NovelaGO
La rechazada del Alfa

La rechazada del Alfa

l.m.darkwell · En curso · 72.0k Palabras

312
Tendencia
1.9k
Vistas
147
Agregado
Agregar a estante
Comenzar a leer
Compartir:facebooktwitterpinterestwhatsappreddit

Introducción

Desde niña, Aria Voss creyó que el destino la uniría a Damien Blackwood, el futuro Alfa de la manada de Lunas Negras. Crecieron juntos, compartieron secretos, heridas y sueños bajo los mismos árboles. Pero Damien nunca la miró como ella lo miraba a él. Sus ojos siempre estuvieron fijos en Sofía, la hermana menor de Aria: más hermosa, más brillante, más deseada.

La noche en que la Diosa Luna decide, el lazo mate se cierra entre Aria y Damien con una fuerza imposible de negar. Frente a toda la manada, él la rechaza sin piedad.
Sin embargo, en Lunas Negras nadie puede rechazar el regalo de la Diosa. La ley es antigua y cruel: o se unen… o el Alfa pierde todo.

Obligados a casarse y a marcarse, Aria se convierte en la esposa que Damien no quiere. Mientras ella se aferra a la esperanza de conquistarlo, él la mantiene a distancia y encuentra consuelo en los brazos de Sofía. La hermana que siempre fue su sombra ahora se convierte en su mayor humillación.

Entre el dolor de una marca no deseada, la traición que se vive a través del lazo y una manada que observa en silencio, Aria deberá decidir si sigue luchando por el amor de un hombre que la desprecia… o si el precio de ser la rechazada del Alfa es demasiado alto.

Porque algunas heridas no las cura ni la luna.
Y algunas traiciones empiezan el mismo día en que te conviertes en su esposa.

Capítulo 1

La marca que nadie quería

El olor a pino húmedo y a tierra removida se mezclaba con el de la sangre seca que aún impregnaba las piedras del claro sagrado. La luna menguante colgaba baja entre las copas de los árboles negros, tiñendo de plata las caras de todos los que se habían reunido aquella noche. La manada de Lunas Negras no solía reunirse completa excepto para los ritos más antiguos, y esta era una de esas noches. Yo lo sabía desde que el llamado del Alfa resonó por los enlaces mentales horas antes. Mi corazón había empezado a latir con una mezcla de esperanza y terror que no conseguía separar.

Me llamo Aria Voss. Tengo veintitrés años. He crecido dentro de esta manada, entre estos mismos árboles, bajo las mismas leyes. Damien Blackwood y yo compartimos casi todos los recuerdos de infancia. Cuando teníamos cinco años nos escondíamos juntos detrás del gran roble caído para escapar de las clases de historia de la manada. Cuando teníamos ocho él me empujó al río helado y después se lanzó a sacarme porque tenía miedo de que me ahogara de verdad. A los doce me enseñó a rastrear ciervos. A los quince me robó un beso torpe detrás de los establos y luego se rio de mi cara roja. Yo guardé ese beso como un tesoro. Él lo olvidó al día siguiente.

Porque siempre estuvo Sofía.

Mi hermana menor. Dos años más joven. Más alta, más delgada, con el cabello negro que caía como seda y esos ojos grises que parecían capaces de derretir cualquier voluntad. Desde que Sofía cumplió los catorce Damien solo tenía ojos para ella. Yo me convertí en la amiga leal, la confidente, la que escuchaba sus quejas cuando Sofía flirteaba con otros lobos solo para hacerlo celoso. Yo era la sombra. Ella era la luz.

Aquella noche yo llevaba el vestido ceremonial blanco que mi madre había guardado durante años. El mismo que ella usó cuando el lazo mate la unió a mi padre. El cuello estaba bordado con hilos de plata que brillaban bajo la luna. Mis manos temblaban tanto que tuve que esconderlas entre los pliegues de la tela. A mi alrededor la manada murmuraba. Cientos de lobos en forma humana, algunos todavía con restos de pelaje en los antebrazos, todos esperando el momento en que la Diosa Luna decidiera.

