
MI FAMILIA FALSA CON EL CEO
Génesis Lañon · En curso · 47.4k Palabras
Introducción
una mente brillante, una beca completa, y un futuro asegurado en la élite arquitectónica de Nueva York.
Hasta que dos líneas rosadas lo destruyeron todo.
Embarazada, abandonada por el hombre que decía amarla y expulsada de su propia casa en medio de una tormenta de nieve, Alina descubre que el amor no siempre salva… pero la ambición sí puede destruir.
Cuando decide no abortar y luchar sola por su hijo, el destino la cruza con Ethan Blake, el heredero más poderoso de la ciudad, un hombre traicionado por su propia sangre y obligado a elegir entre el amor, el poder y la herencia que lo define.
Lo que comienza como un trato frío y peligroso —un compromiso por conveniencia para protegerse mutuamente— pronto se convierte en un juego mortal entre mentiras, familias corruptas y enemigos dispuestos a arrasarlo todo.
Mientras el pasado de Alina amenaza con salir a la luz y Nicolás De Laurent, su exnovio, intenta destruirla acusándola de cazafortunas, Alina deberá demostrar que no es una víctima… sino una mujer capaz de sobrevivir en el mundo más cruel: el de los Blake.
Porque en esta historia,
el amor puede ser falso,
el poder puede comprarse,
pero una madre… nunca se rinde.
Hol, soy Genemua y gracias por leer esta historia y darle una oportunidad. Bienvenidos a mi mundo
Capítulo 1
Alina
Siempre pensé que el amor debía doler un poco.
Nunca imaginé que podía destruirte por completo.
El médico no fue cruel, no lo necesitó; bastó con esas palabras dichas con voz neutra, profesional, como si no acabara de partir mi vida en dos.
—Estás embarazada, Alina. Aproximadamente ocho semanas —
Sentí que el aire se me iba de los pulmones, mis manos comenzaron a temblar sobre el regazo y tuve que apretar los dedos para no desarmarme ahí mismo.
Embarazada.
Un hijo.
De Nicolás.
Me llevé la mano al vientre, plano todavía, como si pudiera sentir algo ahí dentro. No sentí nada, solo miedo, un miedo denso, pesado, que se me metió en los huesos.
Respiré hondo.
No estás sola, me dije.
No esta vez.
Nicolás estaría conmigo, siempre lo había estado. Cuatro años juntos, desde el primer día de clases en la facultad de Arquitectura. Él, con su sonrisa perfecta y su apellido importante, yo, con mis ganas de comerme el mundo y demostrar que una chica del Bronx podía llegar tan lejos como cualquiera.
Le escribí un mensaje.
Necesitamos hablar. Es importante.
Respondió casi de inmediato.
Ven al apartamento.
Eso me tranquilizó.
Abrió con una sonrisa… que desapareció apenas me vio la cara.
—¿Qué pasa? —preguntó, molesto— Pareces un fantasma —
—Estoy embarazada — las palabras salieron atropelladas, como si si las decía rápido dolieran menos
El silencio fue brutal.
Nicolás me miró durante unos segundos eternos, no había sorpresa, no había alegría. Solo… incredulidad, y luego, algo mucho peor.
Desprecio.
—¿Qué dijiste? — preguntó entrando al apartamento, lo seguí
—Estoy embarazada —repetí, con la voz quebrada— Es tuyo — le tendí la ecografia,
Se echó a reír.
—¿Estás bromeando, verdad? —
—No —susurré— Jamás bromearía con algo así —
Su rostro cambió por completo, la sonrisa se volvió una mueca dura, peligrosa.
—No seas ridícula, Alina —
—¿Ridícula? —mi voz tembló— Nicolás, llevamos cuatro años juntos… —
—Precisamente —me interrumpió— Y nunca hablamos de hijos, mucho menos ahora — sentí que el suelo se movía bajo mis pies
—Podemos hacerlo funcionar —dije rápido— Yo estoy por graduarme, gané el concurso de méritos, Industrias Blake… —
—No metas a Blake en esto —me cortó, con frialdad— No sabes si ese hijo es mío — la frase me atravesó el pecho
—¿Qué acabas de decir? — me miró de arriba abajo, como si me viera por primera vez.
