Casada con el verdugo
1k Vistas · En curso · Jill Trupper
Un matrimonio por contrato. Una deuda de sangre. Y el hombre que apretó el gatillo contra el único amor que ella juró vengar.
Isadora Varela firma un contrato matrimonial con la despiadada élite de Veridia para salvar a su familia de la ruina absoluta. Las reglas eran claras: un matrimonio de conveniencia con Adrián Moreira, el heredero limpio que sonríe en las portadas de las revistas. Pero en el altar, el velo se levanta y el engaño queda al descubierto. El hombre que la toma de la mano no es el hermano bueno.
Es Dante Moreira. El verdugo de la organización. El monstruo a la sombra del apellido y el mismo hombre que ejecutó a Mateo, el amante secreto de Isadora, dejándolo desangrado en los acantilados de la ciudad.
Atrapada en la imponente Fortaleza de Cristal, Isadora descubre que su jaula no tiene salida. Dante no busca una esposa sumisa; exige una prisionera que duerma en su cama y que aprenda a pedirle perdón con la boca abierta. Si ella intenta huir, su hermana menor pagará el saldo del contrato.
Sin embargo, el verdadero peligro no es sobrevivir a la frialdad del verdugo, sino las verdades que él arroja sobre la mesa junto al café matutino. Entre fotografías robadas y secretos del distrito portuario, Isadora se enfrenta a una sospecha destructiva: el amor que vino a vengar nació bajo la mirada vigilante de Dante. Mateo trabajaba para él, y ella fue elegida mucho antes de que la deuda de su padre existiera.
Isadora Varela firma un contrato matrimonial con la despiadada élite de Veridia para salvar a su familia de la ruina absoluta. Las reglas eran claras: un matrimonio de conveniencia con Adrián Moreira, el heredero limpio que sonríe en las portadas de las revistas. Pero en el altar, el velo se levanta y el engaño queda al descubierto. El hombre que la toma de la mano no es el hermano bueno.
Es Dante Moreira. El verdugo de la organización. El monstruo a la sombra del apellido y el mismo hombre que ejecutó a Mateo, el amante secreto de Isadora, dejándolo desangrado en los acantilados de la ciudad.
Atrapada en la imponente Fortaleza de Cristal, Isadora descubre que su jaula no tiene salida. Dante no busca una esposa sumisa; exige una prisionera que duerma en su cama y que aprenda a pedirle perdón con la boca abierta. Si ella intenta huir, su hermana menor pagará el saldo del contrato.
Sin embargo, el verdadero peligro no es sobrevivir a la frialdad del verdugo, sino las verdades que él arroja sobre la mesa junto al café matutino. Entre fotografías robadas y secretos del distrito portuario, Isadora se enfrenta a una sospecha destructiva: el amor que vino a vengar nació bajo la mirada vigilante de Dante. Mateo trabajaba para él, y ella fue elegida mucho antes de que la deuda de su padre existiera.


















