Damien estaba de pie frente al altar de piedra antigua. Llevaba la camisa negra abierta en el pecho y los pantalones oscuros de cuero que usaba para las ceremonias. Su cabello negro caía sobre la frente. Sus ojos dorados recorrían el claro sin detenerse en mí. Cada vez que su mirada pasaba por encima de mi cabeza sentía un pinchazo en el pecho, como si ya supiera lo que iba a ocurrir y se preparara para el golpe.

El anciano Marcus, Beta de la manada desde antes de que Damien naciera, alzó las manos. Su voz profunda cortó el murmullo.

—Esta noche la Diosa hablará. Que cada uno se prepare para recibir su voluntad.

El silencio cayó como una losa. Yo cerré los ojos. Respiré hondo. Por un segundo permití que la esperanza tonta que había alimentado durante años se expandiera. Tal vez esta vez sería diferente. Tal vez la Diosa vería todo el amor que yo había guardado y le diría a Damien que yo era suficiente.

El lazo se cerró de golpe.

Fue como si alguien hubiera clavado un gancho de fuego en el centro de mi pecho y tirara con todas sus fuerzas. El aire me abandonó los pulmones. Mis rodillas flaquearon. El dolor y el placer se mezclaron de una forma que no tenía nombre. Sentí el corazón de Damien latiendo dentro del mío. Sentí su sorpresa, su rechazo instantáneo, su rabia. El lazo era absoluto. Inevitable. La Diosa nos había unido.

Abrí los ojos y lo miré.

Damien había dado un paso atrás. Su rostro estaba tenso, los labios apretados en una línea blanca. Sus ojos dorados se habían oscurecido hasta volverse casi negros. Me miró por primera vez en toda la noche y en esa mirada no había sorpresa. Había algo peor: decepción.

—No —dijo en voz alta. Su voz resonó en el claro como un trueno—. No la quiero.

El murmullo de la manada se convirtió en un rumor agitado. Sofía, que estaba de pie entre las mujeres jóvenes, se llevó una mano a la boca. Sus ojos brillaban. No era horror lo que vi en ellos. Era triunfo.

Marcus dio un paso al frente. Su expresión no cambió.

—Alfa Blackwood. El lazo se ha cerrado. La Diosa ha hablado.

Damien giró la cabeza hacia el anciano. Su voz bajó de tono pero no perdió fuerza.

—Rechazo el lazo. Rechazo a Aria Voss como mi pareja destinada. No la deseo. No la marcaré. No la tomaré.

Cada palabra era un cuchillo. Yo las sentí entrar una por una. El lazo se retorció dentro de mí como si intentara aferrarse a algo que ya se estaba alejando. Las lágrimas quemaron detrás de mis ojos pero no las dejé caer. No frente a todos. No frente a Sofía.

Marcus no se inmutó.

—La ley de Lunas Negras es más antigua que cualquiera de nosotros. Desde que la primera luna llena iluminó este claro. Nadie rechaza el regalo de la Diosa. El lazo se cierra o la manada se rompe. No existe tercera opción, Damien.

—Entonces que se rompa —contestó Damien con los dientes apretados—. Prefiero perder el título antes que unirme a una mujer que no deseo.

El silencio que siguió fue tan denso que podía oír el latido de mi propio corazón. Marcus miró a los ancianos que formaban el consejo. Uno a uno inclinaron la cabeza. Entonces el Beta habló de nuevo, y su voz sonó como una sentencia.

—No. Esta noche te casarás con ella. Mañana la marcarás de forma permanente. En la próxima luna llena cumpliréis el rito completo. Si te niegas, perderás el título de Alfa, serás expulsado junto con tu linaje y la manada elegirá un nuevo líder. La ley no se doblega ni siquiera ante el hijo del antiguo Alfa.

Damien me miró otra vez. En sus ojos ya no había solo rechazo. Había odio. Odio hacia la Diosa, hacia la ley, hacia mí por existir en ese momento. Dio un paso hacia mí. Su olor a bosque y a poder me envolvió. El lazo cantó dentro de mi pecho, traicionero, esperanzado.

—No me toques —susurró solo para que yo lo oyera—. No te atrevas a mirarme como si esto fuera un regalo.

Marcus levantó las manos de nuevo.

—Que se realice el juramento.

Me empujaron hacia adelante. Mis pies se movieron solos. Me detuve frente a Damien. Él no me ofreció la mano. Marcus tomó la mía y la colocó sobre la de Damien. Su piel estaba fría. El contacto envió una descarga a través del lazo que me hizo morder el interior de la mejilla para no gemir.