—Seamos honestos, Alina. Tú vienes de… donde vienes. No sería raro que hubieras estado con alguien más — el dolor que sentí no me dejó defenderme —¿De quién es? —preguntó molesto
—¿Qué? —
—No me mires así, Alina. No soy idiota —se cruzó de brazos— Tú y yo siempre fuimos claros, siempre te dije que nada serio, nada definitivo. ¿Crees que voy a creer que ese hijo es mío? —
—¡Claro que es tuyo! —grité, por primera vez— ¡Solo he estado contigo! —
—No seas ridícula —escupió— Mujeres como tú siempre vienen con historias tristes para amarrar hombres con dinero — cada palabra me desgarraba por dentro
—Nunca te pedí nada, Nicolás —
—Pero ahora sí lo haces —respondió— ¿O qué crees que es esto? ¿Amor? ¿Seriamos una familia feliz? — me acerqué un paso, temblando
—Es nuestro hijo —
—No —dijo, cortante— Es tu problema — sentí que el piso desaparecía bajo mis pies.
—¿Eso es todo? —pregunté, con lágrimas cayendo sin control—¿Vas a abandonarme así? — no me respondió — ¿Qué paso con las salidas con tus padres que tuvimos? La vez que me presentaste como tu novia, ¿no era real acaso? —
—No me pongas en esta situación, no me hagas el malo de la historia —respondió— Si sigues insistiendo, llamaré a mis abogados —
Abogados.
Para el hijo que crecía dentro de mí.
Su hijo.
—Vete —ordenó— Y no vuelvas a contactarme — no lloré ahí, no le di ese gusto.
Salí del apartamento con la cabeza en alto, aunque por dentro me estuviera desmoronando.
La nieve caía con más fuerza cuando llegué a casa de mis padres, necesitaba un abrazo, un “todo va a estar bien”.
—¿Qué haces aquí? —preguntó mi madre sorprendida
—Necesito hablar con ustedes —dije— Es importante — nos sentamos en la pequeña sala
—Estoy embarazada —dije, de nuevo, como si esa palabra no se cansara de destruirme
—¡¿Estás loca?! —gritó papá levantándose de golpe — ¡¿Después de todo lo que hemos hecho por ti?! —
—Papá… — las lágrimas empezaban a salir
—Todo nuestro dinero —continuó— Todo nuestro esfuerzo, para que salgas adelante, para que seas alguien, ¿y vienes con esto? —
—¿Y Nicolas tu novia lo sabe? —preguntó mamá
—Nicolás no se hará cargo —añadí, con voz baja
Ese fue el error.
—¿Qué? —mi madre me miró con desprecio —¿Entonces para qué abriste las piernas? —
La frase me quemó más que la nieve.
—Estoy cansada —dije secando mis lágrimas — Me duele el vientre, solo necesito quedarme esta noche, por favor —
—No —respondió mi padre, tajante— No vamos a mantener tus errores —
—Está nevando —supliqué llorando — No tengo a dónde ir —
—Eso debiste pensarlo antes de andar abriendo las piernas sin protección —dijo mi madre— Lárgate de esta casa para siempre —
Ni siquiera me dejaron tomar una maleta.
Salí a la calle con el cuerpo entumecido, el vientre doliéndome y las lágrimas cayendo sin control, caminé sin rumbo hasta que mis dedos no respondían del frío.
Saqué el teléfono y marqué el único número que me quedaba.
—¿Alina? —respondió Maya, preocupada—¿Qué pasa? —
—¿Puedo ir a tu casa? —pregunté, rota— Por favor —
No preguntó nada más.
Maya me abrió la puerta envuelta en una manta y me abrazó sin decir palabra. Ese abrazo me sostuvo cuando todo lo demás se había caído.
—Aquí estás a salvo —me susurró
Esa noche, sentada en el sofá, con una taza de té caliente entre las manos, tomé la decisión que más me dolería en la vida.
No podía traer un hijo a ese mundo.
No sola.
No así.
Saqué el teléfono y busqué clínicas, para abortar.
Fue entonces cuando mi celular vibró.
Un correo nuevo.
Industrias Blake.
Lo abrí con las manos temblando.
“Nos complace informarle que ha sido seleccionada como pasante en el proyecto de hábitat social. Además, su maestría será financiada en su totalidad…”
Leí el mensaje completo sin respirar.
Mi sueño.
Mi futuro.
Todo ahí, justo cuando había decidido rendirme.
Y por primera vez desde que vi esas dos líneas rosadas, lloré de verdad, dejé salir todo.
—Lo siento bebé —susurré tocando mi vientre — No sé qué hacer —
Agendé una cita.
