
Juego de Identidades
Anne Warren · Completado · 207.7k Palabras
Introducción
Tras un accidente que lo cambia todo, Brooke decide suplantar la identidad de su hermana gemela para escapar de la mafia y de la justicia. Sin embargo, su nueva vida de privilegios no es lo que esperaba que sería… nada es lo que parece.
Rodeada de desconocidos que creen conocerla y acechada por enemigos que no perdonan, Brooke deberá decidir cuánto tiempo puede sostener la máscara antes de que su secreto, y sus propios sentimientos, la destruyan por completo.
Capítulo 1
La música retumbaba con una fuerza que anulaba cualquier pensamiento esta noche en el club.
Brooke miraba con fastidio a los clientes.
—Si sigues con esa cara, despídete de las propinas —soltó Carol desde la barra, deslizando un trago recién servido.
Brooke cerró los ojos un segundo, forzando la máscara de mesera. Dedicándole a su compañera la sonrisa más radiante, y falsa, que pudo ensayar.
—¿Mejor así?
—Aún se ve forzada, pero es lo máximo que sacaremos de ti hoy —rio Carol—. Solo mantenla. No querrás otro sermón del jefe.
—Casi deja a un cliente sin dientes la semana pasada —añadió la cantinera, aunque sus ojos brillaban con diversión.
—Él se tropezó con mi pie —mintió Brooke, aunque recordar al tipo perdiendo un diente tras haberla insultado le devolvió el buen humor de verdad.
Carol suspiró, observando ese contraste extraño en Brooke: un rostro de ángel con una chispa rebelde.
—¿Estás cansada? Estás pálida, Brooke. Si te sientes mal, llamo a Gabriel para que te lleve.
—¡Ja! Me gustaría verlo intentar obligarme —Brooke acomodó las bebidas en la bandeja, pero su sonrisa flaqueó—. Es solo la fecha, Carol.
No necesitaba decir más. Carol conocía el silencio que seguía a esa frase. Brooke odiaba estos días; días en los que el espejo se convertía en un enemigo al que prefería no mirar.
Sin esperar respuesta, Brooke se tragó el bostezo y se dirigió a la zona VIP. El aire allí era una neblina densa de tabaco. Los hombres en los sofás de cuero ni siquiera notaron su presencia, demasiado ocupados en negocios que, por el fajo de billetes sobre la mesa, claramente no eran legales.
Estaba a punto de retirarse cuando una mano le rodeó la cintura. El tirón fue tan brusco que cayó sentada sobre el sofá.
—¿Adónde vas tan rápido, linda? —El aliento a whisky barato le golpeó la cara—. Quédate un rato.
Brooke apretó los dientes. Había prometido no buscar peleas.
—Mira esto —el hombre le arrebató los anteojos, acercándose a su rostro con una confianza asquerosa—. No estás nada mal detrás de estos vidrios.
«Prometí no buscar pelea, pero jamás no responder si otro es el que la busca».
Con rudeza Brooke le arrebató sus gafas y lo empujó apartándolo. Las risas de sus amigos estallaron en la habitación, hiriendo el orgullo del tipo, que se puso de pie con el puño cerrado.
Brooke no retrocedió. Al contrario, se preparó, esperando que él diera el primer golpe, así ella tendría una excusa para justificar su conducta ante su jefe después.
Pero el golpe nunca llegó.
Una espalda ancha se interpuso entre ambos.
—Si tanto quieres una pelea —la voz del recién llegado era grave e intimidante — ¿no te parece que yo sería un mejor contrincante?
El agresor fue retenido por las fuertes manos de aquel hombre.
—Y tú… vuelve a tu trabajo —sentenció el "salvador" sin verla.
Brooke no necesitó que se lo dijeran dos veces. Salió de la sala VIP con el corazón acelerado, ignorando que, el hombre de voz grave, se había girado y ahora no le quitaba la vista de encima.
«¿Qué hace ella aquí?», pensó él, luchando contra la incredulidad. «Es imposible».
Sin ser consciente dio un par de pasos hacia la puerta por la que ella acababa de desaparecer.
Sin embargo, su impulso se vio frenado de golpe. El sujeto al que todavía mantenía fuertemente sujeto por el hombro lanzó un gemido de dolor, recordándole que no lo había soltado. Su mirada se mantuvo fija en el pasillo vacío por donde Brooke se había marchado.
—Damon —resonó una voz fría y autorizada desde el interior de la sala VIP— ¿Vas a mantener a ese pobre hombre agarrado toda la noche, o no tienes intención de soltarlo?
Damon se tensó al escuchar su nombre. «Concéntrate», se ordenó a sí mismo mientras respiraba hondo, y libero a su oponente.