Marcus pronunció las palabras antiguas. Damien las repitió con voz monocorde, como si estuviera leyendo una lista de compras. Yo dije las mías en un susurro que apenas se oyó. Cuando terminó el juramento, el anciano nos declaró unidos bajo la ley de la manada.

—Ahora la marca —ordenó Marcus.

Damien no esperó. Agarró mi muñeca con una fuerza que dejó marcas, me giró y empujó mi cabello hacia un lado. Sus colmillos se hundieron en el punto donde el cuello se une al hombro. El dolor fue agudo, eléctrico. El lazo se cerró todavía más, anudándose alrededor de mi alma con una fuerza que me dejó sin aliento. Sentí su sangre mezclarse con la mía. Sentí su rechazo convertise en una herida abierta dentro de ambos.

Cuando levantó la cabeza, se limpió la boca con el dorso de la mano. Había sangre en sus labios. Mi sangre.

—Que duerma en la habitación de invitados del ala este —dijo en voz alta para que todos lo oyeran—. No compartiré cama con una mujer que no deseo. Que nadie se atreva a cuestionarlo.

Los guardias se acercaron. Uno de ellos me tomó del brazo con suavidad. Yo caminé sin resistirme. Mientras cruzaba el claro sentí las miradas. Algunas de lástima. Otras de desprecio. Sofía me sonrió cuando pasé a su lado. Una sonrisa pequeña, perfecta, llena de victoria.

Me llevaron a través de los corredores de la casa del Alfa. La casa donde Damien y yo habíamos jugado de niños. La casa donde yo había soñado tantas noches que algún día compartiría su cama. Ahora me depositaron en una habitación fría, con una cama demasiado grande y ventanas que daban al bosque. Cerraron la puerta. El pestillo sonó como una sentencia.

Me quedé de pie en el centro de la habitación durante mucho tiempo. La marca en mi cuello latía con el ritmo del corazón de Damien. Podía sentirlo. Estaba cerca. Muy cerca. Y no estaba solo.

Caminé hasta el baño, me quité el vestido ceremonial y me metí bajo el agua fría. Intenté lavar el olor de su rechazo. Intenté lavar la sangre. Intenté lavar la esperanza estúpida que todavía se aferraba a mí. El agua corría por mi cuerpo y yo me repetía en silencio que algún día él podría cambiar. Que si era lo suficientemente paciente, lo suficientemente buena, lo suficientemente leal, él terminaría por mirarme como miraba a Sofía.

Cuando salí de la ducha y me sequé, escuché risas.

Venían del pasillo. Suaves. Intimas. La risa de Sofía, esa risa baja y melodiosa que siempre había sabido usar para conseguir lo que quería. Y después la voz de Damien. Grave. Cálida. La misma voz que me había rechazado frente a toda la manada ahora respondía a mi hermana con un tono que yo nunca había oído dirigido a mí.

Me acerqué a la puerta. Apoyé la frente contra la madera. El lazo se retorció. Podía sentir su placer. Podía sentir cómo su mano tocaba a otra mujer. Podía sentir cómo Sofía se reía contra su cuello.

Cerré los ojos.

La esperanza no murió esa noche. Solo se hizo más pequeña. Más terca. Más dolorosa.

Me senté en el borde de la cama, con la marca todavía sangrando ligeramente y el corazón hecho pedazos, y me dije que mañana empezaría de nuevo. Que le demostraría que yo podía ser suficiente. Que algún día Damien Blackwood dejaría de mirar a mi hermana y me miraría a mí.

No sabía todavía que esa esperanza iba a costarme todo lo que era.

Pero esa noche, en la habitación de invitados del ala este, con las risas de Sofía y Damien filtrándose por debajo de la puerta, todavía creía que el amor podía cambiarlo todo.

Todavía no había aprendido que algunas marcas nunca se curan.

Y que algunas traiciones empiezan el mismo día en que te conviertes en la esposa del hombre que nunca te quiso.