Últimos capítulos
#46 Capítulo 46 Caen los Reyes
Última actualización: 4/26/2026#45 Capítulo 45 La verdad que arde
Última actualización: 4/26/2026#44 Capítulo 44 Moviendo piezas
Última actualización: 4/26/2026#43 Capítulo 43 Línea cruzada
Última actualización: 4/26/2026#42 Capítulo 42 Una nueva amenaza
Última actualización: 4/26/2026#41 Capítulo 41 Ya no lo puedes recuperar
Última actualización: 4/26/2026#40 Capítulo 40 LO QUE NO ESPERE SENTIR
Última actualización: 4/26/2026#39 Capítulo 39 LO DIJO
Última actualización: 4/26/2026#38 Capítulo 38 Natalie
Última actualización: 4/26/2026#37 Capítulo 37 Lo que no se puede forzar
Última actualización: 4/26/2026
Te podría gustar 😍
Cómo No Enamorarme de un Dragón
Por eso fue más que un poco desconcertante cuando llegó una carta con mi nombre ya impreso en un horario de clases, una habitación en el dormitorio esperándome y las materias elegidas, como si alguien me conociera mejor de lo que me conozco yo misma. Todo el mundo conoce la Academia, es donde las brujas afilan sus hechizos, los cambiaformas dominan sus formas, y toda clase de criatura mágica aprende a controlar sus dones.
Todos menos yo.
Ni siquiera sé qué soy. No hay cambio de forma, ni trucos de magia, nada. Solo una chica rodeada de personas que pueden volar, conjurar fuego o sanar con un toque. Así que me siento en las clases fingiendo que encajo, y escucho con atención cualquier pista que pueda decirme qué es lo que llevo escondido en la sangre.
La única persona más curiosa que yo es Blake Nyvas, alto, de ojos dorados y, definitivamente, un dragón. La gente susurra que es peligroso, me advierten que mantenga las distancias. Pero Blake parece decidido a resolver el misterio que soy, y de algún modo confío en él más que en nadie.
Tal vez sea imprudente. Tal vez sea peligroso.
Pero cuando todos los demás me miran como si no perteneciera a este lugar, Blake me mira como si fuera un acertijo que vale la pena resolver.
Emparejada con su Instructor Alfa
Semanas después, nuestro nuevo instructor Alfa de combate entra al salón. Regis. El tipo del bosque. Sus ojos se clavan en los míos, y sé que me reconoce. Entonces el secreto que he estado ocultando me golpea como un puñetazo: estoy embarazada.
Él tiene una propuesta que nos ata más que nunca. ¿Protección… o una jaula? Los susurros se vuelven venenosos, la oscuridad se cierra sobre mí. ¿Por qué soy la única sin lobo? ¿Es mi salvación… o me arrastrará a la ruina?
El Amor No Dicho del CEO
Antes de que pudiera responder, se acercó más, de repente alzándose sobre mí, su rostro a centímetros del mío. Sentí que mi respiración se detenía, mis labios se separaban por la sorpresa.
—Entonces este es el precio por hablar mal de mí con otros —murmuró, mordisqueando mi labio inferior antes de reclamar mi boca en un beso real. Comenzó como un castigo, pero rápidamente se transformó en algo completamente diferente cuando respondí, mi rigidez inicial derritiéndose en cumplimiento, luego en participación activa.
Mi respiración se aceleró, pequeños sonidos escapando de mi garganta mientras exploraba mi cuerpo. Sus caricias eran tanto castigo como placer, arrancando estremecimientos de mí que pensé él sentía reverberar a través de su propio cuerpo.
Mi camisón se había subido, sus manos descubriendo más de mí con cada caricia. Ambos estábamos perdidos en la sensación, el pensamiento racional retrocediendo con cada segundo que pasaba...
Hace tres años, para cumplir el deseo de su abuela, me vi obligada a casarme con Derek Wells, el segundo hijo de la familia que me había adoptado durante diez años. Él no me amaba, pero yo lo había amado en secreto todo el tiempo.
Ahora, el matrimonio contractual de tres años está a punto de terminar, pero siento que algún tipo de sentimiento se ha desarrollado entre Derek y yo que ninguno de los dos está dispuesto a admitir. No estoy segura de si mis sentimientos son correctos, pero sé que no podemos resistirnos físicamente...
Déjalos Arrodillarse
Expulsada por su manada. Olvidada por los licántropos.
