¡Ups! Le Mandé un Sexting a Mi Jefe en Nochevieja
913 Vistas · En curso · Bella Silva
—Puedes quedarte ahí y negarlo todo lo que quieras —dijo con voz ronca junto a mi oído—. Pero yo sé lo empapada que estabas esa noche. ¿Tu apretadito coño? Estaba diciendo mi nombre, nena.
—¡Estás loco! ¡Yo nunca te quise! —espeté entre dientes, odiando lo débil que soné. Odiando cómo, de pronto, mis brazos ya no tenían fuerza para apartarlo.
Cómo había una parte de mí que de verdad lo deseaba, a pesar de todo.
—Sigue negándolo —murmuró, con la mirada oscureciéndose—. Solo hace que me den más ganas de doblarte sobre mi escritorio y follarte hasta sacarte esa actitud.
Cuando la asistente ejecutiva Alice Rhodes le envió a su arrogante e insufrible jefe, Theodore Linden-Hawthorne, un mensaje sexual durante la fiesta de Año Nuevo de la empresa, su vida se puso completamente de cabeza.
Lo perdió todo: a su prometido, a su familia y a su mejor amiga, todo por un error vergonzoso. Para empeorar las cosas, Theodore parecía incapaz de mantenerse alejado de ella, y Alice se horrorizó al darse cuenta de que ese sentimiento, poco a poco, estaba empezando a volverse mutuo.
Pero esa atracción entre ellos tenía un precio. Alice y Theodore venían de dos mundos completamente distintos. Su atracción era prohibida y mal vista por todos a su alrededor. ¿Sobreviviría su amor a exparejas vengativas, escándalos jugosos, secretos ocultos y sorpresas inesperadas?
—¡Estás loco! ¡Yo nunca te quise! —espeté entre dientes, odiando lo débil que soné. Odiando cómo, de pronto, mis brazos ya no tenían fuerza para apartarlo.
Cómo había una parte de mí que de verdad lo deseaba, a pesar de todo.
—Sigue negándolo —murmuró, con la mirada oscureciéndose—. Solo hace que me den más ganas de doblarte sobre mi escritorio y follarte hasta sacarte esa actitud.
Cuando la asistente ejecutiva Alice Rhodes le envió a su arrogante e insufrible jefe, Theodore Linden-Hawthorne, un mensaje sexual durante la fiesta de Año Nuevo de la empresa, su vida se puso completamente de cabeza.
Lo perdió todo: a su prometido, a su familia y a su mejor amiga, todo por un error vergonzoso. Para empeorar las cosas, Theodore parecía incapaz de mantenerse alejado de ella, y Alice se horrorizó al darse cuenta de que ese sentimiento, poco a poco, estaba empezando a volverse mutuo.
Pero esa atracción entre ellos tenía un precio. Alice y Theodore venían de dos mundos completamente distintos. Su atracción era prohibida y mal vista por todos a su alrededor. ¿Sobreviviría su amor a exparejas vengativas, escándalos jugosos, secretos ocultos y sorpresas inesperadas?


















