Últimos capítulos

Te podría gustar 😍

Las pruebas del inframundo de Luna

Las pruebas del inframundo de Luna

10.7k Vistas · Completado · Caroline Above Story
Juniper, una princesa rebelde, sigue a su novio fallecido al inframundo. Poco sabía ella que se convertiría en una de las candidatas para casarse con el Príncipe del Inframundo.
Ahora, debe competir contra 20 mujeres de varios mundos por la mano de un hombre que ni siquiera quiere. Esto es una pesadilla...
Afortunadamente, su abuela le ha enviado un asistente — ¡un lobo fantasma! Pero en realidad, es un chico fantasma...
Las aventuras de Juniper en el inframundo y sus enredos con estos chicos la llevarán a lugares que nunca imaginó. ¿A dónde la llevará su viaje?
Mi jefe dominante

Mi jefe dominante

912.8k Vistas · Completado · Emma- Louise
Siempre he sabido que mi jefe, el Sr. Sutton, tiene una personalidad dominante. He trabajado con él durante más de un año. Estoy acostumbrado. Siempre pensé que era solo por negocios porque él tenía que estarlo, pero pronto aprendí que es más que eso.

El Sr. Sutton y yo no hemos tenido más que una relación de trabajo. El me da órdenes y le escucho. Pero todo eso está a punto de cambiar. Necesita una fecha para una boda familiar y me ha elegido como su objetivo. Podría y debería haber dicho que no, pero ¿qué más puedo hacer cuando amenaza mi trabajo?

Es aceptar ese favor que cambió mi vida entera. Pasamos más tiempo juntos fuera del trabajo, lo que cambió nuestra relación. Lo veo bajo una luz diferente, y él me ve bajo una luz diferente.

Sé que está mal involucrarse con mi jefe. Intento luchar pero no lo consigo. Es solo sexo. ¿Qué daño podría causar? No podría estar más equivocada porque lo que empieza siendo solo sexo cambia de dirección de una manera que nunca podría imaginar.

Mi jefe no solo es dominante en el trabajo sino en todos los aspectos de su vida. He oído hablar de la relación DOM/Subs, pero no es algo en lo que haya pensado mucho. A medida que las cosas se intensifican entre el Sr. Sutton y yo, me piden que me convierta en su sumisa. ¿Cómo puede uno convertirse en algo así sin experiencia ni deseo de serlo? Será un desafío para él y para mí, porque no me gusta que me digan qué hacer fuera del trabajo.

Nunca esperé que lo único de lo que no sabía nada fuera lo mismo que me abriera un mundo increíble y completamente nuevo.
Irresistible Adicción

Irresistible Adicción

11.7k Vistas · En curso · Anna Alvarez
«La primera vez que lo vi, no sé si la menopausia estaba llegando antes y estaba teniendo un bochorno… o simplemente estaba caliente».

Tras un divorcio que la dejó de pie, pero con el orgullo herido, ella ha aprendido que la vida no se detiene. Enfocada en reinventarse profesionalmente como organizadora de eventos y madre de una adolescente de dieciséis años; el romance no entra en sus planes. Menos aún si viene de la mano de un imponente hombre acostumbrado al control absoluto y a un mundo de lujos impecables.

El magnetismo entre ambos es inmediato, desatando un juego de seducción que desafía las inseguridades lógicas de una mujer real y el vertiginoso ritmo de vida de un millonario. Entre el caos de un nuevo comienzo y la intensidad de un deseo inesperado, ella tendrá que decidir si está lista para romper sus propias reglas y descubrir que las mariposas en el estómago se sienten igual a cualquier edad, o si son cosas de la adolescencia.
Nunca es tarde para un amor apasionado.
El juego de elegir Luna

El juego de elegir Luna

30.6k Vistas · Completado · Jane Above Story
Piper renunció a su sueño y trabajó como camarera para criar al bebé abandonado de su hermana. Se encontró con su príncipe ex, Nicholas, en el loco juego de elección de Luna.

—¿Cómo pudiste esconder a mi pequeña?! —dijo Nicholas.

—¿Perdón? ¡Ella no es tuya! —respondió Piper.