Vivía entre humanos —callada, invisible, oculta en un pueblo en el que nadie se fijaba dos veces.
Pero cuando su primer celo llega sin previo aviso, todo cambia.
Su cuerpo se enciende. Sus instintos gritan. Y algo primitivo se agita bajo su piel—
invocando a un gran y temible Alfa que sabe exactamente cómo apagar su fuego.
Cuando él la reclama, es éxtasis y ruina.
Por primera vez, cree que ha sido aceptada.
Vista.
Elegida.
Hasta que él la deja a la mañana siguiente—
como un secreto del que nunca se debe hablar.
Pero Kaelani no es lo que ellos creían.
No carece de lobo. No es débil.
Hay algo antiguo en su interior. Algo poderoso. Y está despertando.
Y cuando lo haga—
todos recordarán a la chica a la que intentaron borrar.
Especialmente él.
Ella será el sueño que él no dejará de perseguir... lo único que alguna vez lo hizo sentir vivo.
Porque los secretos nunca permanecen enterrados.
Y los sueños tampoco.
Esta Vez Él Me Persigue Con Todo
Afuera del salón de baile, ella se acercó a él mientras fumaba junto a la puerta, con la intención de, al menos, darle una explicación.
—¿Todavía estás enojado conmigo?
Él tiró el cigarrillo y la miró con abierto desprecio.
—¿Enojado? ¿Crees que estoy enojado? Déjame adivinar: Maya por fin descubre quién soy y ahora quiere "reconectar". Otra oportunidad ahora que sabe que mi apellido viene acompañado de dinero.
Cuando ella intentó negarlo, él la interrumpió.
—Fuiste algo pasajero. Una nota al pie. Si no hubieras aparecido esta noche, ni siquiera me habría acordado de ti.
Las lágrimas le escocieron en los ojos. Estuvo a punto de hablarle de su hija, pero se detuvo. Él solo pensaría que estaba usando a la niña para atraparlo y quedarse con su dinero.
Maya se lo tragó todo y se marchó, segura de que sus caminos nunca volverían a cruzarse... pero él continuó apareciendo en su vida, hasta que fue él quien se rebajó, rogándole humildemente que lo aceptara de vuelta.
Elegida por el Rey Alfa Maldito
—Pero yo sobreviviré.
Lo susurré a la luna, a las cadenas, a mí misma—hasta que lo creí.
Dicen que el Rey Alfa Maximus es un monstruo—demasiado grande, demasiado brutal, demasiado maldito. Su cama es una sentencia de muerte, y ninguna mujer ha salido viva de ella. Entonces, ¿por qué me eligió a mí?
La omega gorda e indeseada. La que mi propia manada ofreció como basura. Una noche con el Rey despiadado se suponía que acabaría conmigo. En cambio, me arruinó. Ahora ansío al hombre que toma sin piedad. Su toque quema. Su voz manda. Su cuerpo destruye. Y sigo regresando por más. Pero Maximus no ama. No tiene compañeras. Él toma. Él posee. Y nunca se queda.
—Antes de que mi bestia me consuma por completo—necesito un hijo que tome el trono.
Qué lástima para él... no soy la chica débil y patética que tiraron. Soy algo mucho más peligroso—la única mujer que puede romper su maldición... o destruir su reino.
Vendida al Señor de la Noche
La última oportunidad de la luna morbosa
Pero todo cambió el día que me dijeron que mi loba se había quedado dormida. El doctor me advirtió que si no marcaba o rechazaba a Alexander dentro de un año, moriría. Sin embargo, ni mi esposo ni mi padre se preocuparon lo suficiente como para ayudarme.
En mi desesperación, tomé la decisión de dejar de ser la chica dócil que ellos querían que fuera.
Pronto, todos me llamaron loca, pero eso era exactamente lo que quería—rechazo y divorcio.
Lo que no esperaba era que mi antes arrogante esposo un día me rogara que no me fuera…
Mi profesor vampiro
De hecho, era hábil y muy sexy. Dejé efectivo y me escapé a la mañana siguiente.
Más tarde, me topé con el «chico de compañía» en mi clase y descubrí que, de hecho, era mi nuevo profesor. Poco a poco, me di cuenta de que había algo diferente en él...
«Olvidaste algo».
Me regaló una bolsa de la compra delante de todos los que tenían cara de póker.
«Qué...»
Empecé a preguntar, pero ya se estaba alejando.
