no es un hombre que suelta—especialmente no cuando ha decidido que quiere más. No solo quiere a Blair por una noche. La quiere a ella, punto.
Y no tiene intención de dejarla ir.
El CEO Sobre Mi Escritorio
—Sé que sí.
—¿Y si no quiere este tipo de protección?
—La querrá —digo, bajando un poco la voz—. Porque necesita a un hombre que pueda darle el mundo.
—¿Y si el mundo arde?
Mi mano se tensa sutilmente en la cintura de Violet.
—Entonces le construiré uno nuevo —respondo—. Aunque tenga que quemar el viejo yo mismo.
No trabajo para Rowan Ashcroft.
Trabajo bajo él.
Desde mi escritorio, decido quién obtiene acceso al CEO más implacable de la ciudad y quién no pasa del lobby. Gestiono su tiempo, su silencio, sus enemigos. Mantengo su mundo en marcha mientras el mío se derrumba en silencio bajo facturas impagas, una madre internada en rehabilitación y un hermano que desapareció sin despedirse.
Rowan Ashcroft es poder envuelto en un traje a medida.
Frío. Intocable. Implacable.
No coquetea. No sonríe. No ve a las personas, solo su utilidad.
Y durante mucho tiempo, yo solo fui útil.
Hasta que empezó a observarme.
Al principio, el cambio en su atención es sutil. Una pausa demasiado larga. Una mirada que se queda. Órdenes que me acercan en vez de alejarme. El hombre que está de pie frente a mi escritorio empieza a controlar más que mi agenda, y me doy cuenta demasiado tarde de que llamar la atención de Rowan Ashcroft es mucho más peligroso que ser ignorada.
Porque los hombres como él no ansían afecto.
Ansían posesión.
Esto se suponía que era un trabajo.
No una prueba de mis límites.
No una lenta y deliberada caída en su autoridad.
Pero si Rowan Ashcroft decide que pertenezco bajo su escritorio, que así sea.
Sobrevivir tiene un precio, y las facturas no se preocupan por cómo las pago.
La máscara del multimillonario (Un romance oscuro y ardiente)
Mi jefe dominante
El Sr. Sutton y yo no hemos tenido más que una relación de trabajo. El me da órdenes y le escucho. Pero todo eso está a punto de cambiar. Necesita una fecha para una boda familiar y me ha elegido como su objetivo. Podría y debería haber dicho que no, pero ¿qué más puedo hacer cuando amenaza mi trabajo?
Es aceptar ese favor que cambió mi vida entera. Pasamos más tiempo juntos fuera del trabajo, lo que cambió nuestra relación. Lo veo bajo una luz diferente, y él me ve bajo una luz diferente.
Sé que está mal involucrarse con mi jefe. Intento luchar pero no lo consigo. Es solo sexo. ¿Qué daño podría causar? No podría estar más equivocada porque lo que empieza siendo solo sexo cambia de dirección de una manera que nunca podría imaginar.
Mi jefe no solo es dominante en el trabajo sino en todos los aspectos de su vida. He oído hablar de la relación DOM/Subs, pero no es algo en lo que haya pensado mucho. A medida que las cosas se intensifican entre el Sr. Sutton y yo, me piden que me convierta en su sumisa. ¿Cómo puede uno convertirse en algo así sin experiencia ni deseo de serlo? Será un desafío para él y para mí, porque no me gusta que me digan qué hacer fuera del trabajo.
Nunca esperé que lo único de lo que no sabía nada fuera lo mismo que me abriera un mundo increíble y completamente nuevo.
Después de la aventura: En brazos de un multimillonario
En mi cumpleaños, la llevó de vacaciones. En nuestro aniversario, la trajo a nuestra casa e hizo el amor con ella en nuestra cama...
Descorazonada, lo engañé para que firmara los papeles de divorcio.
George permaneció indiferente, convencido de que nunca lo dejaría.
Sus engaños continuaron hasta el día en que se finalizó el divorcio. Le lancé los papeles en la cara: —¡George Capulet, a partir de este momento, sal de mi vida!
Solo entonces el pánico inundó sus ojos mientras me suplicaba que me quedara.
Cuando sus llamadas bombardearon mi teléfono más tarde esa noche, no fui yo quien respondió, sino mi nuevo novio Julian.
—¿No sabes —rió Julian en el receptor— que un exnovio decente debería estar tan callado como los muertos?
George rechinó los dientes: —¡Ponla al teléfono!
—Me temo que eso es imposible.
Julian dejó un suave beso en mi forma dormida, acurrucada contra él. —Está agotada. Acaba de quedarse dormida.
Después de la Aventura de mi Esposo, me Volví a Casar con un Multimillonario
Notas de Colisión
Valentina Cruz es la mejor copiloto que nadie quiere contratar. En un mundo dominado por hombres, su talento táctico está desperdiciado en ligas menores, hasta que una deuda familiar amenazante la obliga a aceptar un trato con el diablo. Y el diablo tiene nombre: Ares Thorne.
Arrogante, temerario y con un historial de copilotos hospitalizados, Ares es el chico malo indiscutible del Campeonato Mundial. Necesita a Val para no perder su asiento, pero se niega a escuchar su voz. Encerrados en el infierno asfixiante del coche de carreras, la hostilidad inicial se transforma en una dependencia brutal. Cada curva ciega los obliga a confiar, cada roce en las cabañas heladas tras las carreras rompe sus defensas. Val pensó que lo más peligroso del rally era la pista, pero pronto descubrirá que lo verdaderamente letal es enamorarse del hombre que lleva el volante.
Sobornando la Venganza del Multimillonario
Su vida es perfecta hasta que su castillo de cristal se derrumba. Su esposo admite haber sido infiel con nada menos que su propia hermana, y hay un hijo en camino. Liesl decide que la mejor manera de sanar su corazón destrozado es destruyendo lo único que él valora más que cualquier otra cosa: su carrera.
Isaias Machado es un multimillonario de primera generación estadounidense; él conoce el valor del trabajo duro y de hacer lo necesario para sobrevivir. Toda su vida ha estado orientada al momento en que pueda arrebatar la compañía McGrath de las manos de los hombres corruptos que una vez dejaron a su familia sin hogar.
Cuando Liesl McGrath se acerca al multimillonario para sobornarlo con información destinada a arruinar a su exmarido, Isaias Machado está ansioso por tomar todo lo que los McGrath valoran, incluyendo a Liesl.
Una historia de amor, venganza y sanación necesita comenzar en algún lugar, y el dolor de Liesl es el catalizador para la montaña rusa más salvaje de su vida. Que comience el soborno.