—¿Tuviste un hijo con alguien más justo después de que rompimos?! —exclamó Nicholas.
En la Cama con su Jefe Idiota

En la Cama con su Jefe Idiota

775.3k Vistas · Completado · Ellie Wynters
Volver a casa y encontrar a su prometido en la cama con su prima debería haberla destrozado, pero Blair se niega a desmoronarse. Es fuerte, capaz y está decidida a seguir adelante. Lo que no planea es ahogar sus penas con demasiado whisky de su jefe... o terminar en la cama con su jefe implacable y peligrosamente encantador, Roman.
Una noche. Eso es todo lo que se suponía que iba a ser.
Pero a la fría luz del día, alejarse no es tan fácil. Roman no es un hombre que suelta—especialmente no cuando ha decidido que quiere más. No solo quiere a Blair por una noche. La quiere a ella, punto.
Y no tiene intención de dejarla ir.
Después de la aventura: En brazos de un multimillonario

Después de la aventura: En brazos de un multimillonario

1.2m Vistas · Completado · Louisa
Desde el primer flechazo hasta los votos matrimoniales, George Capulet y yo habíamos sido inseparables. Pero en nuestro séptimo año de matrimonio, él comenzó una aventura con su secretaria.

En mi cumpleaños, la llevó de vacaciones. En nuestro aniversario, la trajo a nuestra casa e hizo el amor con ella en nuestra cama...

Descorazonada, lo engañé para que firmara los papeles de divorcio.

George permaneció indiferente, convencido de que nunca lo dejaría.

Sus engaños continuaron hasta el día en que se finalizó el divorcio. Le lancé los papeles en la cara: —¡George Capulet, a partir de este momento, sal de mi vida!

Solo entonces el pánico inundó sus ojos mientras me suplicaba que me quedara.

Cuando sus llamadas bombardearon mi teléfono más tarde esa noche, no fui yo quien respondió, sino mi nuevo novio Julian.

—¿No sabes —rió Julian en el receptor— que un exnovio decente debería estar tan callado como los muertos?

George rechinó los dientes: —¡Ponla al teléfono!

—Me temo que eso es imposible.

Julian dejó un suave beso en mi forma dormida, acurrucada contra él. —Está agotada. Acaba de quedarse dormida.
Bethany: Su Pequeña Loba

Bethany: Su Pequeña Loba

347.6k Vistas · En curso · Becky J
Bethany tiene 14 años y es hija de un guerrero en la manada Moonshine. Su vida es perfecta hasta esa noche que pone su mundo patas arriba. Unos renegados atacan su manada, dejándola sola para cuidarse a sí misma y a su sobrina de 6 meses, Bella. Logra escapar de la manada a salvo, pero ¿por cuánto tiempo? Hay alguien que quiere a Bethany como su compañera y está dispuesto a hacer cualquier cosa para conseguirla.

Tan pronto como Bethany piensa que está segura, se equivoca una y otra vez. ¿Cómo logrará escapar de la oscuridad que acecha? ¿Será obligada a ser la compañera de alguien o hay alguien ahí fuera que pueda salvarla?

Orden de lectura recomendado de la serie El Pequeño Lobo
Amada por el Gamma ~ La historia de Jack y Ashley
Su Pequeño Lobo ~ La historia de Liam y Bethany
La venganza de la heredera y el CEO secreto

La venganza de la heredera y el CEO secreto

16.6k Vistas · En curso · obraskeyrapayan
Soy Mariana y creció en un orfanato, añorando una familia.
Fui adoptada por una familia, pero su otra hija adoptiva, Emilia, me tendió una trampa y terminé en prisión en su lugar. Ahora, estoy decidida a vengarme.
En mi camino aparece un inesperado protector: un multimillonario de bajo perfil que ha perdido la fe en el amor…
¿Se enamorará de mí? ¿Podremos liberarnos del pasado y tener un hogar juntos?
Reclamada por El Multimillonario

Reclamada por El Multimillonario

495k Vistas · En curso · Khey Coco
—Fírmalo.
Su voz era fría, afilada como el acero.
—Espera… debe de haber un error.
—Firma los malditos papeles —dijo, con la voz baja y cortante como una navaja.
Tragué saliva.
Las amenazas de mi padre resonaron en mi mente: Si no lo haces, no volverás a ver a tu hijo.
Y firmé.
Elizabeth Harper nunca debió casarse con él. Él era peligro vestido con un traje a la medida, riqueza envuelta en silencio, poder oculto tras unos ojos azules y fríos.
Un error, una firma en la sala equivocada, y ahora está atada a Christian Reed, el despiadado multimillonario conocido por destruir imperios… incluido el de su propia sangre. Se suponía que debía ser invisible, obediente y desechable.
Paraíso Cruel - Un Romance Mafioso

Paraíso Cruel - Un Romance Mafioso

807.2k Vistas · Completado · nicolefox859
¿Qué es más vergonzoso que una llamada accidental desde el bolsillo?
Llamar por accidente a tu jefe...
Y dejarle un mensaje de voz subido de tono cuando estás, eh... «pensando» en él.