Los demás estudiantes de la sala me miraban fijamente, preguntándose qué me acababa de entregar.
Eché un vistazo al interior de la bolsa y la cerré al instante, sintiendo que la sangre salía de mi cuerpo.
Era el sujetador y el dinero que había dejado en su casa.
Paraíso Cruel - Un Romance Mafioso
Llamar por accidente a tu jefe...
Y dejarle un mensaje de voz subido de tono cuando estás, eh... «pensando» en él.
Trabajar como la asistente personal de Ruslan Oryolov es un trabajo infernal.
Después de un largo día satisfaciendo cada capricho del multimillonario, necesito liberar estrés.
Así que, cuando llego a casa esa noche, eso es exactamente lo que hago.
El problema es que mis pensamientos siguen estancados en el imbécil de mi jefe que me está arruinando la vida.
No pasa nada; porque de todos los muchos pecados de Ruslan, ser guapísimo podría ser el más peligroso.
Esta noche, fantasear con él es justo lo que necesito para llevarme al límite.
Pero cuando bajo la mirada hacia mi teléfono, aplastado a mi lado,
Ahí está.
Un mensaje de voz de 7 minutos y 32 segundos...
Enviado a Ruslan Oryolov.
Entro en pánico y lanzo mi teléfono al otro lado de la habitación.
Pero no hay forma de deshacer el daño causado por mi muy sonoro orgasmo.
Entonces, ¿qué puedo hacer?
Mi plan era simplemente evitarlo y actuar como si nunca hubiera pasado.
Además, nadie tan ocupado revisa sus mensajes de voz, ¿verdad?
Pero cuando programa una reunión a solas conmigo de exactamente 7 minutos y 32 segundos,
Una cosa es segura:
Lo.
Escuchó.
Todo.
El Latido Prohibido
La mía cambió en el tiempo que tomó abrir una puerta.
Detrás de ella: mi prometido Nicholas con otra mujer.
Tres meses hasta nuestra boda. Tres segundos para verlo todo arder.
Debí haber corrido. Debí haber gritado. Debí haber hecho cualquier cosa excepto quedarme allí como una tonta.
En cambio, escuché al mismísimo diablo susurrar en mi oído:
—Si estás dispuesta, podría casarme contigo.
Daniel. El hermano del que me advirtieron. El que hacía que Nicholas pareciera un niño de coro.
Se apoyó contra la pared, observando cómo mi mundo se desmoronaba.
Mi pulso retumbaba. —¿Qué?
—Me escuchaste. —Sus ojos se clavaron en los míos—. Cásate conmigo, Emma.
Pero al mirar esos ojos magnéticos, me di cuenta de algo aterrador:
Quería decirle que sí.
Que comience el juego.
El Arrepentimiento del CEO: Los Gemelos Secretos de Su Esposa Perdida
Aria Taylor despierta en la cama de Blake Morgan, acusada de seducirlo. ¿Su castigo? Un contrato matrimonial de cinco años—su esposa en papel, su sirvienta en realidad. Mientras Blake presume a su verdadero amor, Emma, en las galas de Manhattan, Aria paga las facturas médicas de su padre con su dignidad.
Tres años de humillación. Tres años de ser llamada la hija de un asesino—porque el coche de su padre "accidentalmente" mató a un hombre poderoso, dejándolo en coma y destruyendo a su familia.
Ahora Aria está embarazada del hijo de Blake. El bebé que él juró que nunca querría.
Alguien quiere matarla. La encerraron en un congelador, sabotearon cada uno de sus pasos. ¿Es porque su padre está despertando? ¿Porque alguien tiene miedo de lo que él pueda recordar?
Su propia madre intenta desconectarlo. La perfecta Emma de Blake no es quien aparenta ser. Y esos recuerdos que Aria tiene de salvar a Blake de un incendio? Todos dicen que son imposibles.
Pero no lo son.
A medida que los ataques se intensifican, Aria descubre la traición definitiva: La mujer que la crió podría no ser su verdadera madre. El accidente que destruyó su vida podría haber sido un asesinato. Y Blake—el hombre que la trata como propiedad—podría ser su única salvación.
Cuando su padre despierte, ¿qué secretos revelará? ¿Descubrirá Blake que su esposa lleva a su heredero antes de que alguien la mate? Y cuando él sepa quién realmente lo salvó, quién realmente lo drogó, y quién ha estado cazando a su esposa—¿se convertirá su venganza en su redención?