Recordando que otro asunto más urgente lo había traído a este club originalmente.
El turno doble de Brooke en el club termino finalmente. Lidiar con los clientes, y el eco de la música a mas no poder la dejó exhausta. Ahora intentaba abrigarse del frío y dormir en paz en su pequeño apartamento.
Se hundió bajo las cobijas gastadas. Justo cuando el sueño empezaba a ganarle, una gota helada le golpeó.
—Gabriel... dijiste que arreglarías la gotera antes de las lluvias —murmuró restregándose los ojos.
No hubo respuesta.
Buscó sus anteojos a ciegas y se puso un suéter de Gabriel que olía a él. Encontró a su novio en la sala. Llevaba esa gorra que ocultaba sus rizos rebeldes y su usual "uniforme" para los negocios callejeros.
—¿Vas a salir? —preguntó ella, aunque la respuesta era obvia al ver las cajas amontonadas en el rincón.
—Lo siento, Brooke. Me llamó un cliente con una oferta que no puedo ignorar —Gabriel evitó su mirada— Volveré antes de que me extrañes.
Ella le dedicó una sonrisa cansada y un beso rápido. Sabía que su trabajo no del todo legítimo; las cajas que entraban y salían del departamento eran una pista, pero en esta ciudad, la moral no pagaba las cuentas.
Horas después un estruendo la sacó de su siesta. Golpes frenéticos, violentos, sacudieron la puerta principal.
Brooke saltó de la cama, ajustándose los anteojos. La furia reemplazó al cansancio. Estaba lista para gritarle a quien fuera que se atreviera a interrumpir su descanso, pero al abrir la puerta, el mundo se detuvo.
Un bulto pesado y húmedo cayó a sus pies.
—¿Gabriel? —el grito se le ahogó en la garganta.
Su novio yacía sobre la alfombra, cubierto de sangre. Brooke se arrodilló, tratando de sostener su cuerpo frío. Los ojos de Gabriel, entreabiertos y vidriosos, buscaron los de ella.
—Lo... lo lamento —susurró él con un hilo de voz.
—¿Qué pasó? ¿Quién fue? —Brooke buscó desesperada la fuente de la hemorragia, topándose con el mango de una navaja hundida en su torso.
A lo lejos, el aullido de las sirenas empezó a desgarrar el silencio de la tarde. La policía estaba cerca.
—Tenemos que llevarte a un hospital, Gabriel. ¡Mírame!
Pero la mirada de Gabriel ahora estaba vacía, su cuerpo estaba frío, y él… ya no le volvió a responder.
Se escuchaban murmullos de los vecinos en los otros apartamentos.
"Buscamos a un hombre de cabello rizado", gritó una voz oficial desde el piso de abajo.
El pánico la golpeó como una descarga eléctrica. Gabriel estaba metido en algo mucho peor de lo que ella sospechaba, y allí estaba ella: cubierta de sangre, con un cadáver a sus pies y un pasado que no podía permitirse revelar. La policía no haría preguntas; simplemente la culparían.
Temblorosa cerró los párpados de Gabriel.
—No de nuevo.
Corrió a la habitación, vació su mochila y lanzó dentro lo básico: ropa, algo de comida, sus documentos. Se arrancó el suéter manchado de sangre, se puso otro encima y se lanzó hacia la ventana.
La escalera de incendios crujió bajo sus pies mientras el frío de la noche le azotaba el rostro.
«No mires atrás», se ordenó mientras descendía hacia la oscuridad del callejón. «No dejes que te atrapen. No vas a volver a esa celda».
Últimos capítulos
#200 Capítulo 200 Capítulo 200: Epílogo.
Última actualización: 7/31/2026#199 Capítulo 199 Capítulo 199: El hogar que construimos.
Última actualización: 7/31/2026#198 Capítulo 198 Capítulo 198: Un largo camino que llega a su fin.
Última actualización: 7/31/2026#197 Capítulo 197 Capítulo 197: Lágrimas de dicha.
Última actualización: 7/31/2026#196 Capítulo 196 Capítulo 196: El peso de la ley.
Última actualización: 7/30/2026#195 Capítulo 195 Capítulo 195: Evidencia irrefutable.
Última actualización: 7/30/2026#194 Capítulo 194 Capítulo 194: Antes de la caída.
Última actualización: 7/30/2026#193 Capítulo 193 Capítulo 193: Preparar el escenario.
Última actualización: 7/30/2026#192 Capítulo 192 Capítulo 192: El rostro del asesino.
Última actualización: 7/30/2026#191 Capítulo 191 Capítulo 191: El agente encubierto.
Última actualización: 7/30/2026
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