Trabajar como la asistente personal de Ruslan Oryolov es un trabajo infernal.
Después de un largo día satisfaciendo cada capricho del multimillonario, necesito liberar estrés.
Así que, cuando llego a casa esa noche, eso es exactamente lo que hago.

El problema es que mis pensamientos siguen estancados en el imbécil de mi jefe que me está arruinando la vida.
No pasa nada; porque de todos los muchos pecados de Ruslan, ser guapísimo podría ser el más peligroso.
Esta noche, fantasear con él es justo lo que necesito para llevarme al límite.

Pero cuando bajo la mirada hacia mi teléfono, aplastado a mi lado,
Ahí está.
Un mensaje de voz de 7 minutos y 32 segundos...
Enviado a Ruslan Oryolov.

Entro en pánico y lanzo mi teléfono al otro lado de la habitación.
Pero no hay forma de deshacer el daño causado por mi muy sonoro orgasmo.

Entonces, ¿qué puedo hacer?
Mi plan era simplemente evitarlo y actuar como si nunca hubiera pasado.
Además, nadie tan ocupado revisa sus mensajes de voz, ¿verdad?

Pero cuando programa una reunión a solas conmigo de exactamente 7 minutos y 32 segundos,
Una cosa es segura:
Lo.
Escuchó.
Todo.
Venganza Para Mamá: Los Pequeños Revoltosos Del Mafioso

Venganza Para Mamá: Los Pequeños Revoltosos Del Mafioso

7.1k Vistas · En curso · Petit
Tienen siete años, la mente de dos estrategas y una ley sagrada: quien le robe una lágrima a mamá, pagará con su propio infierno.
Para los gemelos Elisa y Eliseo Dorantes, ver a Natalia matarse trabajando mientras el fantasma del desalojo la ahoga en llanto es insoportable. Al ejecutar la «Misión Mami Lágrimas Cero» para conseguir dinero, quedan atrapados en el fuego cruzado del crimen organizado. Ahí cara a cara con la muerte, se topan con el líder de la red: Collins Graterol.
Al reconocer a Collins como el hombre de la foto secreta que su madre guarda con dolor, la misión cambia radicalmente. Ya no quieren dinero; buscan venganza. Sedientos de cobrar cada noche de sufrimiento de Natalia, los pequeños genios declaran una guerra despiadada contra el imperio del capo.
A través de travesuras cómicas e inofensivas en apariencia, desestabilizan la organización de Collins. Cada vez que son acorralados, responden con excusas tan inocentes y lógicas que desarman a la mente más calculadora del inframundo.
Collins, un capo intocable, ve su mundo tambalearse sin sospechar que esos dos pequeños demonios son su propia sangre. Entre ataques de cárteles rivales y el implosivo reencuentro con Natalia —el único amor que jamás pudo olvidar, ahora cargado de resentimiento, deseo y secretos—, enfrentará la batalla más peligrosa de su vida. Una donde las balas no serán su mayor amenaza, sino la venganza implacable de sus propios hijos, cuya meta final es una sola: hacerlo llorar.
Casada con el Esposo de mi Hermana

Casada con el Esposo de mi Hermana

8k Vistas · En curso · Rose Wayland
Elif siempre ha sido la hija rebelde de la familia Kaya. Siempre fue esa mujer fuerte y decidida, que solo pensaba casarse por amor. Sin embargo, este sueño romántico se ve diezmado cuando un terrible diagnostico puede quitarle la posibilidad a su familia de pertenecer a las grandes élites de Turquía. Su hermana mayor, casada con el mismísimo Serhan Karahan, no puede tener hijos. Por esto, su padre tomará una decisión que cambiará por completo el rumbo de la vida de Elif. Ella se convertirá en la kuma de Serhan Karahan. Tendrá sus hijos y su libertad.